jueves, 16 de julio de 2015

Infancia (29) Infancia en guerra 6 'Nacido en Gaza', de Hernán Zin


"He trabajado en muchos de los conflictos del último siglo: Somalia, Sudán, Congo... Pero como Gaza no hay ningún otro. Se trata de una ocupación de tintes coloniales que en pleno siglo XXI es impensable. Es una guerra de ocupación ilegal. Israel nunca ha respetado la hoja de ruta de la legalidad internacional" Hernán Zin

"Israel es una entidad supraterrenal y todopoderosa que los castiga, los condena y los bombardea. La relación palestino-israelí se ha roto, ahora están los muros. Israel quiere que los palestinos desaparezcan de Palestina" Hernán Zin

"Estaba rodando en México cuando mis amigos en Gaza me contaron lo que estaba sucediendo. Cuando supe lo de los niños que mataron en la playa, me dije: 'Tengo que estar allí'". Hernán Zin

Así cuenta Hernán Ziz que fue el momento en que, hace un año, supo que tendría que ir a Gaza e implicarse personalmente ante lo que era un flagrante crimen contra la Humanidad, uno más dentro del enorme matadero que la ofensiva israelí 'Protective Edge' (Margen Protector) había creado en la martirizada Franja. Pero no uno cualquiera pues no se había producido en ningún edificio en el que se suponen vivían familiares o desde el que Hamás hubiera lanzado -o no- sus cohetes, sino que se produjo en la playa de Gaza, a la vista de todo el mundo, mientras los niños jugaban al fútbol. Los niños se divertían con el balón al atardecer en la playa, cerca de donde se aloja la prensa internacional, cuando oyeron un primer disparo y echaron a correr. Un segundo proyectil, al parecer procedente de uno de los barcos que desde hace años asedian la franja, impactó sobre ellos cuando trataban de huir, explicaron los testigos. 

Podía haber sido cualquier otro bombardeo en los que se volaban barrios enteros o se atacaban las ambulancias y los mercados y las decenas de víctimas se iban convirtiendo en centenares y luego en miles, pero fue ese acto cruel y despiadado de parte de quienes aún se definen como el Ejército más piadoso del mundo, el momento de convencimiento de que esa guerra, esa lucha tan desproporcionada, repetida y despiadada, tenía que filmarla. Para, con su talento como documentalista y su determinación como ser humano empático y comprometido ante la injusta realidad que contempla, poder crear un trabajo periodístico audiovisual de primer nivel, para que una tragedia así pueda ser conocida por cuántas más personas mejor e intentar con ello que algunas conciencias conozcan y piensen esos hechos, para que tengan al menos el conocimiento necesario para poder elegir mejor sus propias opciones de protesta, de consumo y de voto. Para ello intenta reconstruir el día a día en la guerra de diez niños gazatíes entre los cráteres y las ruinas de lo que un año antes fueron su ciudad y sus casas, buscando algún recuerdo que aún estuviera temblando en un rincón, tras una pared medio derrumbada

De hecho, un año después, puede verificarse que el número de las decenas de miles de casas destruidas en la Franja de Gaza es... cero, debido a las múltiples trabas que para elementos de construcción o reparación pone el gobierno hebreo, impidiendo totalmente la entrada de hormigón y otras materias primas vitales para poder reconstruir algo de lo destruido. Por cierto, también un año después, la Justicia israelí ha decidido archivar sin acusaciones la investigación penal por el ataque contra los niños en la playa alegando que fueron confundidos con milicianos... 

Este trabajo del premiado director Hernán Zin producido por Jon Sistiaga y la cantante Bebe fue rodado tres meses después de la ofensiva. 'Nacido en Gaza' es un retrato íntimo, profundo, sobre cómo la violencia y cómo ésta transformó para siempre sus mentes infantiles y sus vidas, cómo les fue arrancada la vida de familiares a los que han visto morir despedazados por las explosiones. Y esta desesperación les convertirá probablemente en adultos mentalmente enfermos con numerosos trastornos de estrés post-traumático, pero también en personas con mucho miedo, mucho odio y mucho deseo de venganza.

Bosques (10) La gente del bosque 4 'Forest man'



Jadav Payeng es un habitante de la isla india de Majuli, en el río Brahmaputra, que lleva desde los años setenta plantando árboles en páramos estériles para salvar su isla natal. Desde entonces Payeng ha plantado decenas de miles de árboles que han regenerado el ecosistema, han recuperado la vida salvaje y han detenido la erosión que amenazaba la existencia misma de la isla. 'Forest Man' es un documental dirigido por el realizador canadiense William D. McMaster que nos cuenta la historia de este extraordinario personaje y el periodista local que descubrió la obra magna de su vida, volver a la vida un bosque que la mano humana había destruido, plantar árboles hasta su último día. 

lunes, 13 de julio de 2015

Animales (47) Animales esclavos 6 ¿Qué hago yo aquí?

