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miércoles, 10 de febrero de 2021

Corrupción y fraude (35) Paco Sanz, el fraude de los dos mil tumores

Se celebra en estos días el juicio por el caso de fraude continuado de Paco Sanz, el supuesto enfermo que decía tener una grave enfermedad genética casi terminal, el Síndrome de Cowden, que entre otras desgracias, le había provocado tener en su cuerpo más de 2.000 tumores. De esta forma en 2010 lograría convertirse en un personaje público gracias a esta supuesta dolencia. 

Sanz decía que el tratamiento para poder curar su dolencia solo podía recibirlo en Estados Unidos, lo que convirtió en el anzuelo perfecto para recolectar donaciones a través de Internet, por libros y otras recaudaciones públicas aunque todo era un teatro en el que también implicaba a su pareja y a sus padres.

Desde 2010 hasta su detención en 2017 grabó más de un centenar de vídeos llenos de quejas y lamentos, convirtiendo su fraude en un trabajo a tiempo completo: en ellos contaba cómo sobrellevaba la enfermedad, el dolor que le causaban sus síntomas y el coste económico de su tratamiento, pero a la vez y llevado por su soberbia, tras los vídeos en los que buscaba dar lástima seguía grabando las burlas e insultos dirigidas precisamente a quienes estaban intentando ayudarle, burlas que eran cortadas antes de la publicación del vídeo. Estas crueles mofas han salido ahora a la luz mostrando su alma miserable.


Mordieron el anzuelo famosos como el exdeportista Pedro Aguado, el humorista José Mota, el periodista Nacho Carretero... fueron víctimas de su estafa más de 8.000 personas anónimas que se solidarizaron con el falso moribundo, haciéndole ganar una fortuna, más de 300.000 euros, dinero que se gastó en ropa de grandes marcas, coches y artículos de lujo. 

Este caso, además del enésimo episodio de lo peor de la mítica picaresca española, ilustra tristemente las costumbres y valores de nuestro tiempo, el dinero por encima de todo y a cualquier precio. No importa engañar, no importa mentir, da igual jugar con la buena voluntad de las personas si se trata de hacer dinero. 

Paco Sanz se enfrenta ahora a seis años de prisión, los que pide para él la Fiscalía por un delito continuado de estafa, pero las acusaciones particulares van más allá y piden para él 24 años de cárcel. Esperemos pague por sus delitos, por su cruel abuso de la solidaridad de todos los que quisieron ayudarle. Gentuza así sobra. 

 

martes, 27 de febrero de 2018

Agua (18) La agonía de un lago

La agonía de un lago

El lago Poopó, el segundo mayor de Bolivia tras el Titicaca, corre el riesgo de desaparecer. Y con él, un pueblo, el uru, el más antiguo del Altiplano. En 2016, se secó. Y eso se ha traducido en pobreza para los vecinos y un cambio radical en formas de vida ancestrales. En Portada ha viajado a Bolivia para mostrar la lucha por la subsistencia de todo un pueblo, el uru, el más antiguo del Altiplano

Imagine una guerra en un futuro no lejano. Piense qué recurso puede provocar un conflicto feroz que implicaría a buena parte de la Humanidad ¿El petróleo? ¿Un mineral estratégico? No, un elemento al que a diario damos muy poca importancia pero sin el que no podríamos vivir: el agua.



No sería la primera. Desde 1947, ha habido 37 conflictos interestatales a causa del agua. Y, dado el crecimiento de población, de mantenerse las pautas actuales, la situación empeorará. Según Naciones Unidas, ya en 2025, es decir dentro de apenas 8 años, dos tercios de la población mundial sufrirán escasez de agua.

La crisis del agua es una realidad en diversas partes del mundo, como en el Altiplano boliviano. En la Universidad de Oruro, se realizan estudios sobre los recursos hídricos de la zona. Según uno de sus investigadores, el ingeniero Milton Pérez, “en el mundo existen 37 grandes reservas de agua subterránea. De ellos, 5 ya se han secado y, si el crecimiento mundial mantiene el ritmo actual, los 32 que quedan pasarán a ser unos 15 en el año 2030”.


Tres de estos grandes cuerpos de agua se encuentran en el subsuelo de Bolivia, uno de ello bajo el Altiplano. En la superficie, existen otros dos: el lago Titicaca y el lago Poopó, restos de un gran lago que lo ocupó hace unos 10.000 años. Se prevé que en un futuro lejano, el Poopó se convierta en un salar, como ya lo son Uyuni y Coipasa. Pero el fin del lago Poopó puede ser mucho más rápido, apenas cuestión de décadas, si la actividad humana, en particular la minera y la agropecuaria, sigue como hasta ahora y el cambio climático sigue aumentando las temperaturas en el Altiplano.

Las comunidades de la región del Poopó hace tiempo vienen denunciando la escasez y contaminación del agua. En una reciente reunión, se quejan del impacto de la minería. Los metales pesados envenenan sus tierras, sus animales e incluso a ellos mismos. Uno de los dirigentes señaló que estudios médicos evidencian la presencia de zinc y plomo en la sangre de los niños que tienen malformaciones. Se quejan además que, hasta ahora, las autoridades no cumplen ni hacen cumplir las leyes medioambientales, que se multiplican los estudios y las reuniones, pero no se toman medidas eficaces.

Las más afectadas son las comunidades urus, asentadas en la margen oriental del Poopó. Para los urus este lago no es un mero recurso, es la base de su cultura, de su supervivencia como pueblo. Se autodenominan “los hombres de agua”. Se muestran orgullosos de ser los primeros pobladores del Altiplano, los supervivientes de una primera humanidad que pereció cuando el sol iluminó la Tierra, hasta entonces sólo agua y oscuridad.

El Poopó conoce ciclos de abundancia y falta de agua. En 2016, se secó. Desde entonces, se ha recuperado en parte, pero no lo suficiente como para mantener el espejo de agua aceptable. Parte del lago, es ya un salar o bien una tierra agrietada y yerma. No hay peces ni casi aves. La vida desaparece a medida que el agua se desvanece. ¿Sin el lago, qué será de nosotros?, se preguntan los urus. También deberíamos preguntarnos lo mismo. Sin agua, no seremos.

sábado, 10 de febrero de 2018

Cambio Climático (9) La verdad sigue siendo incómoda: la amenaza climática revisitada por Al Gore



En la década de los noventa sucedieron tres hechos fundamentales para la geopolítica mundial. Sucedieron muchos, claro, pero para mí estos tres son los más decisivos porque influyeron sobre el destino de las tres grandes hegemones mundiales. El primero, la caída de la Unión Soviética a finales de 1991, tras el carpetazo final de dieron Boris Yelstsin y Mikhail Gorbachev. El segundo ocurrió cuando el a la sazón presidente chino Deng Xiao Ping en el contexto de su 'viaje al sur' en la primavera de 1992 proclamó aquellas famosas palabras  

"enriquecerse es glorioso" 

con las que su país dejaba atrás la economía planificada comunista y abrazaba de facto la economía de mercado. Ello convertiría a su país en la 'fábrica del mundo' en los siguientes 25 años, sentando las bases de su actual éxito económico. Y también sus perniciosos efectos colaterales.

El tercero ocurría al final de la década, en las elecciones estadounidenses del año 2000, en aquel tongo encubierto con las tristemente papeletas butterfly de Florida y los oscuros manejos del gobernador de Florida Jeb Bush para la elección de su hermano, George W. Bush contra el vicepresidente de Bill Clinton, Al Gore.

Estas elecciones impidieron que tomara el poder del país más poderoso del mundo el primer presidente con una conciencia clara del cambio climático y un vasto conocimiento de las terribles consecuencias que ya se estaban mostrando por todo el mundo. En cambio lo hizo un neocon miserable que metió a su país en dos guerras brutales e injustas (al menos la de Irak) que costarían centenares de miles de víctimas y un coste económico de billones de dólares.

Lo que hubiera podido conseguir esa ucrónica Administración Gore nunca lo sabremos, pero podemos imaginar un vuelco de su país en las energías renovables que hubiera podido arrastrar al resto del mundo. Si hubiera sucedido el 11S desde luego la respuesta hubiera sido distinta y no se hubiera llevado a cabo la desastrosa invasión de Irak que comenzó a incendiar Oriente Medio. Pero bueno, todo esto es otra historia.

A cambio, Al Gore se volcó en la divulgación del pensamiento ecologista y la lucha contra el global warming, lo que se plasmaría en el documental 'An Incovenient Truth' (Una verdad incómoda) dirigido por Davis Guggenheim en 2006 y que conseguiría el Oscar al Mejor Documental de aquel año. Aquí lo tienen y después, por si no tienen tiempo para verlo entero, una interesante charla TED suya de aquel año.




Algo más de una década después de que aquel documental llevara el cambio climático al corazón de la cultura popular, con Trump retirando a Estados Unidos del Acuerdo por el Clima, Al Gore volvía a la palestra internacional para presentar 'Un inconvenient sequel: Truth to power' (Una secuela incómoda: la verdad al poder) dirigido en 2017 por Bonni Cohen y Jon Shenk.

En él comprobamos que los cambios climáticos que anunciaba en 2006 no sólo se han confirmado sino que se han visto superados por la realidad. Pero Gore continúa su incansable lucha, viajando por todo el mundo, mostrando los terribles consecuencias planetarias de los gases de efecto invernadero, atrayendo para la causa a otras personas, influyendo en los foros por la causa medioambiental y en la agenda político-climática internacional, poniendo todo de su parte para que no lleguemos a ese punto de no retorno en el que ya dé igual lo que hagamos para intentar evitar un colapso seguro.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Periodismo y Periodistas (39) El periodismo en la era de la posverdad


En la era de la posverdad

La tecnología y en especial internet han originado una nueva forma de contar los hechos, produciendo mensajes simplificados, sin rigor alguno, en tiempos record y que la sociedad termina dando por veraces. Hechos falsos, presión del poder, infoentretenimiento, productividad de la información, circunstancias que enmarcan la pobre relación vivida en la actualidad, entre el público y los medios de comunicación. ¿El periodismo del siglo XXI sigue siendo una profesión respetable o está generando un público desinformado, con alto riesgo de seguir a populismos y eslóganes?


Héctor Carré, el escritor y director de cine gallego da respuesta a esta cuestión en este documental, analizando en profundidad, la profesión periodística actual y sus nuevas circunstancias. Para ello, cuenta con las opiniones de los periodistas más mediáticos del ámbito internacional, quienes construyen un amplio estudio sobre la situación actual de los medios de comunicación de masas, en relación con su público. “No acepto esa forma de idea postmoderna, que afirma que la verdad no existe. Creo que sí y podemos intentar encontrarla”. Así de categórico se expresa el célebre lingüista, Noam Chomsky en “En la era de la posverdad”.

Las formas de hacer llegar las informaciones a la sociedad difieren mucho de las del periodismo tradicional. Internet ha revolucionado los métodos de trabajo, los tiempos y la interacción con el público. “Ese afán por ser el primero por lanzar el primer tweet, lo que hace es llenar la sociedad de ruido. Creo que somos la sociedad más desinformada de la historia”, afirma María Cedrón, periodista de “La Voz de Galicia”.

La inmediatez prima sobre la verificación de fuentes y el rigor desaparece ante la simplificación de los mensajes, presentados como hechos alternativos, que la sociedad termina dando por veraces. “Necesitamos unos medios de comunicación que filtren esas mentiras y las expongan, con el fin de que podamos dar forma a nuestra sociedad de la manera más honrada posible”, incide la prestigiosa periodista estadounidense, Amy Goodman en “En la era de la posverdad”.

Noticias falsas, falta de independencia, presión del poder, productividad de la información, precariedad laboral, circunstancias todas que, según los expertos están amenazando, no sólo la libertad de las sociedades, sino también a las democracias.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Muros y Fronteras (10) Fronteras de alto coste

Fronteras de alto coste (Frontiéres: La grande illusion - Guillaume Pitron, 2016)

Los esfuerzos por blindar las fronteras del primer mundo constituyen un lucrativo negocio en alza. Las empresas armamentísticas y los traficantes de inmigrantes son los principales beneficiados. Miles de millones invertidos por los países ricos para 'protegerse' de los pobres que llaman a su puerta


Alambradas, perros guardianes, cámaras de vigilancia y la más sofisticada tecnología para disuadir a los inmigrantes. ¿Son eficaces esos dispositivos? ¿Cuánto cuesta la protección de nuestras fronteras? ¿Se puede detener la inmigración?. Son preguntas que plantea el documental ‘Fronteras de alto coste’ y que va respondiendo a través de las investigaciones realizadas durante un año en cuatro continentes.


La conclusión a la que llegan es clara: las fronteras se han convertido en un nuevo y gigantesco negocio para la industria del armamento, que incluso se expone en salones para captar nuevos clientes. ‘Aquí en Estados Unidos, el ejército compra menos, así que buscamos nuevas salidas a nuestros productos’, explica un industrial americano. Parecen enfrentarse a una guerra en la que el enemigo no es un soldado, sino un inmigrante clandestino.

La ciudad de Nogales, entre Arizona y Méjico está dividida por un muro que puede alcanzar los 10 metros. ‘Es de acero reforzado con hormigón. Tiene una estructura doble en el interior que lo hace muy difícil de seccionar’, explica un agente. En el sector de Tucson hay 416 kilómetros de frontera similar con 4.200 guardias fronterizos. Construir un muro de 12.000 kilómetros de toda la frontera terrestre norteamericana sería imposible de financiar, así que idearon las barreras virtuales: biometría, cámaras térmicas, radares y drones.

La estrella del mayor salón dedicado a la seguridad de las fronteras, que se celebra en Fénix, Arizona, es el dron ‘Quadcóptero’, totalmente autónomo. ‘En realidad se trata de tecnología militar aplicada a la seguridad nacional’, explica uno de los vendedores. El coste de cada dron es de 17 millones de dólares. Después de unos años de pruebas, el proyecto de barrera virtual de la frontera con Méjico ha resultado ser un fracaso que le ha costado al contribuyente más de mil millones de dólares.

Europa vive la crisis migratoria más grave desde el final de la segunda guerra mundial. Hombres, mujeres y niños luchan y se dejan la vida por entrar, mientras que Europa cierra sus fronteras. Una de las primeras barreras europeas que se construyó fue la de Melilla. Desde 2005 una valla de acero separa España de Marruecos con 650 guardias civiles vigilando los 11 kilómetros de muro, cuya remodelación costó 33 millones de euros.


Uno de los principales puntos de paso hacia el espacio Schengen a través de la isla de Lesbos es el puerto de Izmir, en Turquía. En el Khave Café se dan cita traficantes e inmigrantes que llegan hasta aquí después de un periplo de meses con sus pertenencias a cuestas. ‘Los refugiados son como un gran pastel. Los barqueros ganan mil dólares por cada inmigrante que llevan a Europa. Un barco son 5.000 dólares de beneficio en un solo día de trabajo’, explica un captador de inmigrantes para los traficantes que cobra de media 100 dólares por cada uno, ‘cuanto menos segura sea la frontera, más dinero se gana’, reconoce.

Según ‘The Migrant Files’, una investigación publicada en 2015 por periodistas europeos, la entrada de inmigrantes clandestinos a Europa habría generado en 15 años, un negocio de al menos 16.000 millones de euros.

viernes, 13 de octubre de 2017

domingo, 1 de octubre de 2017

Odio (9) El odio según José Antonio Guardiola


Si algo he perseguido a la hora de elaborar el reportaje "La llama del odio", que emitimos En Portada a las 23:20 en La 2 de TVE, es que el ciudadano, gracias a la televisión pública, sepa reconocer los mensajes destinados a generar odio en las sociedades y a la vez conozca las herramientas para frenarlo, para evitar el contagio. Hoy, más que nunca, esos mensajes afloran en los aparatejos con pantalla de colores que llevamos en nuestros bolsos o bolsillos.


"La llama del odio" es un proyecto global, con una guión compartido con Alicia Gomez Montano, la realización de Teresa Mora y el montaje de Javier Mula. Y la colaboración, entre otros, de Yolanda Alvarez, Carlos Franganillo, Luis Pérez Lopez, Marisa Rodríguez, Miguel Angel Garcia Tve, Almudena Ariza, Elena Ochoa Ruiz, Aurora Mínguez y Oscar Mijallo. (José Antonio Guardiola)

La llama del odio

El discurso del odio siempre ha existido, pero las nuevas tecnologías han reforzado su impacto. Se ha rodado en Estados Unidos, Polonia, Francia, Alemania, Rusia, Israel, territorios ocupados y España.


Frank La Rue, director de Comunicación de la Unesco, detalla las cinco condiciones para determinar el discurso del odio.

En Portada 25.10.2017 José Antonio Guardiola

“La verdad pasó a ser un elemento menos necesario para la población”. La frase es de Frank La Rue, director de comunicación de la Unesco. La Rue es un guatemalteco dedicado últimamente a estudiar los límites de la libertad de expresión después de haber luchado en los 80 -desde el periodismo- contra los dictadores de su país.

Y le añadió La Rue a Marisa Rodríguez, corresponsal de TVE en París: “Muchas personas prefieren enterarse de la vida a través de lo que comparten con sus familiares, amigos. Eso se vuelve para ellos en símbolo de la verdad, la noticia del día. Sea efectivamente cierto o no. Porque no hay procesos de verificación.”



Creo que el reportaje La llama del odio habrá cumplido su objetivo como servicio público si todos nos paramos a pensar que ante falsas informaciones es recomendable volver a la tradición, aquélla que te dirige a un medio prestigioso para confirmar si ese titular escabroso y poco creíble es cierto o no.



Si no lo hacemos, si damos por rigurosos algunos de los mensajes que nos llegan a nuestro teléfono móvil a través de la redes sociales, estaremos contribuyendo a crear una sociedad débil ante los discursos de odio… Y todo lo que la historia nos enseña que puede venir después.



jueves, 21 de septiembre de 2017

Extinción (44) Adiós a los insectos de nuestra infancia

Adiós a los insectos de tu infancia

Cada vez hay menos saltamontes, grillos, abejas y mariposas porque muchas de estas especies, que polinizan el 84% de las plantas que sirven de alimento, están amenazadas


Casi un tercio de las especies de ortópteros (como saltamontes, grillos o chicharras) están amenazadas, algunas en peligro de extinción. GETTY IMAGES
¿Hace cuánto que no ves un saltamontes en tu paseo dominical por el campo, escuchas a los grillos desde el porche o ves una luciérnaga en una caminata nocturna por un camino rural? La sensación de estar perdiendo esta fauna que tantas generaciones asocian con su infancia, es más que eso, es una realidad. Y lo que es peor, junto a estos animales van desapareciendo, además, elementos básicos para el sustento de numerosos ecosistemas de los que dependemos todos los seres vivos.

“No solo es una sensación popular, es algo que percibimos todos los entomólogos que salimos a hacer trabajos de campo y a investigar; el descenso del número de individuos de prácticamente todos los insectos es brutal”. Lo confirma Juan José Presa, catedrático de Zoología de la Universidad de Murcia y coautor de uno de los muchos informes y estudios recientes que ponen cifras a la disminución de artrópodos.

Dicho estudio, de principios de año y surgido de la colaboración entre la Unión Europea y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), destaca que casi un tercio de las especies de ortópteros evaluadas (saltamontes, grillos y chicharras, entre otros) están amenazadas, algunas en peligro de extinción.

Wolfgang Wägele, director del Instituto Leibniz de Biodiversidad Animal (Alemania) habla, junto a otros colegas, en Science del “fenómeno parabrisas”, por el cual los conductores pasan menos tiempo limpiando sus coches de la miríada de insectos que antes morían estrellados contra cualquier punto de la carrocería. Los investigadores citados en el artículo son conscientes del descenso generalizado, a pesar de reconocer, como el resto de la comunidad científica, que es muy difícil establecer datos más precisos del declive de las poblaciones por la variedad de especies, distribución y número de individuos.



En Science se cita el caso de la Sociedad Entomológica de Krefeld, en Alemania, cuyas visitas al campo han constatado que la biomasa de insectos que queda atrapada en sus diferentes métodos de captura ha disminuido un 80% desde 1989. Presa lo lleva al terreno de sus observaciones de campo en la provincia de Pontevedra: “Antes conseguíamos atraer a infinidad de mariposas nocturnas con las trampas de luz, ahora entran muy pocas”.

“Aproximadamente tres cuartas partes de las especies de mariposas en Cataluña, y esto puede ser extrapolable al resto de España, están en declive y esto es incontestable”. Constantin Stefanescu, del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals y el Museu de Ciències Naturals de Granollers (Barcelona), llega a esta conclusión tras más de dos décadas de trabajos de campo y estudiar junto a otros investigadores a 66 de las 200 especies presentes en Cataluña. “La reducción es alarmante y aumenta cada año. Asustan, además, los datos de 2015 y 2016, los más bajos desde 1994”, apostilla Stefanescu.

El catálogo nacional de especies amenazadas solo incluye 90 de invertebrados, de los cuales 35 son insectos y únicamente 17 tienen un categoría de amenaza que permite activar planes de recuperación. 

Ignacio Ribera, del Instituto de Biología Evolutiva, centro mixto del CSIC y la Universitat Pompeu Fabra, especialista en entomofauna de hábitats subterráneos y acuáticos, menciona otras dos especies que han estado presentes en la infancia de muchas generaciones: las libélulas y los zapateros, estos últimos son hemípteros de largas patas que se deslizan sobre la superficie del agua y que en algunos lugares se les llama aclaradores. “Cuando canalizan un río, desecan una charca o tapan una rambla –afirma el investigador– este tipo de insectos, entre otros, desaparecen”. Hace diez años, la UICN ya avisaba de que “las libélulas amenazadas de la cuenca mediterránea necesitan una acción urgente para mejorar su estado”.

La transformación y destrucción del hábitat es sistemáticamente señalada en todos los estudios como la principal causa de esta hecatombe que nos afecta muy directamente a las personas. Se pudo ver con el efecto que ocasionan determinados insecticidas (neonicotinoides) sobre las poblaciones de abejas, responsables de la polinización de numerosas plantas, incluidas el 30% de las que nos sirven de alimento. En general, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, “alrededor del 84% de los cultivos para el consumo humano necesitan a las abejas o a otros insectos para polinizarlos y aumentar su rendimiento y calidad”.

Las consecuencias sobre las redes tróficas que sustentan todo tipo de ecosistemas, también los agrarios, ganaderos y forestales, pueden ser fatales. Hay que pensar que la fauna invertebrada también actúa como controladora de plagas y alimento esencial del resto de animales. Stefanescu recuerda que “muchas aves se alimentan de las orugas de las mariposas que precisamente están en declive y numerosas avispas y moscas dependen también de las fases de larva y crisálida de los lepidópteros”.

Pero la destrucción del hábitat (urbanismo, agricultura intensiva, turismo…) no actúa sola como elemento distorsionador, también el abandono del campo y el cambio climático contribuyen a abonar este inquietante camino. Los científicos citan, por ejemplo, la alteración de los períodos de sincronía entre la floración de las plantas y la llegada o eclosión de los insectos. La Sociedad Entomológica de Krefeld, en Alemania, ha constatado que la biomasa de insectos que queda atrapada en sus diferentes métodos de captura ha disminuido un 80% desde 1989

El problema es que el ritmo de protección es mucho más lento que el de declive, por el desconocimiento preciso que se tiene de las poblaciones y por la menor relevancia, aparente, que tienen los insectos. El catálogo nacional de especies amenazadas solo incluye 90 especies de invertebrados, de los cuales 35 son insectos y únicamente 17 (ocho vulnerables y nueve en peligro de extinción) tienen una categoría de amenaza que permite activar planes de recuperación. La Comunidad Virtual de Entomología estima en 38.311 el número de especies de insectos en la península ibérica.

El Atlas y libro rojo de los invertebrados amenazados de España propone para la península ibérica como vulnerables 69 especies de insectos, 30 en peligro de extinción y tres en peligro crítico. Mientras tanto, Juan José Presa advierte: “Es muy posible que, ahora mismo, tras un incendio o una fumigación intensiva de cultivos, estemos perdiendo a especies que ya estaban muy tocadas”.

¿Y LOS GORRIONES, LAGARTIJAS, RANAS Y SALAMANDRAS?

El efecto es generalizado. Cualquier conversación con gente del campo sobre la biodiversidad que les rodea suele contener la frase “por aquí antes se veían más pájaros”. Y también se encontraban, y capturaban con todo tipo de artilugios, lagartijas, se oía más a menudo el croar de las ranas y se disfrutaba con el deambular de las vistosas salamandras entre pozos, charcas y acequias. Hasta al otrora muy abundante y ubicuo gorrión común se le echa en falta. La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) ha constatado en sus censos las disminuciones de aves comunes como gorriones, golondrinas, perdices y tórtolas, todas ellas protagonistas de veranos más biodiversos.

Los incendios, la sequía y el fenómeno que multiplica estos dos efectos, el cambio climático, están detrás de las disminuciones de reptiles como las lagartijas y de anfibios como la rana común y la salamandra. Un análisis de 539 estudios científicos en el que participaron investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN/CSIC) permitió concluir que el 65% de las 313 especies de estos dos grupos evaluadas sufre los efectos negativos del cambio climático. En 2013, un estudio de la misma institución científica confirmaba que el calentamiento global disminuye la eficacia de las señales sexuales en la lagartija carpetana, especie considerada en peligro de extinción.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Planeta Tierra (23) Planeta Arena

En otra de las miradas a nuestro mundo publicamos la serie documental de cinco capítulos 'Planeta Arena' (Planéte Sable, 2015) dirigida por Thierry Berrod sobre los desiertos que cubren un tercio -y creciendo- de la superficie terrestre emergida de nuestro planeta . Desde el enorme Sahara y las medidas que están tomando para evitar su expansión hasta el hostil a la vida Atacama o el antropogénico desierto creado donde antes había un mar, el de Aral (al que ya dedicamos otra entrada). Además un desierto como un continente casi entero en Australia o la lucha de los chinos para contener la creciente aridez de ingentes áreas de su territorio. 

Tan hermosas como inhóspitas, nos fascinan, pero sabemos muy poco de ellas, y por una razón: son las áreas menos antrópicas del mundo. Sin embargo, hoy parece que el rastro del hombre se siente claramente. El fenómeno es tal que la estimación actual es que cerca de 4.000 millones de hectáreas están amenazadas por la desertificación, poniendo a más de 250 millones de personas en una situación grave. Cada año, la pérdida de suelo es equivalente a la superficie de Suiza. Por lo tanto, se estima que en veinte años, una superficie equivalente a los Estados Unidos se transformará en tierra firme. Fenómeno aún más preocupante en que la propagación de los desiertos es el elemento más amenazante para satisfacer las necesidades alimentarias mundiales. Además, en muchos países en desarrollo, las zonas rurales pobres y las zonas áridas a menudo se superponen.


Cuando el hombre repara el medio ambiente

Dada la magnitud de los daños, hoy es difícil no echar la culpa al comportamiento egoísta del hombre que durante años ha desviado los ríos, ha secado lagos, ha deforestado grandes áreas y ha vuelto infértiles tierras disponibles. ¿Cómo devolver el agua a un antiguo lago drenado, rehabilitar la tierra de desecho? En una palabra, ¿cómo reparar lo irreparable? Este es el desafío hoy para los investigadores, científicos y personas que trabajan juntos para encontrar soluciones para frenar esta desertificación. Y por una vez hay un montón de iniciativas positivas.

Sahara, reconquistando las tierras perdidas

En 'Sahara, reconquistando las tierras perdidas', veremos cómo la superficie de tierra fértil está desapareciendo por el avance imparable de los desiertos en todo el planeta. En África, el desierto del Sahara ha avanzado un un siglo más de 250 kms en una frente de 6000 kms de longitud, extendiéndose a lo largo de seis países.


Atacama (Chile), la búsqueda del agua

El desierto de Atacama, en Chile, está considerado como uno de los desiertos más secos del planeta. No llueve nunca y no hay vida, ni vegetal ni animal. Es el lugar más hostil del planeta.



Aralkum, el desierto más joven del mundo

A finales del siglo XX apareció un nuevo desierto en Asia Central: el del Mar de Aral, el desierto más joven del mundo. La desecación y salinización del suelo está contribuyendo a este nuevo eclave desértico. Los habitantes están llevando varias políticas medioambientales para paliarlo.



Australia, el continente desértico

El 75% del continente australiano es árido o semiárido. Las sequías son frecuentes y salvajes, llegando a alcanzar en verano temperaturas superiores a los 50ºC. Aquí, por la propia sequía, los vientos y la salinidad del suelo, la desertificación se ha intensificado.




Desierto de Gobi: China, en guerra contra El Dragón Amarillo 

En China se están formando nuevos desiertos. Para frenarlos se están construyendo grandes muros verdes, como en el Oasis de Minqin, entre dos desiertos, actuándose en la llamada grieta en la 'boca del tigre', zona débil que permite la entrada de la arena del desierto.

domingo, 20 de agosto de 2017

Odio (7) La Internacional del odio




La Internacional del odio

InfoLibre - Ramón Lobo 20.08.2017


Los ataques de Las Ramblas y Cambrils impactan y conmueven especialmente, más allá de la empatía con las víctimas, porque consiguen que todos nos sintamos vulnerables. El terror low cost emplea herramientas difíciles de detectar, como el alquiler de vehículos, que reducen casi a cero los espacios de seguridad mental. ¿Quién no ha caminado por un bulevar, la acera de un puente o una calle peatonal?

La mayoría de los atentados yihadistas en Europa los han cometido ciudadanos europeos. Las propuestas de cerrar las fronteras son inútiles. Es un hagamos algo porque no sabemos qué hacer. Son inútiles porque los terroristas no vienen de fuera, están dentro, han nacido aquí. Son belgas, franceses, británicos, españoles. No viajan en patera ni saltan vallas, porque entran por los aeropuertos con su pasaporte, como usted y como yo.


Cuesta manejar la idea de la existencia de un enemigo invisible como los miembros de la célula de Ripoll porque multiplica nuestra vulnerabilidad. Para manejar ese sentimiento, tendemos a acotarlo en una raza, una religión, una nacionalidad. De ahí nacen la islamofobia y el racismo. El objetivo del terror es aterrorizar, generar un pánico indiscriminado que anule la capacidad colectiva de pensar. Toda reacción desde las tripas representa una victoria porque nos iguala. Logra que todos, víctimas y verdugos, estemos juntos en un mismo espacio emocional. De ahí la importancia del No tinc por. No solo es una declaración –no tenemos miedo–, es un grito que refuerza la pertenencia, nos ayuda a sentir que no estamos solos. Somos parte de una comunidad que no se rinde, que está dispuesta a la resistencia.

Antes de seguir, una pregunta: ¿qué es terrorismo?



Despreciar al enemigo, considerarlo bárbaro o tonto, es el camino más fácil hacia la derrota. Para vencer es necesario aceptar que nos enfrentamos a personas inteligentes que tienen un plan y unas razones. Atacan a nuestros civiles porque sienten que nosotros bombardeamos a los suyos. Atentan porque sienten que atentamos contra sus países. Es necesario enfrentar su narrativa con otra narrativa. No bastan las declaraciones pomposas, por lo general, huecas. Nos movemos en una guerra de percepciones. La de la seguridad, la del miedo. La percepción de que todos somos objetivo. Es un campo propenso para la manipulación política.


Les recomiendo el artículo “As Vehicle Attacks Rise, an Ordinary Object Becomes an Instrument of Fear”, de Amanda Taub en The New York Times. Cita el trabajo de Marc Hetherington y Elizabeth Suhay, dos expertos en Ciencia Política. Sostienen que cuando las personas más propensas a confiar en el otro se sienten en riesgo de sufrir un ataque, suelen ser las más dispuestas a sacrificar parte de sus libertades a cambio de seguridad.

Recuerdan que en EEUU mueren entre 30.000 y 40.000 personas al año en accidentes de automóvil, muchos más que los muertos por terrorismo en todo el mundo. Pero nadie se siente amenazado al subirse a un coche. No percibimos el accidente de tráfico como un riesgo inminente. Pero nuestra cabeza no funciona igual con los atentados.



El miedo nos empuja a dividir el mundo entre "ellos" y "nosotros", a levantar muros físicos y muros de prejuicios. La primera victoria de los terroristas es que no sepamos diferenciar entre asesinos y víctimas.


Un estudio del think thank Chatham House, citado por Taub, revela que más de un 50% de los europeos están de acuerdo con prohibir la inmigración procedente de países musulmanes. Igual que Donald Trump. El virus de la intolerancia también está entre nosotros, no solo afecta a los yihadistas.

Por qué nos atacan

Para el universo salafista, del que surgen Al Qaeda y Estado Islámico, España pertenece a la coalición que libra una guerra contra el islam. José María Aznar nos puso en el mapa con su foto en las Azores. Es increíble que el hombrecillo insufrible tenga la indecencia de seguir dando consejos en lugar de pedir perdón e irse de una vez a su casa. España ha tenido tropas en Irak y en Afganistán, y mantiene instructores en Irak. Somos parte de "los cruzados", como nos llaman. 

Las empresas europeas del sector vendieron en 2016 armas por valor de 80.000 millones de euros. De esa cantidad, 25.000 millones proceden de ventas a Arabia Saudí, que apenas tiene 30 millones de habitantes. España vendió a Riad por valor de 116 millones de euros, de los que 34,7 fueron en municiones. Arabia Saudí es uno de nuestros grandes socios no importa quién esté en la Moncloa. Gran parte de esas armas y municiones sirven para matar personas en Yemen y Siria. No somos inocentes.

Francia y Reino Unido participan, junto a EEUU, en misiones de bombardeo en Siria. Por muy inteligentes que sean las bombas que lanzan, mueren civiles.Tan civiles como los nuestros.

Nuestros aliados en Oriente Próximo 

Nuestro principal aliado en la zona es nuestro principal problema: Arabia Saudí. Le compramos petróleo y le vendemos armas sin preguntar demasiado. Parece un buen negocio. Arabia Saudí gasta miles de millones en extender por el mundo su versión rigorista del islam, el wahabismo, que empezó como una corriente herética dentro del islam suní, pero si tienes mucho dinero te puedes comprar que deje de serlo. El año que el ISIS conquistó Raqqa, su ‘capital’ en Siria, utilizó libros de texto saudíes para las escuelas. Están en la misma frecuencia ideológica.



Riad financia a miles de asociaciones políticas y organizaciones religiosas. De ese universo surgen los grupos armados y gran parte del terrorismo actual. Esa red tenía dos objetivos, extender el wahabismo y la hegemonía saudí en la región frente a Irán, el país de referencia de la otra gran corriente del islam, el chiísmo, y alejar lo más posible a los grupos más radicales. No funciona porque la monarquía saudí también es un objetivo de los más radicales.

Durante el mandato de Barack Obama se produjo un importante cambio estratégico. Tras la firma del pacto nuclear con Irán, este país obtuvo de Occidente el reconocimiento indirecto de aliado potencial. No puede ser automático porque aún pesan décadas de odio y animosidad. Pero la tendencia era reconocer que Irán es el país que mejor defiende nuestros intereses en la zona. Es la vanguardia, junto a los kurdos, de la lucha contra el ISIS en Irak y Siria. Irán y Arabia Saudí son enemigos mortales. Si nos acercamos a uno, nos alejamos del otro. Nadie trabaja los puentes.



La llegada de Trump a la Casa Blanca ha devuelto el protagonismo a los saudíes. Y la confianza como para lanzarse contra Qatar, al que ha impuesto sanciones y un embargo. Qatar tampoco es inocente en la financiación del salafismo y de grupos armados en Siria y Libia. El problema no es ese, sino que Doha apoya a los Hermanos Musulmanes, rivales del wahabismo. Además, Qatar comparte una gran reserva de gas con Irán y también algunas ideas sobre el mapa de la región, algo que irrita a Riad. En la partida por la hegemonía en el mundo árabe suní, Doha se mueve según sus propios intereses.

La Internacional del Odio

No es una guerra contra nuestro estilo de vida y nuestras libertades, como dicen algunos políticos especializados en el disparate.



De los 72.000 muertos en atentados yihadistas entre los años 2000 y 2014, más 63.000 son musulmanes. Un tercio de los 86 muertos en el atentado de Niza eran musulmanes. Entre las víctimas de Barcelona, muertos o heridos, hay musulmanes. ¿Contra qué tipo de valores atentan los yihadistas cuando matan musulmanes?





Los delitos no los cometen las religiones, las razas, los sexos o las nacionalidades. Los delitos los cometen las personas. El motor del yihadismo es el odio, como lo es en los supremacistas blancos de EEUU, los neonazis y toda esa caterva de movimientos fascistas que agitan el rechazo del otro.


Lo llamo la Internacional del Odio porque están en la misma frecuencia ideológica y moral. Como lo están muchos de los tuiteros, políticos y periodistas que han tuiteado basura en las redes sociales. ¿Cómo vencer al odio con más odio? Muchos han quedado retratados.

Buscan mezclar terroristas con refugiados sirios, a los que hemos cerrado la puerta. Estos refugiados huyen de atentados como el de Barcelona o los del 11M. Solo existe una diferencia: los suyos son diarios. Más de la mitad de la población siria se ha visto forzada a dejar sus casas por la violencia de una guerra en la que tenemos mucha responsabilidad.


Tres lecturas necesarias:

- Siria, el país de las almas rotas, de Mónica García Prieto y Javier Espinosa. 

- La semilla de odio, de la invasión de Irak al surgimiento del ISIS, de los mismos autores.

- Oriente Medio, Oriente roto, de Mikel Ayestaran.



Cuál puede ser la respuesta


No existen las soluciones mágicas. No existe una solución militar. Haber derrotado al ISIS en Mosul, y estar más o menos cerca de conseguirlo en Raqqa, no garantiza nada. Se trasladará a otra zona de Siria. Por si toda falla han activado el plan B: el ISIS busca la manera de asentarse en Afganistán en competencia con los talibanes.



Una hipotética pérdida total del territorio les dejaría sin una pieza esencial en la construcción de la narrativa del Califato, que es el principal atractivo del ISIS, y la principal diferencia con Al Qaeda. Su alternativa sería potenciar la vía del terrorismo masivo, como el que ya practicó en sus orígenes en Irak.

Puede dar la impresión de que el ISIS está más débil, pero no es lo que dicen los datos. En 2017 llevamos 3.950 muertos en atentados yihadistas: Afganistán (849), Irak (647), Siria (602). A cola de la lista, la Unión Europea (50), sin contar los de Barcelona y Cambrils. No somos el objetivo por mucho que se empeñen los supremacistas españoles.

Es necesaria una respuesta policial, anticiparse como se ha hecho en España desde 2004. Ha tenido éxito hasta el jueves. La seguridad total no existe.




Detenciones de yihadistas en España

Detenciones de yihadistas en España

Es necesario buscar la implicación de las comunidades musulmanas europeas. Los atentados de París y Bruselas pusieron de manifiesto la paupérrima cooperación entre las policías de un mismo país y entre las del resto de la UE. Esa cooperación y la de los servicios secretos es clave. Debería haber una especie de FBI europeo. No puede ser que la gran mayoría de los imanes que predican en Europa estén formados en países extranjeros no democráticos. ¿Qué tipo de valores de tolerancia pueden predicar los que han sido educados en la intolerancia? Arabia Saudí es el principal controlador de esas mezquitas legales, como la de la M30. Hay que pactar con las comunidades musulmanas que los imanes se eduquen en Europa, en nuestros valores, para que puedan enseñar convivencia. La investigación de Ripoll ya tiene su imán salafista en el centro de la radicalización. Estos son los que vienen de fuera. Y están las mezquitas clandestinas.

¿Perseguimos a todos los imanes que predican el odio? ¿Haríamos los mismo con el arzobispo de Alcalá y otros que atacan derechos, leyes y personas?



Hay que trabajar en la educación y en el apoyo de los jóvenes sin empleo ni esperanza de tenerlo. Si nuestro gobierno no se preocupa de los jóvenes blancos, católicos o excatólicos.¿cómo pedir ayudas específicas para vivienda y empleo en las comunidades magrebíes?


Es necesaria un política de integración mutua, que las dos partes recorran la mitad del puente para que el encuentro sea posible. Los minutos de silencio ayudan a vencer el miedo, a sentir la pertenencia de la que hablaba al principio. Pero ayudan más cinco minutos de acción política más allá del postureo, la propaganda y los prejuicios.