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miércoles, 18 de enero de 2017

Extinción (42) Adiós a la era Obama


El momento, la proclamación del moronic Donald Trump como presidente USA, que tanto tememos se acerca y la era Obama (con la que comenzamos este blog hace 8 años) da ya sus últimos coletazos. El propio Barack Obama ofrecía hace unos días una emocionante despedida de sus incondicionales en el lugar donde todo empezó, Chicago. En su discurso de despedida repasaba su trayectoria, alertaba de las amenazas a la democracia (en la mente de todos un flequillo ridículo) y hacía un alegato por la inmigración, la creatividad y la igualdad de oportunidades.



Como leemos en la web Política Exterior: 'Si el triunfo de Barack Obama fue una enmienda a la totalidad de la presidencia de George W. Bush, la victoria de Donald Trump es la refutación de toda una época. Obama llegó con la promesa de cambio y, a la hora de su partida, deja la sensación de que el suyo ha sido un mandato, más que frustrado, frustrante. Idealista y pragmático a partes iguales, la acción política del 44º presidente de Estados Unidos ha estado marcada por las contradicciones, los éxitos y los fracasos. Con la llegada de Donald Trump su legado está en franco peligro de desmantelamiento'

Efectivamente, la era Obama está compuesta de luces, de acciones honestas y promesas cumplidas pero también de sombras, decepciones y esperanzas rotas. Cogió a su país con una economía al borde de la recesión, inmerso en la mayor crisis económica desde la Gran Depresión y en dos guerras provocadas por Bush Jr. que habían costado cuatro billones de dólares y la vida o la salud a miles de soldados estadounidenses; un país profundamente dividido por las desigualdades económicas y sociales y las mentiras y miserias morales de la doble Administración G.W. Bush.

En estos ocho años de mandato Barack Obama ha vuelto a recuperar la economía estadounidense reformando el sistema financiero y aplicando un ambicioso programa de estímulos económicos, factores ambos que han hecho alcanzar una tasa de paro inferior al 5% (técnicamente pleno empleo). Su ardientemente defendido programa de sanidad pública conocido como ObamaCare ha dado -ahí su crimen- cobertura médica a 20 millones de sus compatriotas (aún quedaron 30 millones fuera) pero Trump ya ha avisado de que intentará desmantelarlo en cuanto alcance el poder. De hecho el Senado ha empezado ya los trámites para ello.

Obama ha dulcificado la imagen de los Estados Unidos en el mundo y sobre todo en Europa, ha intentado impulsar políticas de lucha contra el cambio climático, ha creado la zona protegida más grande del mundo pero también es el presidente que ha conseguido la independencia energética de los Estados Unidos a los lomos del auge del fracking, lo que ha tenido importantes repercusiones medioambientales y indirectamente ha impulsado hacia abajo los precios del petróleo, lo que a su vez ha fomentando su uso y aumentado la contaminación. Lo que ocurre con los Estados unidos es que por su magnitud y su peso en la economía y política mundial cualquier cosa que hagan tiene efectos a nivel planetario.

También aprobó una ley para prohibir la perforación petrolífera en el Ártico durante al menos 5 años, medida recibida con satisfacción por las organizaciones ecologistas pero esta prohibición puede ser anulada por Trump, que ha prometido aumentar las perforaciones off-shore. También ha anunciado que retirará los fondos comprometidos por EEUU para cumplir el Acuerdo de París sobre el clima, decisión que ahora puede tomar sin oposición, gracias al dominio republicano en ambas cámaras.

Ha habido temas en los que no ha podido hacer más por el bloqueo republicano como el cierre de Guantánamo, a pesar de haber firmado en enero de 2009 una orden ejecutiva para hacerlo o la lucha contra la proliferación de las armas de fuego en la sociedad estadounidense, una lacra que parece inevitable seguirá ocasionando miles de muertos cada año gracias a la tóxica labor de la NRA y el Partido Republicano.