Extinción (41) Fin a la era Casillas en el Real Madrid

Se despidió Iker Casillas, tras un demasiado largo y turbulento proceso de tira y afloja con el club, dando fin a 25 años de permanencia en el Real Madrid y lo hizo con una sentida declaración en solitario de lo que ha supuesto para él todo este tiempo en el club de su vida. Se nos va pues una leyenda en la historia del equipo, el que más partidos ha salvado con sus intervenciones milagrosas, un jugador auténticamente decisivo en la consecución de muchos de los títulos del equipo blanco -y de la selección española- desde la octava Champions en 1999. Sin evolucionar prácticamente de sus conocidos defectos desde entonces (el mal juego con los pies o las salidas por alto a corners y balones laterales...) Iker Casillas supo triunfar convirtiéndose en un guardameta simplemente prodigioso bajo palos y en los enfrentamientos uno contra uno contra los delanteros que lo encaraban, suertes futbolísticas por las que fue nombrado durante cinco temporadas como mejor guardameta del mundo y por las que sería reconocido a lo largo de todo el planeta fútbol. 

Sin embargo sería en la temporada 2012-13 (la tercera y más lamentable de la era Mourinho) cuando su estrella en el equipo blanco comenzaría a apagarse. Su enfrentamiento con el técnico portugués por su amistad con el barcelonista Xavi, que contrariaba su idea de enfrentamiento extremo con el equipo culé, ya le había cuestionado pero sería sobre todo a raíz de la lesión fortuita en la mano izquierda que su compañero Arbeloa le produjo en un partido contra el Valencia el 23 de enero de 2013 cuando comenzaría su caída. Este percance supuso que causara baja durante dos meses y medio, lo que impulsó al club a fichar a un portero contrastado como Diego López para suplirlo. Cuando a Iker se le dio el alta médica tres meses después ya no lograría recuperar el puesto de titular en ninguna de las tres competiciones, debido también al gran nivel mostrado por su sustituto. Pero ante una afición que no aceptaba la ausencia en la titularidad de su ídolo, Mourinho justificaría su decisión al principio con que tenía el alta médica pero no la competitiva, para más tarde reconocer abiertamente que le gustaba más el perfil de portero de Diego que el de Iker, mientras comenzaban las veladas acusaciones que lo calificaban de topo y chivato del vestuario. Esa disputa se proyectaría en la propia afición madridista, ocasionando un cisma que se ha ido agrandando hasta el final. Nunca sabremos si fue esa pérdida de confianza o la propia pérdida de condiciones que a todos los jugadores ocasiona la edad la que convertiría en profecía autocumplida un claro bajón en su rendimiento que se ha prolongado hasta el final de su carrera en el equipo.

La temporada siguiente, la primera de Ancelotti, Iker jugaría de titular Copa del Rey y Champions, únicos títulos ganados por el equipo, pero fue precisamente en la final de Lisboa (y en su actuación con la selección en el Mundial) cuando vimos claro que el nivel de Iker se había desmoronado, no alcanzando el necesario para un equipo de la exigencia del Real Madrid. Y ésta última temporada, en la que el club optó políticamente por apartarle la competencia de Diego López para traer un portero que aceptaría mejor la suplencia como Keylor Navas, no ha hecho más que confirmarlo, sobre todo con la creciente animadversión de una parte de la afición, la más garbancera y nostálgica del mourinhismo, que no dudaba en pitarle a la mínima duda por parte del de Móstoles. Aunque es justo decir que no ha sido ninguna mala actuación suya la que ha apartado decisivamente al equipo de los títulos de este año, sí ha podido observarse meridianamente cómo su inseguridad y la acentuación de sus deficiencias echaban al equipo atrás y lastraban su rendimiento como conjunto. Quizás ha sido la gran aportación de los nuevos porteros del F.C. Barcelona a la mejoría del juego de su equipo la que ha dejado ver, de forma diferencial, que el Real Madrid necesitaba afrontar, ya sin más tardanzas, la renovación definitiva de su portería. Y ha sido así como, de forma poco elegante por parte de un presidente que nunca le demostró mucha estima, el mejor portero de la historia del Real Madrid se ha visto forzado a una renuncia que nunca quiso. Deseémosle pues desde aquí la mejor de las suertes en su etapa con el Oporto al gran Iker Casillas. Que te vaya bonito y hasta siempre, portero. 


Periodista (32) 'CitizenFour', de periodismo y espionaje


En enero de 2013, la documentalista estadounidense Laura Poitras comenzó a recibir correos electrónicos cifrados firmados por un tal "Citizenfour", que le aseguraba tener pruebas de los programas de vigilancia ilegales dirigidos por la NSA en colaboración con otras agencias de inteligencia en todo el mundo. Cinco meses más tarde, junto con los periodistas de The Guardian Glenn Greenwald y Ewen MacAskill voló a Hong Kong para el primero de muchos encuentros con un hombre anónimo que resultó ser Edward Snowden, el analista de megadatos que revelaría el vergonzante programa de vigilancia masiva de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Para sus encuentros, viajó siempre con una cámara, con la que recogería los encuentros con Snowden en un hotel hongkonés. La película resultante es la historia que se desarrolla ante nuestros ojos en este revelador documental, premiado en los BAFTA y los Oscar al mejor Documental del año 2014. 

jueves, 2 de julio de 2015

Drogas (20) 'American Addict': enganchados a las drogas legales

En Estados Unidos el abuso de medicamentos con receta está aumentando cada vez más. Aunque el documental se centra en el abuso de medicamentos recetados en los EE.UU., se trata de un hecho relevante en todo el mundo. Sólo en Florida se está registrando la muerte de hasta siete personas al día debido al uso indebido y abuso de fármacos. Esta dependencia de las drogas farmacéuticas no exculpa a la industria farmacológica, políticas de gobierno y médicos. Los cigarrillos y el alcohol se han convertido en las sustancias de costumbre para muchos jóvenes, por ello han sido demonizados, pero hay una actitud mucho más pasiva en la sociedad norteamericana sobre el abuso de medicamentos recetados. 

Este documental del año 2012 y dirigido por Sasha Knezev, hace un análisis del crecimiento de este problema, la participación en la consolidación de todo esto de la industria farmacéutica, y la culpabilidad de la FDA (Administración de Productos Alimentarios y Farmacéuticos) sobre el poder desenfrenado de los cárteles de las drogas 'legales' y los efectos que causan en la sociedad civil estadounidense.

El documental cuenta con numerosas entrevistas y condenados a los que han sacado provecho de esta situación, pero recuerda al consumidor que tiene el deber de informarse adecuadamente sobre los peligros de las drogas farmacéuticas y ser consciente de los especuladores sin escrúpulos. En Estados Unidos la industria farmacéutica y su íntima relación con el gobierno federal es un microcosmos de esta estructura de poder. 

sábado, 13 de junio de 2015

Infancia (28) 'Camino a la escuela', de Pascal Plisson




'Camino a la escuela' (Sur le chemin de l'école, 2012) es un documental dirigido por el francés Pascal Plisson que narra las cuatro historias diferentes de Jackson, Carlos, Zahira y Samuel, cuatro niños de distintos rincones del planeta (Kenia, Argentina, Marruecos e India respectivamente) que han de esforzarse diariamente en recorrer grandes distancias para poder llegar a las respectivas escuelas donde estudian. Aunque nunca se hayan visto ni se lleguen a conocer jamás, los cuatro comparten el mismo deseo de aprender. Pese a las largas distancias que han de salvar y las complicaciones que les surgen en el camino, Jackson, Carlos, Zahira y Samuel entienden lo importante para sus vidas es asistir a la escuela, por lo que cada día se embarcan en una aventura en la que arriesgan sus vidas. 

Jackson debe atravesar la peligrosa sabana keniata durante 15 km, Carlos ha de cruzar 18 km a lomos de un caballo por las llanuras de la Patagonia argentina, Zahira recorrer las montañas escarpadas marroquíes y Samuel emprender su viaje hacia la escuela de la India en silla de ruedas empujada por sus hermanos, pero todos ofrecen todo su coraje y determinación para obtener una educación fundamental que les puede abrir la posibilidad de un futuro mejor. 

Los chicos de Días de Cine nos introducen en el documental y el propio género de aprendizajes en el mundo. Después el propio docu, disfrútenlo. 




Agua (15) La restauración fluvial de nuestros ríos






¿Qué es y qué no es restauración fluvial? ¿Por qué tenemos que conservar y restaurar nuestros ríos?. En este video del Centro Ibérico de Restauración Fluvial (CIREF), encontrarás las respuestas. Video didáctico sobre la importancia de la restauración y conservación de los ríos.

jueves, 28 de mayo de 2015

Animales (46) Animales esclavos 5 La cara oculta del Rocío

"Con el Rocío las cosas se tapan. Todo el mundo sabe lo que pasa pero cuando viene la peregrinación se mira a otro lado. Es como si esperásemos estas fechas con resignación (...) Viene el Rocío y nos tapamos la nariz. Y esto no puede ser" Juan José Negro. Director de la Estación Biológica de Doñana.

"La gente va borracha y no controla, he visto a caballos morir a palos" Arturo Pérez, Presidente de la Asociación Contra la Tortura y el Maltrato Animal (ACTYMA).

Ya no es que la romería del El Rocío me haya parecido siempre un acto de histeria colectiva inquietante, una beoda marabunta humana que todos los años se abate sobre buena parte de una Reserva de la Biosfera llamada Doñana (que no es de uso público ni se permite el turismo, salvo esos días y a esas personas..) camino de Almonte, donde grupos de sudorosos gañanes se hostian para discutirse el derecho a saltar una verja y sacar a pulso una estatua a la que aclaman hasta el delirio y confieren toda clase de poderes sobrenaturales, mientras le acercan niños aterrorizados -transportados en volandas por la histérica muchedumbre- que se supone serán bendecidos si son tocados por los lujosos tocados de la reverenciada escayola. 

Desde los monumentales cortes de tráfico durante todo el trayecto por el paso de miles de vehículos motorizados y carruajes pasando por las toneladas de basura abandonadas al paso de los rocieros, no son sin embargo todas estas prebendas lo que más nos indigna de esta descomunal celebración del postureo y la idolatría, sino que está construida sobre el abuso y el maltrato continuado de miles de bueyes, caballos, mulos y otros equinos, lo que cada año acarrea un vergonzante goteo de animales esclavizados y abusados hasta la muerte. 

La escasez de comida y agua, las jornadas agotadoras y la falta de descanso y atención veterinaria son algunas de las causas que llevan al maltrato y en ocasiones la muerte de los animales durante la romería. Aparte de que los desfases propios de la fiesta y el exceso de alcohol recaen directamente sobre los desgraciados animales obligados a participar de todo ello. Pero es sobre todo la inexistencia de una ley (que no ya una conciencia moral) que obligue tratar a los animales como los seres vivos que son y no como objetos que se puedan usar hasta que se rompan. El PACMA ha estado en El Rocío de este año 2015, documentando el maltrato y las muertes de caballos y otros équidos, reventados por el cansancio y la falta de cuidados. Con ello les dejamos. 

Memoria (23) La tierra tiene memoria






Teaser presentado durante la entrega en Nueva York del premio ALBA-Puffin de Derechos Humanos. El vídeo resume en algo más de 4 minutos el trabajo de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica durante estos últimos 15 años.

martes, 19 de mayo de 2015

Planeta Tierra (19) 'La sal de la Tierra', el mundo según Sebastião Salgado

En este emocionante documental del año 2014 el director alemán Wim Wenders nos muestra la vida y obra artística del gran fotógrafo brasileño Sebastião Salgado, contando para ello con la inestimable complicidad del propio hijo del artista, que codirige el proyecto. 

Las impactantes fotografías recogidas en los distintos viajes de Salgado a escenarios estremecedores como las minas de oro de garimpeiros en Brasil, los conflictos étnicos y genocidas en el Africa central o las hambrunas en el Sahel componen un mosaico humano a la vez fascinante y espantoso, fiel reflejo de la crueldad y la miseria moral a la que puede llegar nuestra especie, pero también hablan de su inmenso amor y compasión por los seres humanos que ha retratado durante su trayectoria profesional y vital. Sus fotografías son una reflexión sobre las desigualdades y los interrogantes que plantea este conspicuo retratista de la realidad de nuestro tiempo. 
 
Pero la convivencia con tanto horror no sale gratis, y el propio Sebastião llegó a un estado de malestar - "se me enferma el alma", dice- que no podía seguir con esa labor
y dió un giro a su carrera para dedicarse a retratar los paisajes naturales, los escasos territorios vírgenes que aún quedan, descubriendo la fauna y la flora silvestres en el marco de un proyecto fotográfico gigantesco, tributo a la belleza del planeta. Esa búsqueda epifánica de comunión con la Naturaleza le lleva a reforestar una amplia zona de los bosques que había conocido en su niñez y que habían sido degradados por la codicia humana. 


Este film imprescindible es pues una mirada al hombre detrás de las icónicas fotografías, una cautivadora conversación en imágenes que componen un apasionante doble retrato, el antropológico y el desesperanzado, sobre el impacto de la raza humana sobre sí misma y su entorno, pero también es el legado de un gran artista gráfico y un humanista impenitente (a pesar de todo) sobre la descomunal belleza de nuestro planeta Tierra y los maravillosos seres que lo habitan.


Agua (14) Las crisis del agua

En Portada nos lleva a México, China, Brasil, Estados Unidos e Israel para conocer cómo gestionan algunas de las grandes megalópolis mundiales sus recursos hídricos en estos tiempos en los que el cambio climático (Sao Paulo, Los Angeles...) está poniendo en graves problemas el abastecimiento de agua potable para millones de personas. 

En Portada. "Las crisis del agua"

Este recurso imprescindible para la vida es uno de los bienes más maltratados
Abordamos los desafíos para garantizar, a corto plazo, el acceso al agua
Solo es 3% del agua que nos rodea es dulce y disponible para el consumo. 
A día de hoy, más de mil millones de personas no tienen acceso a agua potable

Solo es 3% del agua que nos rodea es dulce y disponible para el consumo. A día de hoy, más de mil millones de personas no tienen acceso a agua potable


Asia, el continente más poblado del planeta pasa sed. Sao Paulo, -sede de uno de los grandes centros financieros del mundo y la mayor ciudad de Brasil, el país con mayores reservas hídricas del mundo-, pasa sed. En muchos países de África la principal ocupación de las mujeres es la búsqueda diaria del agua. En Oriente Medio, comunidades como Israel y Palestina han hecho del agua un campo de batalla. En México se riega con aguas negras mal recicladas... Esta semana en En Portada analizamos los desafíos del planeta para garantizar, a corto plazo, su bien más preciado.

Coger y acarrear el agua tras largas caminatas forma parte de la cotidianeidad de los africanos, generalmente de las mujeres y niñas

La importancia de cuidar el elixir de la vida

El agua, partícula imprescindible para los seres vivos y para el desarrollo humano, es uno de los bienes más maltratados. Todo el mundo la necesita, pero casi nadie aplica las medidas básicas para cuidar y conservar el elixir de la vida. Vivimos rodeados de agua, pero menos de un 3% es dulce y disponible para el consumo. La concentración de la población mundial en grandes megalópolis y el cambio climático, con su influencia en los ciclos de lluvia y en la agricultura, obligarán a revisar, más pronto que tarde, las políticas del agua.

La voz de los expertos

Expertos como el Profesor Pedro Arrojo; Víctor Viñuales, Director Ejecutivo de Ecología y Desarrollo, o Josefina Maestu, Directora de la Oficina de Naciones Unidas de apoyo al Decenio “El agua, fuente de vida” 2005-2015, explican para En Portada los riesgos que corre un planeta que descuida su principal elemento. El profesor Arrojo, asegura que “la crisis del agua es triple: de sostenibilidad, de pobreza y de mala gobernanza por parte de los gobiernos”. Víctor Viñuales afirma que “la mala gestión del agua es un problema civilizatorio y la muestra del fracaso de quienes fuimos capaces de ir al planeta Marte pero no de proveer de agua a millones de seres humanos”.

Acceso a agua potable y saneamiento

El acceso universal al agua y su saneamiento, son dos de los grandes objetivos. Pero mientras el primero se va cumpliendo, aunque sea lentamente; el segundo, está lejos de alcanzarse. Y lo que está en juego es el futuro de millones de seres humanos, pendientes de un pacto con la naturaleza al que le falta la firma.


Cerebro e Inteligencia (25) Orson Welles, el genio creador


El pasado 6 de mayo se cumplieron cien años del nacimiento del gran Orson Welles. Ya desde niño George Orson Welles destacó por su precocidad artística. Se cuenta que a los tres años apareció en una representación de Sansón y Dalila y que a los diez dirigió y protagonizó una versión teatral de 'El extraño caso del doctor Jekyll y Míster Hyde', una serie de leyendas que el propio Welles encargaba de difundir y adornar. Pero Welles transitó rápidamente de niño prodigio a configurarse como un artista multidisciplinar de gran inteligencia y versatilidad. 

Cuando Orson Welles llegó a Hollywood a comienzos de los años 40 confesó que el cine era el tren eléctrico más fabuloso con el que le habían dejado jugar en toda su vida. Por entonces, ese joven que apenas superaba el cuarto de siglo de vida era ya una celebridad en toda Norteamérica. Con veinte años había montado obras de Shakespeare en Nueva York y era, además, una voz habitual de los seriales dramáticos de la cadena de radio CBS. 

Una noche de 1938 su voz anunció en directo la invasión de los extraterrestres. Hubo oyentes que huyeron alarmados de las ciudades sin saber que se trataba, en realidad, de una dramatización de La guerra de los mundos, la obra de H. G. Wells. Tras el escándalo la RKO le ofreció un contrato para filmar dos películas. Nunca antes un novato había gozado de tanta libertad. El primero de aquellos dos títulos lo realizó en 1941 y fue Ciudadano Kane. A partir de ahí nació la leyenda.

Welles tuvo una irregular carrera en Hollywood, así como una importancia crucial en el cine independiente y en el teatro. Con una vida personal y sentimental agitada, antepuso siempre como prioridad su trabajo. Como actor Welles trabajó infatigablemente, interpretando muchas veces dos y tres películas por año. Algunas de sus actuaciones actorales, como en 'El tercer hombre' (1949) son memorables aunque ésta, una de sus películas más célebres sería dirigida por Carol Reed. Sus interpretaciones de Othello, Kane, Falstaff y otras en las que se dirigía a sí mismo, hacen ver que su talento como actor era tan grande como el de director y el que manifestó en otras muchas actividades de su vida.

Después de la ya citada 'Ciudadano Kane', firmaría en 1942 'The Magnificient Amberssons' (El quinto mandamiento), 'El extraño' (The stranger, 1945), 'The lady from Sanghai' y 'MacBeth' en 1947 y ya en los cincuenta y sesentas dirigiría 'Otello' (1952), 'Mr. Arkadin' (1955) y las magníficas 'Sed de mal' (1957) o 'Campanadas a Medianoche' (Chimes at midnight, 1965). Los más remarcable de los setenta (al menos lo único de esa década que hemos visto) sería 'F for Fake' (1973), que ya publicamos en este blog. Muchas de estas películas son obras maestras imperecedoras (e imperfectas), llenas de escenas memorables que continúan inspirando a los cineastas actuales. 

Polémico y discutido, Welles siguió trabajando hasta su muerte, el 10 de octubre de 1985. Dejó varios proyectos inacabados y una sensación general de que su gran talento merecía otra obra maestra. "Era el hombre con más talento que he conocido en mi vida", dijo de él Charlton Heston, el protagonista de Sed de mal. "Sin embargo eso no significa que fuera el mejor director, guionista o actor", añadía. Puede que sea cierto pero cada vez que se habla de Orson Welles no podemos dejar de exclamar lo mismo que uno de los personajes de Campanadas a medianoche: “Señor, señor… las cosas que hemos visto”.

Este documental ofrece imágenes de casi todos los trabajos realizados por el legendario director estadounidense, incluidas algunas de sus películas inacabadas como 'Al otro lado del viento', con John Huston. Cuenta con numerosas entrevistas a personalidades relevantes como Martin Scorsese, Steven Spielberg, Richard Linklater, y su amigo de toda la vida, el historiador de cine y director, Peter Bogdanovich. Imprescindible para cinéfilos. Lo único a lamentar tanto en este como en el resto de documentales que captamos desde la web de RTVE es que sean doblados, algo que nunca entenderemos y que siempre nos deja un lamento. 

A lo largo de nuestro ciclo de cine clásico USA publicaremos algunas de sus mejores películas, por supuesto 'Citizen Kane' pero también 'Sed de mal' (que será la primera), 'Campanadas a medianoche', 'La dama de Shanghai' o 'Macbeth' para seguir disfrutando del cine del genio de Winconsin. Ahora el docu y a disfrutar de la vida y obra del gran Orson Welles. 

viernes, 15 de mayo de 2015

Amor (22) Ni una sola palabra de amor




"Ni una sola palabra de amor", es un estupendo corto dirigido por El Niño Rodríguez (Argentina, 2011) y protagonizada por Andrea Carballo. La cinta de un contestador telefónico extraviada en un mercado de pulgas (un mercadillo) nos trae la increíble historia de Enrique y María Teresa: una mujer que espera recibir la llamada de un hombre que no responde nunca. 16 mensajes desesperados quedarán grabados buscando que le digan, tal vez, una sola palabra de amor. Años después la verdadera protagonista de la cinta aparecerá para contar las circunstancias que la llevaron a realizar aquellas llamadas. 


