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jueves, 28 de enero de 2010

Memoria (7) La sinagoga secreta de los criptojudíos

Del blog Arévaco de nuestro colaborador y amigo Ignacio López Calvo, profesor de Literatura Latinoamericana de la Universidad de California, siempre a la busca de rastros de las otras culturas religiosas que un día habitaron su ciudad y la de quien escribe esto, Segovia, extraemos su entrada La sinagoga secreta de los criptojudíos.

Al igual que en otra de nuestras entradas dedicadas a la memoria, aquella Vocabulario Fundamental. Memoria (3) Aljamiado, en la que ya nos hablaba de la herencia cultural, en aquel caso árabe, de la ciudad castellana, en el post que a continuación les ofrecemos nuestro colaborador indaga en el legado sefardí de nuestra ciudad, condensando otro artículo aparecido en la revista esefarad que habla del hallazgo de una sinagoga secreta en el palacio de Abraham Senior, -quien fue rabino mayor de España y ministro de finanzas con los Reyes Católicos-, parte del cual es ahora un convento franciscano. Parece que en ella el dueño de la casa y otros cripto-judíos segovianos pudieron seguir profesando su fe a escondidas.

Decenas de miles de judíos fueron expulsados de la península ibérica en 1492, tras dictar los monarcas el Edicto de Granada. Los judíos que se convirtieron real o fingidamente al catolicismo para escapar de estas expulsiones masivas fueron despectivamente llamados marranos, aunque también fueron denominados judaizantes o cripto-judíos pues muchos siguieron practicando su fe a escondidas, como es este caso.

En la actualidad muchos de los descendientes de aquellos que se vieron obligados a adoptar una religión y una cultura que no eran las suyas y de quienes se vieron expulsados y obligados a emprender la diáspora judía por el mundo, indagan en la memoria histórica de sus ancestros para conocer mejor los orígenes de su cultura. Y luego está nuestro amigo Ignacio que hace lo propio desde Estados Unidos para ayudar a conservar la memoria histórica de nuestra ciudad, Segovia.


La sinagoga secreta de los criptojudíos

Acaba de aparecer en la revista de internet eSefarad. Noticias del mundo sefardí un artículo traducido del hebreo al castellano en el que se detalla el descubrimiento de una sinagoga secreta (puede que fuera la única) que utilizaban los criptojudíos o “marranos” segovianos. Fue precisamente una descendiente de la decimoséptima generación de Abraham Señor, rabino mayor de España y ministro de finanzas de los Reyes Católicos, la que la descubrió.

Según cuenta Odaya Bend, que lleva años jubilada, viajó a Segovia con la intención de visitar el lugar secreto, del que tenía noticias gracias a varios documentos en su posesión que fueron escritos por el propio Abraham Señor.