En cuanto a la política exterior, la Doctrina Obama ha sido el presidente de la contundencia diplomática y la contención militar. El Commander in Chief que acabó con Bin Laden y retiró la mayoría de tropas estadounidenses de las guerras de Bush, Afganistán e Irak pero que llevado de la real-politik se vio obligado a mantener una presencia de cierto número de soldados y fuerzas de élite en ambos países (requeridas por sus propios gobiernos) que se han visto necesarias para mantener la estabilidad en la lucha contra los taliban, Al-Qaeda y DAESH. 

También quien criticó a Israel y al menos removió la ira de Netanyahu y los colonos, quien impulsó el proceso de normalización de las relaciones diplomáticas con Cuba iniciado a fines de 2014 y logró desactivar el programa nuclear iraní a cambio de suspender las sanciones económicas internacionales sobre el país persa, lo que le ha permitido relanzar su economía. En los últimos días hemos de resaltar la conmutación de la pena restante a la ex-soldado Chelsea Manning, quien en 2010 filtró un número récord de documentos secretos a WikiLeaks y de quien dijo que ha cumplido ya una 'dura' sentencia a prisión.

Hay muchos que reclaman que debería devolver el Nobel de la Paz 2009, un regalo envenenado que nunca pidió y que asumió resignado sabiendo que su cargo no le permitiría ser muy pacífico. Ha sido en sus legislaturas cuando el presidente ha asumido la prerrogativa a ejecutar a cualquier enemigo de América sin necesidad de detenerlo o juzgarlo gracias al auge de los ataques por drones que han actuado sobre Yemen, Somalia, Pakistán, Afganistán etc, una forma de guerra ultramoderna que sigue produciendo lamentables daños colaterales, aunque también ha acabado con miles de objetivos legítimos para un presidente USA, para cualquiera que llegue al cargo. 

Se le ha acusado también de no haber actuado en Siria, de no haberlo hecho ni siquiera cuando el régimen sirio traspasó la línea roja que él mismo había marcado en 2012, la del ataque con armas químicas contra su propia población. Esto ocurrió de forma plenamente documentada cuando en agosto de 2013 las fuerzas de al-Assad usaron gas sarín en Ghouta -a las afueras de Damasco-, zona controlada por los rebeldes, causando la muerte de casi 1.500 civiles incluyendo más de 400 niños. Pero tras lo que parecieron preparativos de de ataques aéreos en forma inminente contra el gobierno sirio, Washington aceptó un acuerdo in extremis mediado por Moscú a través del cual Siria enviaba sus armas químicas a Rusia, país que junto a China ha bloqueado todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Siria desde el principio de la guerra.

Los críticos afirman que esa decisión encorajinó al criminal régimen sirio y alentó a Rusia a apoyarlo decididamente, comenzando a lanzar sus propios ataques aéreos en apoyo al gobierno sirio, aumentando las tensiones entre Moscú y Washington y la apuesta de Putin sobre su aliado sirio, país en el que mantiene la base naval de Tartus y bases aéreas en Latakia. Pero esto hubiera terminado ocurriendo igual pues el curso de la guerra habría obligado igual a los rusos a intervenir decididamente al lado de al-Assad. 

Además, ¿qué hubiera significado haber intervenido en Siria? ¿haber desplegado tropas terrestres USA en el terreno? Eso sí hubiera sido un error descomunal, hacer otro Iraq en Siria, una posibilidad que habrá escalofriado a cualquier responsable militar norteamericano, ante la cual los ataques aéreos de la coalición internacional sobre objetivos de Al-Qaeda y el DAESH que llevan tiempo sucediéndose y minando su poder en el norte de Siria y Iraq se antojan razonables en un contexto bélico y geoestratégico altamente complejo y volátil. 

Ahora Rusia e Irán (con el inestimable apoyo de Hezbollah y otras milicias chiíes) llevan la iniciativa militar y su apoyo al régimen sirio se ha tornado decisivo para devolver a al-Assad el control de la mayor parte de la Siria útil. Pero aún queda mucha guerra y muchas cosas pueden ocurrir, aunque eso es tema de otro post que esperamos publicar en breve. 

Llega Trump: ¿Y ahora?

Con su salida de la Casa Blanca y la llegada de Trump se abre una época de incertidumbres y pocas certezas, aunque ya con los nombramientos de los que van a conformar el más alto nivel de su Administración, llena de militares empresarios multimillonarios (la fortuna de todos ronda los 35000 millones $) y otros ultra-conservadores se puede adivinar el retroceso a todos los niveles que puede sufrir con su gobernanza el aún hegemón mundial. E insistimos, su mala influencia la sufrirá también el mundo.

El Obamacare, Siria, Ucrania, el medioambiente, Rusia, el cambio climático, Cuba, México, Irán, Israel y Palestina, su machismo recalcitrante, su polémica relación con la prensa etc son temas en los que Trump puede liarla y muy probablemente lo haga. Él y su Gabinete representan a la derecha política más reaccionaria y al poder económico desmesurado, es la cara del fascismo en América y su triunfo el reflejo del descontento de los prejuiciosos y haters pero también representan la venganza de la clase media perjudicada por la globalización o idiotizada por la Fox y la religión. Porque parece claro que Estados Unidos está ahora más dividido que nunca y según vayan surgiendo las polémicas, los enfrentamientos y la previsible resistencia de la sociedad civil la brecha entre una y otra parte se va a seguir ahondando.

Pero es que no es solo Trump, son Theresa May, Vladimir Putin, Erdogan, Rodrigo Duterte, Bashar al-Assad, Abdelfatah Al-Sisi, Xi Jinping, Viktor Orban, Marine LePen, Benjamin Netanyahu y otros tiranuelos que medran por todo el mundo, es el cambio climático que no cesa ni cesará y va a poner el mundo patas arribas. Nos esperan tiempos muy difíciles. Lo que va a empezar a ocurrir este viernes no lo hemos visto nunca. Ni con George W. Bush, otro producto de lo peor de esa América que proclaman y que sin embargo también le ha criticado, síntoma de las dificultades del neoyorquino para lograr el apoyo de los líderes del partido. El contraste entre uno y otro presidente va a ser brutal y así empezaremos a valorar al que se va. Adiós Barack Obama (y Michelle , otra crack), os vamos a echar de menos. 



P.D. Les dejamos con 'Obama out', la visión que En Portada (un clásico en este blog) nos ofrece de la extinción de la era Obama. Si quieren profundizar en su legado les recomendamos este Especial de la Revista de Política Exterior, una antología de 25 artículos que repasan sus ochos años en la Casa Blanca.

En Portada - Obama out

       
        Obama Out

miércoles, 29 de abril de 2015

Fraude (23) El ocaso de Rodrigo Rato

Pasan los días y se suceden las revelaciones sobre el affaire Rodrigo Rato, sobre las circunstancias de su polémica (y efímera) detención, su acogimiento a la amnistía fiscal de Montoro, su acusación por fraude fiscal, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales, sus turbios manejos en la gestión y la escandalosa salida a Bolsa de Bankia (y su uso de las tarjetas black), confeccionando la maraña empresarial con conexiones en paraísos fiscales con la ocultó durante años sus delictivos procederes etc Sin embargo, según han ido pasando los días y como bien resume Jesús Maraña en InfoLibre:

"A la vista de lo sucedido estos diez días, podría Rato concluir que toda tormenta termina por escampar. La orden de detención solicitada por la Fiscalía de Madrid se transformó en pocas horas en una petición de puesta en libertad sin esperar al resultado de los registros. Y el “toma tú dame a mí” entre la Audiencia Nacional y los juzgados de Madrid puede acabar diluyendo el motivo de fondo de todo el escándalo: ¿cómo es posible que un señor dedicado desde el año 1976 a la política tenga hoy 78 cuentas en trece bancos y más de cuarenta empresas?

Este mismo viernes, la Audiencia Nacional ha rebajado de 133 millones a 5,6 la fianza que Rato debe depositar por su responsabilidad en el fiasco de la salida a bolsa de Bankia. Y lo ha hecho aplicando su interpretación de la legalidad y aceptando los argumentos de los acusados. Ya se verá cómo termina justificando Rato el hecho de haber cobrado 6 millones de Lazard (de su socio y amigo Jaime Castellanos) al mismo tiempo que lo contrataba desde la presidencia de Bankia como asesor para la salida a Bolsa. Mientras tanto, Rato gana tiempo y la constelación de empresas, sociedades y cuentas familiares se va difuminando en el amplio espectro de la legalidad española e internacional."

Esperemos que esta vez las maniobras escapistas de este fulano, príncipe caído del neoliberalismo español, paradigma de un modelo económico y de una ideología podridos hasta la médula, no le libren de pagar por sus múltiples delitos. Aunque muchos nos tememos que ocurra lo de siempre: su partido abjurará de él una temporada en público y le ayudará en privado hasta que su escándalo sea difuminado por los que se suceden cada día, pasará algunos meses en la cárcel, pagará alguna cantidad importante pero que será un porcentaje mínimo de lo robado y al salir de la trena podrá disfrutar con tranquilidad del resto, a salvo ya de cámaras y escraches. Y de los 80.000 dólares anuales vitalicios que le seguirá pagando el FMI por los tres inanes años que pasó allí, escaqueándose de todo. Qué asquito, de verdad. En fin, les dejamos con el especial que le dedicó La Sexta Columna y su reinterpretación por parte del gran Joaquín Reyes.  


Rodrigo Rato, por Joaquín Reyes









La Sexta Columna - Rato, el hombre que pudo reinar



El Intermedio - ¡¡Rodrigo, Rodrigo...!!

miércoles, 26 de febrero de 2014

Corrupción y Fraude (15) El 23-F según Jordi Évole


Conocíamos el fake sobre la falsa llegada a la Luna porque de hecho lo tenemos como borrador de entrada para esta misma etiqueta sobre el fraude y el engaño y suponíamos algo parecido y más con las advertencias que en los días previos Évole había hecho de lo que íbamos a ver no era otro documental sobre el 23-F e insistía en lo de experimento, pero he de reconocer que según iba transcurriendo la cabeza se me llenaba de dudas y contradicciones y me dejé embaucar por la fabulación. Sólo en el momento en que se hace la pregunta sobre la misteriosa caja (ese mcguffin recurrente, siempre al lado del rey en las magnas ocasiones) mostrándola en la famosa imagen con el elefante muerto me dije qué cabrón el Évole, cómo nos la ha metido. Luego la confesión, la crítica y el debate y al día después, la polémica desatada y las acusaciones de traición o sacrilegio o las vanidades malheridas de algunos que se sintieron molestos por haberse dejado envolver por un rato en una ficción magníficamente perpetrada. 

Para quien escribe, este exitoso y controvertido experimento televisivo es una prueba más del enorme talento del periodista catalán que ha sabido crear un metarrelato político que nos ha hecho reflexionar sobre aquel momento histórico, sobre nuestro cacareado sentido del humor, nuestra capacidad de creernos ciertas cosas, al menos de primeras, dependiendo de la credibilidad que nos inspire quién y cómo nos lo diga y nos ha recordado que muchos de los documentos clasificados de aquellos hechos no podrán consultarse hasta 25 años después de la muerte de los procesados por el conato golpista, lo que muestra cómo nuestros gobernantes siguen considerando al pueblo español inmaduro (o directamente gilipollas) para conocer la verdad de lo que ocurrió aquellos días de febrero de 1981. Pero sobre todo para darnos cuenta de que, en cuestión de fraudes, mentiras y falsedades, la realidad de nuestro país supera ampliamente a la más osada ficción, tercamente, cada día. 

Operación Palace



Debate


lunes, 21 de diciembre de 2009

Cambio Climático (1) Después de la Cumbre de Copenhague

Dos de nuestros observadores de política internacional de cabecera, Lluís Bassets e Iñaki Gabilondo, nos ofrecen sus impresiones de lo que ha supuesto para ellos la Cumbre sobre Cambio Climático de Copenhague. Bassets opta por la real politik, viendo en los encuentros y desencuentros de esta caótica cumbre la confirmación definitiva de la nueva configuración geoestratégica mundial y esperando que lo conseguido en estos quince días de diciembre sirva de base para un compromiso firme en la cumbre del año próximo. Gabilondo, más idealista, se deja llevar por el pesimismo y habla, rotundamente, de fracaso.


Lluís Bassets - Así se gobierna el planeta 21/12/09

La nueva forma de gobernar el mundo está ya en marcha y apenas ha suscitado titular alguno en los periódicos. Todo lo que se ha acordado en Copenhague en la conferencia sobre el cambio climático ha sido obra del acuerdo bilateral entre Washington y Pekín, el nuevo directorio del planeta, formado por las dos mayores potencias contaminantes.

No es extraño que la resolución haya sido recibido de uñas por casi todos, aunque finalmente el pleno de la conferencia adoptara resignadamente el acuerdo sin votarlo bajo la burocrática forma de tomar nota. Más que en cualquier otra reunión internacional se ha visto esta vez quien corta de verdad el bacalao en el mundo. Se llama acuerdo, pero es una mera declaración de intenciones. Será la base para intentarlo de nuevo en México dentro de un año. No hay cifras de reducción de emisiones, aunque sí las hay de objetivo: limitar el incremento de la temperatura a dos grados centígrados como máximo. Los expertos aseguran que por este camino no será posible, ni siquiera cumpliendo con estas intenciones. Los países en desarrollo querían que el objetivo fuera un grado y medio. Han aparecido en cambio cuantificaciones de la ayuda que las naciones ricas deben suministrar a las más pobres para compensarlas por las limitaciones de emisiones: 100.000 millones de dólares al año a partir de 2020.

Obama necesitaba un acuerdo muy inconcreto, que le permita obtener del Congreso un mandato para negociar recortes cuantificados. Wen Jiabao quería regresar a Pekín sin ceder ni una pulgada de su soberanía nacional en cuanto a la inspección internacional sobre el cumplimiento de los compromisos de reducción. Ambos han conseguido lo que querían porque han sido ellos, a partir de la iniciativa norteamericana, los que han fabricado el Acuerdo de Copenhague.

A quienes no les gusta hay que recordarles que Clinton firmó Tokio, el Congreso lo rechazó y Bush ya ni siquiera se planteó la posibilidad de firmar acuerdo alguno, limitado incluso por su profundo escepticismo respecto a la influencia de las emisiones en el clima del planeta. China, a rebufo de la actitud negacionista del Washington conservador, se lo miraba tranquilamente desde la barrera, y ahora en cambio se ha integrado en el proceso.

Quienes creen que Copenhague ha sido un fracaso lamentable y sobre todo se apuntan al catastrofismo deberían recordar de dónde venimos. Hay siempre una conferencia de retraso, es verdad. Pero Obama ha puesto de nuevo a Estados Unidos en la negociación y ha arrastrado a China. Quizás contra Bush vivíamos mejor y Naciones Unidas podía aprobar bellas resoluciones a las que se adherían incluso regímenes nada ejemplares. Pero el mundo real es el que consiguió en Copenhague que se reconozca por primera vez el problema, se decida emprender un camino de reducciones de emisiones y se propongan objetivos de inversiones en los países en desarrollo.

Ciertamente, el mundo que se ha dibujado estos días está lleno de nubarrones y turbulencias. Juntar a 15.000 personas durante quince días para que al final sea la reunión entre Obama y Wen donde se decida todo debe ser bastante fastidiado para quienes sueñan en un gobierno mundial dirigido parlamentariamente por los representantes de los estados soberanos.

También debe ser muy difícil de tragar para muchos otros: por ejemplo, nuestros amados líderes europeos, empezando por Merkel, Sarkozy y Gordon Brown, para los que Obama tuvo atenciones y gestos, que no pudieron ocultar el mayor peso de la reunión de los emergentes, donde China y Estados Unidos terminaron de trenzar el acuerdo. En ella no había, por no haber, ni un sólo europeo, ni viejo ni nuevo, ni de la Comisión ni del Consejo. Estaban el indio Singh, el brasileño Lula, el sudafricano Zuma y naturalmente los dos grandes.

La reunión de los cinco (los jefes de estado y gobierno más algunos asesores, 15 personas en total) a puerta cerrada donde se fraguó el acuerdo pasará a la historia. Obama y Wen se habían citado para una reunión bilateral, pero el primer ministro chino estaba prolongando su reunión con los tres emergentes, de forma que Obama irrumpió en la sala y se incorporó a la mesa. En este encuentro del que sabemos muy poca cosa, el negociador chino Xie Henhua, que acompañaba a Wen, tuvo una intervención airada advirtiendo a Obama con el dedo, que no fue traducida por indicación del primer ministro.

El propio Wen asumió el protagonismo del encuentro, en paralelo a Obama. No se puede obviar el dinamismo y protagonismo del presidente norteamericano en la recta final de la reunión para conseguir un texto final con la firma de los principales contaminantes. No todos los presidentes que ha tenido Estados Unidos son capaces de una actuación de este tipo. Clinton sí, pero Bush hijo no. Obama se jugaba mucho en este envite, y no podía de ninguna manera regresar con las manos vacías a Washington.

Lo mismo pensaron los representantes de los 183 países que dieron por bueno el acuerdo: la única alternativa era el fracaso absoluto, hasta poner en peligro el propio proceso multilateral de reducción de emisiones. Y sólo cinco países preferían cualquier cosa, incluido el fracaso absoluto, antes que regalar algo a Estados Unidos: Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Cuba y Sudán. La lista habla por sí sola.

sábado, 7 de febrero de 2009

Iglesia (3) Troppo vero

Tras aquella primera entrega de Vocabulario Fundamental. Iglesia en la que recogíamos alguna de las sombras de esta institución y también alguna de sus pocas luces, siempre a cargo de sus miembros más humildes, de su infantería, de los que conservan el espíritu fundacional de la Iglesia, ayudando a la gente a ras de suelo, sin juzgarla, simplemente ayudando, tratamos por segunda vez alguna de las aristas de esta institución que aún ostenta un papel tan importante, nos guste o no, en la sociedad actual.


Primera parte. La Iglesia Católica en el siglo XXI, troppo vero

En 1650 Velázquez pintaba el que está considerado posiblemente como el mejor retrato de la historia del Arte, el que hizo al Papa Inocencio X, que por aquel entonces gobernaba la Iglesia católica con mano de hierro. Velázquez plasmó magistralmente en su pintura la personalidad del todopoderoso Papa, trazando su rostro con expresión inquietante, con un punto de crueldad, una expresión que intimida y sigue a quien lo mira, una expresión que juzga implacablemente. Cuentan que el Papa, al ver el cuadro por primera vez y encontrarse con la imagen especular de su siniestra personalidad plasmada en el cuadro musitó entre dientes "Troppo vero". Demasiado real.

Casi cuatro siglos después, en la Iglesia católica las cosas siguen igual, con el agravante de que el tiempo ha pasado y las sociedades en las que pervive han evolucionado mucho sus costumbres, sus ritos, sus mentalidades y cada vez soportan menos que la Iglesia se crea con derecho de manipularlas imponiendo sus dogmas absurdos y retrógrados, sosteniendo una vergonzante doble moral en muchos asuntos de capital importancia como la gestión de su inmensa y propia riqueza en un mundo en el que hambre y miseria siguen destruyendo millones de vidas humanas, o su vergonzante querencia a intervenir en decisiones políticas como por ejemplo la educación, o puramente individuales como con quién, cómo, dónde, por qué follamos, arrogándose el derecho y la autoridad de juzgar la vida de la gente, de influir en las decisiones y derechos de los individuos de esas sociedades, sean o no católicos.