Premios:
Mejor Corto 3º Festival Sólo con Cámara de Fotos SCDFIII 2012
Mirada de Oro - Corto ganador del 6º Festival Mirada en Cortos
Premio de la Prensa 4º Festival Mirada Oeste
Mejor Ficción XXVIII Concurso Nacional de Cine & Video Independiente- Cipolletti 2012
Mejor Ficción Festival Latinoamericano de Cine de Rosario 2012
Mejor Actriz Festival Latinoamericano de Cine de Rosario 2012
Mención Mejor Ficción 2º FECI Festival de Cine de Ituzaingó
Mención Especial 7º Festival Nacional de Cortometrajes Pizza Birra y Cortos

Mención 13º Martil Film Festival- Marruecos
    

jueves, 14 de mayo de 2015

Mujeres (13) Las mujeres alemanas tras la guerra



En estos días que se celebran las efemérides del 70º aniversario del final de la segunda guerra mundial en Europa, hemos de recordar que tras la terrible guerra llegó la postguerra y ésta fue también una época muy conflictiva en los países en los que se había combatido (como refleja el magnífico libro 'Continente Salvaje', de Keith Lowe). Fue una época de represalias, delaciones y revanchismos en la que los ejércitos aliados (mayormente los soviéticos pero no sólo ellos) cometieron múltiples crímenes, violaciones y otros abusos de poder sobre la población civil en su ocupación del país que había comenzado la guerra más letal que había conocido la Humanidad. 

Y fue en su capital donde la periodista y fotógrafa Martha Hillers, de 33 años (una de las aproximadamente dos millones de mujeres alemanas que sufrieron esos abusos), decidió escribir 'Eine Frau in Berlin' (Una mujer en Berlin), la crónica de los días en los que las tropas rusas entraron en la ciudad y las mujeres alemanas tuvieron que luchar -y padecer- por su supervivencia. Probablemente esos apuntes íntimos que constituyeron su diario, escritos en un refugio antiaéreo a la luz de las velas, ayudaron a su autora a mantener un vestigio de cordura en un mundo de devastación y crisis de los valores morales. La autora describe la vida de las mujeres y ancianos que subsisten en su bloque de apartamentos ante la llegada de las tropas soviéticas, las violaciones a las que la mayoría de vecinas son sometidas y cómo en su desesperación ante las agresiones decide mantener relaciones con un oficial ruso a cambio de protección, aunque también esta protección también se tornará precaria. 

Publicado en 1959, el libro no fue bien recibido por el público de la época, probablemente porque el pueblo alemán no estuviera listo aún para revivir esa parte dolorosa de su historia. Después de haber sido acusada de dañar el honor de las mujeres alemanas y de propaganda anti- comunista, Marta Hillers rechazó cualquier posterior publicación de su diario y decidió permanecer en el anonimato. Fue sólo después de su muerte a los 90 años, junio de 2001, cuando pudo volver a ser publicado y encontrar el éxito que le corresponde por sus extraordinarios valores morales, históricos y literarios. 

Les ofrecemos también, en una nueva entrega de nuestro ciclo de cine europeo, la película homónima basada bastante fielmente en la novela y dirigida por el alemán Max Färberböck en el año 2008, para aproximarnos a aquella época azarosa y decisiva para el destino de Europa y a aquellas valientes mujeres que ayudaron a reconstruir un mundo en ruinas en el que simplemente decidieron resistir, decidieron seguir vivas.


Ciclo de cine europeo (34) Una mujer en Berlin', de Max Färberböck




Una mujer en Berlín, de Anónima


Texto: Letras Libras Luis Fernando Moreno Claros Enero 2006

Hasta hace apenas una década, en Alemania era un tabú cuestionar abiertamente la cruel y probablemente inútil destrucción de ciudades monumentales como Dresde o Colonia por la aviación aliada durante la Segunda Guerra Mundial. Oficialmente había que considerar semejantes acciones como males necesarios para liberar del nazismo a la propia Alemania y a Europa, y ello a despecho de los cientos de miles de víctimas civiles que perecieron en los bombardeos y de los cientos de miles que perdieron sus hogares; del mismo modo se justificarían también poco después las bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki: fueron necesarias para terminar la guerra con Japón. Hoy se cuestiona si no cabría hablar más bien en ambos casos de "crímenes de guerra".

Pero junto al tabú de los bombardeos aliados y sus nefastas consecuencias para bienes y personas subsiste otro tabú un tanto más difícil de vencer: el espinoso tema de las violaciones masivas de mujeres y niñas alemanas por los soldados del Ejército Rojo durante la denominada "liberación" de Prusia Oriental y la toma de Berlín, en el invierno y la primavera de 1945. Libros como El incendio, del alemán Jörg Friedrich, o Berlín. La caída: 1945, del británico Anthony Beevor (ambos en Editorial Crítica), recientes éxitos de ventas en toda Europa después de su enorme impacto en Alemania, deben su calurosa acogida a que se han atrevido a tratar abiertamente y con mirada histórica tanto el bombardeo de las ciudades alemanas como las proezas sexuales del Ejército Rojo en territorio alemán conquistado, tema este último en el que Beevor hace un necesario hincapié.