En dichos textos, el insigne judío segoviano describe la sala de rezos y cómo solía bajar a ella por una escalera desde el segundo piso del palacio.
Además, el peregrinaje a la ciudad de sus ancestros formaba parte de la investigación previa a la escritura de una novela que llevará el título de ¨Dos mujeres y un amor prohibido¨ y que tiene lugar en nuestra ciudad.
Con ello, Bend esperaba recrear mejor el ambiente y los espacios narrativos. Cuál no fue su sorpresa cuando los guías de la casa museo le aseguraron que no tenían noticia de que existiera allí ninguna sinagoga escondida. Pero al enterarse de que parte del palacio se había transformado en un convento franciscano, Bend tuvo la corazonada de que allí podía hallarse la sala de rezos. Y su perseverancia dio los frutos esperados: ¡encontró por fin la sala de rezos!
Parece ser que tras fingir que su conversión al cristianismo, Abraham Señor mantuvo sus excelentes relaciones con los reyes Isabel y Fernando, quienes seguramente nunca llegaran a sospechar que entre las sombras, su ministro seguía practicando la ley de Moisés. Su sinagoga secreta debió de servir de sala de culto a los valientes “marranos” de la judería segoviana que se jugaban la vida manteniendo su fe. Varios investigadores ya habían mencionado que su conversión al cristianismo nunca fue sincera. Por ejemplo, en el capítulo quinto del libro Sefarad de Pablo A. Chami, se asegura que, en su lecho de muerte, se oyó a Abraham Señor rezar el Shemá Israel (Escucha, Oh Israel), la oración judía:
“¡Murió Abraham Señor —que el Nombre lo tenga en su gloria! Algunos de los nuestros, que estuvieron cerca de su lecho, dicen que murió recitando una plegaria: el Shemá.
Eso dicen los que acercaron sus oídos a los labios temblorosos de Abraham Señor para escuchar sus últimas palabras. Murió afligido porque no pudo convencer a los reyes que derogaran el Edicto de expulsión. Hasta en los últimos días rogó a los influyentes del reino para hacer tornar el parecer de Fernando e Isabel. Pero fue todo inútil: tenían endurecida el alma.”
Cinco siglos y medio después, la sala de rezos ha vuelto a ser visitada por una persona judía: nada menos que su descendiente. Según cuenta Bend, la noticia de que era descendiente de Abraham Señor fue motivo de júbilo para la encargada del negocio de souvenirs de la casa museo, quien la llevó personalmente al departamento de cultura de la municipalidad.
El intendente les consiguió a la escritora y a su esposo un guía para que les permitiera visitar todos los lugares deseados, pero este no tenía noticia de la existencia de ninguna sinagoga. No obstante, ante la insistencia de la investigadora israelí, quien aseguraba haber leído en textos del propio Abraham Señor que existía tal sala secreta, prometió hacer averiguaciones. Al principio, el guía se topó con el obstáculo de que no se les permitía el acceso al convento pero, contagiado por el entusiasmo de la escritora, usó sus contactos personales con los clérigos y tras varias súplicas, logró que se les permitiera ingresar al convento a primera hora de la mañana.
Acompañados esta vez por dos guías, Bend y su marido ingresaron por una puerta lateral. Al preguntar por la sala de rezos, el portero los condujo por unos pasillos hasta llegar a una sala amplia en el lado derecho del convento donde hallaron, por fin, el salón para las mujeres con la estrella de David y en frente, la tarima y el aron kodesh o arca sagrada donde se guardaba la Torá, en donde ahora se halla con altar con una figura de Jesucristo. “Parecía como si recién hubiera salido el último judío de rezar”, cuenta la israelí. Los allí presentes, explica, quedaron anonadados por el descubrimiento.

Como explicó el portero, la sala había quedado según la dejó Abraham Señor, con la única diferencia de que ahora se habían abierto ventanas. Entre lágrimas, Bend descubrió también unas angostas aperturas en el piso por donde pasaba el aire, así como las escaleras descritas por su antepasado. Allí habían practicado en secreto su fe Abraham Señor y sus otros antepasados.

Aparte de lo interesante que pueda parecer esta historia casi detectivesca, creo que sería interesante que se permitiera pronto disfrutar de este importante hallazgo tanto a los segovianos como a los turistas interesados, que podrían ser muchos. Ojalá que el descubrimiento sirva para continuar y mejorar la recuperación de la judería nueva y de nuestra memoria histórica.

miércoles, 22 de julio de 2009

Memoria (3) Aljamiado

Desde su condición de expatriado y connossieur, nuestro colaborador Ignacio López Calvo sigue escarbando con minuciosidad en los rastros árabes y judíos en la memoria de nuestra ciudad natal, Segovia, y nos envía este interesante post de su blog, que le agradecemos sinceramente, sobre uno de sus hallazgos, el aljamiado y sus alrededores.


La otra recuperación de la memoria histórica: la herencia árabe de Segovia

En mi última visita a Segovia, me llenó de orgullo ver cómo se ha ido recuperando la rica herencia judía de nuestra ciudad. Ahora se puede visitar la hermosa mansión de Abraham Senior, rabino mayor de Castilla, y continúan las obras de restauración de edificios en la judería nueva y de recuperación de esa memoria perdida. Me sigue sorprendiendo, sin embargo, el que nadie, que yo sepa, se haya planteado hacer lo propio con la herencia árabe.
De Segovia era, por ejemplo, el célebre Iça de Yebir, a quien muchos críticos consideran el padre del aljamiado (manuscritos escritos con el alfabeto árabe en los que se transcriben lenguas romances como el mozárabe o el ladino).

No obstante, lo más probable es que la práctica del aljamiado haya sido más antigua y que este segoviano, que era en 1462 el principal mufti (erudito musulmán que interpreta la shari’a o código legal basado en el Corán) de Segovia, sólo haya sido la figura clave a la hora de legitimarlo y difundirlo.
A Iça de Yebir también se debe la primera traducción del Corán al castellano (y quizás a cualquier otra lengua), que produjo, junto con Juan de Segovia, en una versión trilingüe (en árabe, castellano y latín) publicada en torno al año 1455 y de la que, desgraciadamente, no se conservan que más algunos fragmentos del prólogo latino.