Porque lo malo es que sus dogmas siguen provocando terribles efectos en muchas partes del mundo, como al rechazar las políticas de planificación familiar, lo que sólo consigue perpetuar la miseria en algunas de las más grandes y desgraciadas zonas del planeta. O al condenar y calificar de "abominable asesinato" (junto al mil veces impresentable Silvio Berlusconi) el que algunas asociaciones y médicos con auténtica conciencia de lo que debe ser su trabajo quieran terminar con la tortura infringida a la desdichada Eluana Englaro, vegetando durante 17 años con su alma y su cerebro hace mucho tiempo muertos y su cuerpo destruido y sostenido en un suspiro de electrocardiogramas.

Y así observamos cómo estos comportamientos y muchos otros desnudan, como hizo Velázquez, la auténtica e inquietante cara de las jerarquías eclesiásticas cristianas. Troppo vero, casi cuatro siglos después.


Segunda parte. Gabilondo y el cardenal Bertone

Por último, publicamos la entradilla de Gabilondo en su informativo nocturno el pasado 5 de enero al respecto de la reciente visita, se supone que privada, del enviado del Papa, el cardenal Bertone, a España. Visita que, claro, ha sido de todo menos privada pues tras hacerse caritas con la vicepresidenta y con Zapatero, ha aprovechado el viaje para respaldar a los obispos españoles en su presión contra el gobierno, contra el aborto, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, contra la educación moderna y el laicismo del Estado. Contra todo lo que se mueva o quiera moverse.


La opinión de Gabilondo

5.02.2009

"¿Era necesario tanto?. ¿Era necesario ese jubileo, ese despendole político y social?. ¿España toda convertida en un gigantesco botafumeiro para llenar de incienso cada minuto de estancia entre nosotros de monseñor Bertone?. El Gobierno dispuso un recibimiento abrumador, para neutralizar el influjo de Rouco Varela, y poner de manifiesto buena voluntad. Una ingenuidad enternecedora. La Iglesia, al menos por lo que a España se refiere, solo se conforma con todo. Ni un poquito menos. No le ha sido suficiente la generosidad económica del Estado, ni sus gestos de aproximación o de respeto. La Iglesia siempre ha considerado España como su cortijo. Es magnánima con cualquier iniciativa pública que no ponga en cuestión su autoridad. Pero no está dispuesta a renunciar a su titularidad como propietaria de esta vieja tierra.

Es, por tanto, inútil llevar el debate a aspectos concretos. El aborto está legalizado en otros países. Asignaturas como la educación para la ciudadanía se imparten en toda Europa. Los matrimonios gays sí son mas excepcionales, pero ellos solos no justifican una descalificación que la Iglesia dirige, con carácter general, a toda la política del Gobierno actual. Nuestro laicismo es poca cosa frente al francés, la secularización de nuestra sociedad no es mayor ni menor que la de todo el mundo occidental. Y, además, no hay Gobierno mas desprendido en cuestiones monetarias. Da igual. Nada servirá de nada. Un despliegue casi humillante de brazos y piernas abiertas no nos congraciará con la Iglesia. Solo nos es permitida la adhesión inquebrantable. Es la fatalidad que nos acompaña por ser España, sobre todo, puente con Latinoamérica, donde se libra la gran batalla por las clientelas religiosas. No proponemos la ruptura. Vivir es convivir. Pero sin humillarse, sin hacer el ridículo con un peloteo rastrero que, además, resulta estéril."

viernes, 7 de noviembre de 2008

Periodismo y Periodistas (1) Iñaki Gabilondo, maestro de maestros





El lúcido Iñaki Gabilondo nos regala cada día una impagable y modélica media hora de periodismo ilustrado que el Juez Roy Bean fagocita agradecido. A tu salud, Iñaki.