En efecto, en la detallada narración de los avances del ejército de Stalin hacia Berlín, el autor de La caída no omite la referencia al miedo cerval de los civiles y, sobre todo, de la población femenina frente a la llegada de los rusos. Aparte de asesinar a cualquier varón que les opusiera la más mínima resistencia, la violación de toda mujer o niña que tenía la desgracia de toparse con ellos era operación obligada para esos guerreros sedientos de algo más que de sangre. Escaso fue el número de mujeres que escapó a las ansias amatorias de los miembros del Ejército Rojo, borrachos como cubas en la mayoría de los casos: los alemanes, en su retirada, les dejaban alcohol a discreción a fin de retardar el avance de un ejército de beodos. Pero las consecuencias del exceso etílico las pagaban las "perras fascistas". 

Beevor no olvida aclarar que el Ejército Rojo tenía una deuda pendiente con la Wehrmacht alemana; los soldados de Hitler incendiaron, saquearon, violaron y asesinaron a conciencia cuando invadieron Rusia, en 1941. Así que el desafuero soviético fue excusado por muchas personas como un lógico acto de venganza. Los comisarios políticos estalinistas explotaron la sed de revancha de los soldados e impartieron consignas de odio que embravecieran a sus tropas: "Matad alemanes, odiad Alemania y todo lo alemán, matad cerdos fascistas", etcétera. Así que, inflamados de odio, los alemanes y las alemanas carecían de valor para ellos: los superhombres se tornaron infrahumanos.

La crueldad de los rusos con los civiles y, principalmente, aquellas violaciones en masa fueron la razón de que los alemanes prefirieran ser vencidos por los americanos o los ingleses antes que caer en manos de los soviéticos. El ejército americano o el inglés —salvo en casos aislados— jamás cayó en semejantes desmanes. Los rusos, en general más primitivos, incultos y abotargados por la ideología estalinista, excesivamente limitados en su visión del mundo, empobrecidos mayoritariamente por el comunismo, reprimidos sexualmente en un Estado que despreciaba el erotismo, se comportaban en la rica y civilizada Alemania como bestias desatadas; en cambio, los soldados de los ejércitos americano y británico, educados en Estados de arraigada tradición democrática, en los que la vida humana —al menos teóricamente— se valoraba por encima de cualquier otro bien, se comportaban con mayor fiabilidad en lo que se refiere al respeto físico del enemigo vencido. Esta es la idea que hoy prevalece entre los más prestigiosos historiadores; pero claro, no hay que olvidar que los americanos e ingleses mataban desde el aire con sus innumerables racimos de bombas incendiarias. De ahí que, como puede leerse en Una mujer en Berlín, el libro objeto de esta reseña, muchas alemanas hubieran acuñado un cáustico lema: "Mejor un ruso en la barriga que un americano en la cabeza"; esto es, mejor pasar por el trauma de la violación y vivir con semejante deshonra que perecer entre las ruinas de la propia casa con toda la familia.


Este extraordinario testimonio, rescatado en Alemania por Hans Magnus Enzesberger para su serie de obras curiosasDie andere Bibliothek (La otra biblioteca), es el diario de una sobreviviente, de una mujer alemana, soltera, de 33 años, culta e inteligente, cosmopolita y curiosa, a la que el destino pilló en la capital del Reich mientras trabajaba en una editorial. Desde el 20 de abril hasta el 22 de junio de 1945 anotó casi a diario sus peripecias y las de sus conocidos y vecinos durante los días que siguieron a la conquista de Berlín por los rusos.  El relato es muy fluido, de enorme intensidad y tensión dramática. Los primeros días, escondidos en el sótano, y luego, ya habitando en sus pisos destrozados, sin luz eléctrica ni agua corriente, un pequeño grupo de berlineses (quedaban aún vivos alrededor de cuatro millones de civiles, escondidos o dispersos entre las ruinas), compuesto por un puñado de atemorizados varones y una decena de mujeres de diversas edades, tiene que soportar la presencia de los vencedores rusos, pesados moscardones que contemplan a toda mujer como botín de guerra.

Según este relato, los soldados soviéticos, ya saciados de sangre, después de intensos meses de desmanes y batallas, no se muestran especialmente agresivos con los cavernícolas civiles a su llegada a un Berlín despanzurrado, pero sí extraordinariamente lascivos en lo que respecta a las alemanas. Además del hambre y la muerte de sus allegados, las mujeres tienen que cargar también con la violación. El "aquí te pillo aquí te violo" —la expresión es de la autora— es algo a lo que se exponen casi en cuanto salen a la luz e incluso por las noches en los pisos de puertas débiles y mal atrancadas; de ahí que la mayor parte de ellas prefiera permanecer escondida en lúgubres nichos o elevadas buhardillas. Aunque hay otras formas de violación más sutiles y la brutalidad del principio va adoptando formas más llevaderas: al cabo de unos días los rusos toman "novias" y se "enamoran" de una mujer concreta a la que convierten en su amante obligada. Ésta gana el favor del enemigo y gracias a ello puede proteger a sus conocidos así como recibir alimentos. Si las elegidas no ceden, ponen en peligro a todos cuantos se refugian junto a ellas.

Finalmente, como la violación resulta ser una especie de plaga colectiva que sólo las afecta a ellas, las mujeres terminan por sobrellevar su desgracia con resignación. Ello las une y las solidariza entre sí y su unidad excluye a los derrotados varones alemanes, impotentes ante la vehemencia de los rusos. De manera que, en semejantes circunstancias, fue el "sexo débil" el que tuvo que transformarse en fuerte: "Una y otra vez voy notando en estos días cómo se transforma mi percepción de los hombres, la percepción que tenemos todas las mujeres en relación con los hombres. Nos dan pena, nos parecen tan pobres, tan débiles, el sexo debilucho".

La autora de Una mujer en Berlín tampoco escapa al destino femenino común. En cuanto llegan los rusos, varios soldados la someten en repetidas ocasiones a "eso" (así se refieren las mujeres a un asunto que al principio tratan con pudor y del que terminarán hablando abiertamente con todo el que pueda escucharlas). Como tiene algunas nociones de ruso —la despabilada joven había viajado también a Rusia por motivos de trabajo— también las aprovecha: así que con sus chapurreos hace de intermediaria entre los vecinos y los vencedores, evita alguno que otro abuso mortal y logra ganarse algo de respeto. También ella se busca un protector, uno que sea fuerte entre la horda y la defienda de las violaciones indiscriminadas. Así que, como tantas mujeres, terminará convertida en presa voluntaria y en botín exclusivo de algunos oficiales que la tratan con menos desprecio del habitual. "Cama por comida" y "cama por protección" fueron tratos comunes entre vencedores y vencidas. Y es que, a la larga, el hambre pesaría más que la humillación. Pero las mujeres terminan por hacer de la necesidad, virtud. Los antiguos principios, la moral, el pudor, todo lo han deshecho las bombas, unas situaciones extremas propiciadas por la muerte desquiciadora modifican y acuñan la nueva ética ocasional de las sobrevivientes.


Por lo demás, las mujeres sobreviven y olvidan; y, a su modo, algunas hasta se mofan y se aprovechan de los vencedores. La autora nos deja unas descripciones impagables de la necedad y la zafiedad de los rusos, simples bestias planas y aniñadas. De "hombría" carecen totalmente. Más bien parecen torpes chiquillos sueltos en una tienda de juguetes. Berlín entero es una cueva de Alí Babá que esconde tesoros sin cuento: mujeres, ropa, relojes... Estos últimos los lucen a pares o a docenas mientras se pavonean enseñándolos a todo el mundo e incluso se los roban entre sí.

Poco a poco, después de que los oficiales o los soldados de mayor rango hayan dejado muy claros cuáles son sus respectivos "cotos de cama" —otra acertada expresión de la autora—, la protagonista comienza una vida algo más segura. Los días pasan y sus oficiales la mantienen, asegurando también la supervivencia de sus vecinos. Finalmente, después de casi un mes de incertidumbres y penalidades, la situación en el Berlín conquistado se hace menos peligrosa. Un atisbo de normalidad asoma entre las ruinas. Se llama a los cavernícolas a la limpieza de escombros, y las mujeres y chicas jóvenes pueden volver a salir a las calles con relativa seguridad. Hasta se establecen controles sanitarios para revisar y asesorar a las violadas. Y muchas de ellas hacen chistes respecto de las situaciones más traumáticas. Un acre humor negro alivia las consecuencias de la desgracia y da paso, en definitiva, a la excitación de los sobrevivientes, fruto de la vida que continúa y que, de manera consciente o inconsciente, pugnará por sepultar en lo más hondo de la memoria las negras nubes del pasado.

Precisamente este tipo de humor e ironía consiguen que unos hechos tan incómodos, una historia desagradable y tan triste como ésta atrape al lector y termine seduciéndolo: como siempre, será la fortaleza humana la que venza a la necedad, la valentía del individuo aislado la que quede por encima del colectivismo abstruso.

Una mujer en Berlín no agradó en Alemania cuando se publicó por primera vez en 1957 (poco antes, en 1954, había aparecido en versión inglesa, y, enseguida, el libro fue traducido a varios idiomas más, entre ellos el español). Los hombres alemanes se sintieron incómodos, y también muchas mujeres. El relato aireaba aquello que era mejor mantener oculto, por pudor y vergüenza. Los varones habían hecho la guerra —su guerra— y todo el mundo había salido perdiendo, las mujeres de aquella manera. La credibilidad y el culto a la jactanciosa "virilidad" de los machos alemanes quedaban seriamente dañadas. Pero no sólo eso, al entender de muchos lectores, es la "virilidad" de todos los varones en general la que después del relato no levanta cabeza. Frente a los hombres, inconscientes y guerreros, se alza más poderoso el pragmatismo y hasta el sentido común de las mujeres: éstas demostraron poseer más capacidad de resistencia, ser quizás más "aptas para la vida" en circunstancias no convencionales. "Anónima" afirma en determinado momento: "Tengo la sensación de que estoy bien pertrechada para la vida". Esa sensación podían tenerla también la mayoría de las mujeres que supieron sobrevivir a aquella tragedia. Pero la opinión pública, hipócrita casi siempre, no se lo perdonaba a la autora, e incluso se le reprochó su "desvergüenza" y frivolidad al tratar del tema tabú. Lo mismo hicieron muchos hombres al regresar de la guerra y enfrentarse con sus hembras violadas: prefirieron ignorar los hechos y el sufrimiento de sus mujeres, no saber, no sentir, no pensar. Era mejor olvidar por el bien de todos, 
y de repente aquel libro se empeñaba en recordar.

Hay que elogiar la estupenda traducción, que capta tan notablemente la cantidad de matices de un relato escueto e irónico, tan sencillo y natural como el abierto y sereno carácter de la valiente autora.