Este erudito y líder religioso mudéjar tradujo asimismo una versión abreviada de la sharia, escrita en aljamiado, que se conoce como el Breviario sunni o segoviano. En esta verdadera joya, publicada en 1462 y titulada "Suma de los principales mandamientos y devediamentos de nuestra santa ley y sunna" defiende a sus correligionarios mudéjares por los abusos que se cometían constantemente contra ellos en la Castilla de la época.

Esta compilación será una influencia innegable en todos los textos aljamiados posteriores y en la obra de varios moriscos como Muhammad Rabadan, Mohanmad Devera y el llamado Mancebo de Arévalo.
Tristemente, a Iça de Yebir se le ha prestado más atención en otros países que en su ciudad y país natales, como lo demuestra la publicación en Leiden (Holanda) del estudio en inglés de Gerard A. Wiegers Islamic Literature in Spanish and Aljamiado: Yça de Segovia (fl. 1450), His Antecedents and Successors (Literatura islámica en español y el aljamiado: Yça de Segovia. Sus antecedentes y sucesores; 1994).

Sirva, pues, esta breve nota para animar a mis paisanos a que sea haga una edición especial, si es posible de igual calidad que la dedicada al hijo de conversos judíos Andrés Laguna (en la que tuve el honor de participar), pero esta vez enfocada en Iça de Yebir. Y, ya de paso, ¿por qué no dedicarle a este insigne segoviano alguna calle o escuela, o erigir alguna efigie suya en una de nuestras plazas?

martes, 2 de diciembre de 2008

Iglesia (2) Con la Iglesia hemos topado

Del blog amigo http://ignaciolopezcalvo.blogspot.com/ enlazamos la entrada Con la Iglesia hemos topado a raíz de la oposición del Vaticano a la despenalización universal de la homosexualidad que propondrá Francia en la próxima reunión de la ONU del 10 de diciembre con motivo del 60 aniversario de la Declaración de los Derechos del Hombre.

Bueno, francamente lo raro sería que la Iglesia Católica abriera un poco sus estrechas entendederas para algo tan esencial como esto, con lo que pierde una gran ocasión, una más, de hacer algo positivo y acorde con los tiempos, evitando la condena de millones de personas que viven en países retrógrados y reaccionarios. Sin hablar de los países musulmanes que, aplicando la demencial sharia directamente ejecutan a los homosexuales y a los que supongo se la trae floja que el resto del mundo les diga algo al respecto. Joder, qué gentuza... Les dejamos con Ignacio.


Con la Iglesia hemos topado


Existen ocho países islámicos en el mundo que castigan con pena de muerte la homosexualidad. Y en un total de 91 se imponen multas y torturas contra ellos y ellas. Por ello, el gobierno francés (gran país, Francia, como diría mi amigo Víctor) está a punto de presentar ante las Naciones Unidas una propuesta en nombre de todos los países de la Unión Europea para que por fin se despenalice en todo el mundo. ¿Cuál ha sido la reacción de la Santa Sede? Su portavoz ante la ONU, el arzobispo Celestino Migliore, rechazó vehementemente la propuesta aludiendo que así se acabaría presionando a los países que rechazan el matrimonio entre homosexuales. Dicha mal disimulada homofobia aparte, me gustaría preguntarles a estos señores exactamente en qué lugar de la Biblia dice que la homosexualidad es un pecado.



Como a los que recibimos una educación católica nunca se nos animó a que leyéramos la Biblia por nuestra cuenta, uno no conoce los Textos Sagrados tan bien como los protestantes. Por ello, recurrimos a las preguntas de otra gente más experta en temas sacros para que nos aclaren, ya de paso, unas cuantas dudas más:

a) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como sanciona el Éxodo, 21:7. En los tiempos que vivimos, ¿qué precio piensa que sería el más adecuado?

b) El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?

c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su periodo de impureza menstrual (Lev 5:19-24). El problema que se me plantea es el siguiente: ¿cómo puedo saber si lo están o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.

d) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sabat. El Éxodo, 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?

e) En el Levítico, 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?

f) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el Levítico, 19:27. ¿Cómo han de morir? g) Sé gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Así y todo, puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?
h) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico, 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). Él además se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? (Lev 24:10-16). ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14).

Perdonen el sarcasmo (que no es mío, por cierto, es ajeno), pero se me ha salido la mala leche al leer la noticia. ¿De veras que tienen Uds. el valor de proclamar a los cuatro vientos que es mejor dejar que se siga torturando y matando a gente inocente con tal de que no se corra el peligro de que se legalicen los matrimonios gays? ¿Lo dicen en serio? Y luego les extraña que no haya vocaciones. Si siguen las cosas así, el próximo paso será éste: