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viernes, 19 de mayo de 2017

Amor (24) Suecia, amor e individualismo



"Los suecos han perdido las habilidades de la socialización. Al final de la independencia no está la felicidad, está el vacío de la vida, la insignificancia de la vida y un aburrimiento absolutamente inimaginable". Zygmunt Bauman (sociólogo) 

Intro

Nos abrazamos. Nos besamos. Nos tocamos. Nos ayudamos. Nos acompañamos. Podríamos decir, incluso, que nuestra predisposición a relacionarnos es algo inherente al ser humano. Pues no lo es, al menos no en todos lados. Hablemos de Suecia. Allí uno de cada dos suecos vive solo. Uno de cada cuatro suecos muere solo… y nadie reclama su cuerpo.  

La persecución del ideal de independencia, que se inició con un manifiesto político en 1972 elaborado durante el gobierno de Olof Palme, apostaba por despegarse de las estructuras familiares anticuadas y buscar la independencia. Alcanzar 'el valor más sueco de todos' que, a simple vista, parece haberse conseguido. Sin embargo, los resultados ¿son los esperados?. 

La idea comenzó a gestarse con el propósito de que ningún adulto dependiera económicamente de algún familiar. "El principio es muy simple: cada individuo debe sentirse como un ente autónomo y no como un apéndice de su cuidador. Y para lograrlo hace falta crear las condiciones económicas y sociales. Y a partir de ahora solo las relaciones auténticas nos mantendrían unidos". La decisión en manos de cada persona. 

Modelo sueco: ¿El ideal?

El tópico define a Suecia como un modelo de sociedad avanzada con una elevada calidad de vida, según la ONU es uno de los países con menor nivel de pobreza en el mundo y con una distribución de la riqueza más igualitaria.. Pero, ¿es realmente un país feliz? ¿Es posible que la población más autónoma e independiente del mundo esté insatisfecha?. La persecución de esa independencia parecía absolutamente lógica, sin embargo, los suecos, en su afán de conquistarla, parecen haber llevado la idea al extremo. 

'La teoría sueca del amor'

Ser individuos en sociedad es el dilema que plantea el documental que presentamos hoy: ‘La teoría sueca del amor’. "Lo cierto es que en el mundo occidental puedes ocuparte de ti mismo como si fueras el proyecto más importante del mundo", comienza el film dirigido por el italiano Erik Galdini en 2015. Centrar la atención en ti mismo y focalizar para alcanzar tus propios logros. Propios. Así, sin la necesidad de pedir ayuda o favores, el contacto humano queda reducido a la mínima expresión. 

Una de las primeras consecuencias que podemos ver reflejadas en el documental ha sido el creciente número de mujeres que acuden a los bancos de esperma para tener hijos sin necesidad de mantener una relación. El banco de esperma más grande del mundo, una empresa danesa, envía por correo el líquido seminal para su aplicación casera. Las mujeres suecas son sus mejores clientes. La actividad de esta compañía sigue creciendo y el dueño de la firma se pregunta: "¿Dónde estará el hombre en el futuro?". 

Pero hay más, una agencia estatal se ocupa de buscar a los familiares de los fallecidos a los que nadie reclama. "Se pasaría el día solo ante el ordenador, ordenando transferencias entre sus propias cuentas. Me pregunto cómo es que somos tan infelices si nadamos en la abundancia. No tienes a nadie que te abrace mientras lloras, solo un formulario que rellenar", dice una de las trabajadoras de este organismo. "La soledad está en alza. El ansia de independencia nos ha deslumbrado", se lamenta. 

Además, el film nos presenta la gran dicotomía de los refugiados. Por un lado, son acogidos en Suecia pero después de solo unos días en el país se preguntan desconcertados "¿dónde están los suecos? No hay manera de conocerlos". Nhela, una mujer de origen sirio, enseña a los recién llegados cómo deben comportarse en su nueva casa. "Los suecos pueden estar casados, vivir en pareja sin estarlo o estar juntos, pero viviendo separados", les explica a estas mujeres y hombres que, según se expone, tardan una media de siete años en encontrar trabajo y el mismo tiempo en integrarse en la sociedad.

La necesidad de sentir 

'La teoría sueca del amor' revela también a aquellos que continúan en la búsqueda de la cercanía con los demás, la integración. Grupos que se han ido a vivir a los bosques en comunidad, batidas de voluntarios que buscan a personas desaparecidas todos los fines de semana (se registra un elevado índice de suicidios) y la historia del doctor Erichssen, un cirujano sueco hoy en un hospital de campaña en Etiopía – "aquí he encontrado un sentido a la vida"-. 

Un interesante documental que reflexiona sobre cómo una vida segura y fácil puede convertirse en una existencia vacía y solitaria.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Corrupción y Fraude (26) 'The Green Prince', de la traición, la guerra y la amistad

'The Green Prince' es un documental alemán basado en el libro 'Son of Hamas' que nos cuenta la historia de Mossab Hassan Yousef, hijo del Sheik -Jeque- Hassan Yousef (uno de los líderes espirituales de la organización islamista Hamas e impulsor de la Primera Intifada), quien durante toda una década, mientras trabajaba como hombre de confianza de su padre, traicionó la confianza paterna y la de su propio pueblo, convirtiéndose en el mejor informante de un agente del Shin Bet, uno de los servicios secretos del país hebreo. 

El documental, del 2013, fue dirigido y guionizado por el realizador Nadav Schirman está basado en el libro 'Son of Hamas' del propio Mosab Hassan Yousef, en donde su autor desgrana su insólita experiencia vivida durante aquellos años como espía del servicio secreto israelí mientras escoltaba a su padre en sus reuniones como jefe de Hamas por el martizado territorio palestino. El relato se centra en la relación con su padre pero sobre todo en la compleja y algo ambigua relación con su superior hebreo en una fascinante historia de terror, traición, decisiones imposibles y una amistad que le enfrentaría a todos sus límites.

Nacido en Ramala en 1978, Mossab había crecido como se esperaría de él en la Palestina ocupada de la Primera Intifada, mascando la frustración y la rabia contra el represor ocupante israelí y fue detenido por primera vez con apenas diez años por arrojar piedras contra colonos. Sin embargo, según sus propias palabras, fue a finales de su adolescencia cuando empezó a dudar de su fe musulmana lo que sumado a los brutales métodos operativos de Hamas, hicieron tambalear su idea del mundo en el que había crecido. Cuando en 1996 fue otra vez capturado por las fuerzas israelíes, pasó un tiempo en prisión en el que el agente de Inteligencia israelí Gonen Ben-Itzhak logró desarrollar con él un fuerte vínculo para contactarlo para la causa judía. 

Tras desarrollar en él un obvio Síndrome de Estocolmo, probablemente una pulsión homosexual y después una inquebrantable amistad, logró reclutarlo como informante con el nombre en clave de 'Príncipe verde' (verde es el color de Hamas) durante toda una década, de 1997 a 2007. Aleccionado sobre cómo debía actuar e infiltrarse en el movimiento palestino, comenzó para Moseb un largo derrotero de mas de diez años suministrando información secreta acerca de los movimientos de la milicia palestina. Mosab se autojustifica diciendo que sus delaciones impidieron numerosos atentados en Israel pero también salvar la vida de varios líderes palestinos que gracias a él fueron capturados en lugar de ser asesinados y que eso servía indirectamente a la causa palestina. Según el propio Gonen Ben-Itzhak, muchas personas le debían la vida sin saberlo.

A medida que el tiempo va transcurriendo, se produjo para Mosab una pérdida de identidad donde sentía que estaba desempeñándose en dos mundos diferentes: por un lado, el verdadero actuando como el informante que es, por el otro haciendo creer que estaba combatiendo a los israelíes hasta llegar a ser encarcelado como si se tratara de un palestino enemigo; esa dualidad de comportamiento y las tensiones psicológicas subyacentes van revelando una conducta sumamente compleja y contradictoria.

Pero su deriva personal aún le acabó llevando a abrazar el cristianismo entre 1999 y 2000, ser bautizado en 2005 y huir a Estados Unidos en 2007 para vivir en San Diego. En agosto de 2008 publicó su cristianismo y su renuncia a Hamas aunque más tarde también expresaría sus dudas respecto a todas las religiones. En Marzo de 2010 publicaría su autobiografía 'Son of Hamas' y de ella este documental. Se trata de una historia humana fascinante stranger than fiction que nos recuerda al estupendo libro de Graham Greene 'El factor humano', que muestra la complejidad de las relaciones humanas dentro de un contexto de guerra, de manipulaciones y dependencias emocionales, de odio, de amistad y traición. 

No es pues solo un film sobre la realidad política del conflicto palestino, ni deberíamos mirarlo política sino antropológicamente, como una historia humana, terrible y hermosa al mismo tiempo, que podría suceder en cualquier territorio en guerra. Es evidentemente la historia de un fraude continuado toda una década, de un felón que traicionó la confianza de su padre, de toda su familia y de la causa palestina, pero también es la historia de un individuo con toda su complejidad emocional y contradicciones, un ser humano que bajo una presión intolerable un día tomó una decisión que cambiaría su destino. 

Dedico este documental a mis compañeros y profesores del "Curso sobre el mundo árabo-musulman en transformación", lástima que haya sido tan corto y nos hayamos conocido poco. Nos vemos en el siguiente. Cuídense allá donde estén. 

martes, 29 de septiembre de 2015

Individualismo y libre albedrío (8) La música como último reducto del individuo

"La relación entre cerebro y la música es realmente fascinante. La música es capaz de estimular muchas áreas distintas, muchas más que cualquier otra cosa. De hecho, no hay ni una sola zona del cerebro que no responda a ella. Y hace más de 200.000 años que tenemos una mente preparada para experimentar la música, para hallar placer en estos patrones de sonido. Los primates no responden a un ritmo, los niños humanos sí. Tenemos una capacidad innata matemática para decodificarla, para entenderla y apreciarla." Dan Cohen

'Alive Inside' ('Vivos por dentro') es la historia de Dan Cohen, un trabajador social de un pequeño pueblo norteamericano que descubre el poder que tiene la música personalizada para despertar y regenerar recuerdos perdidos en pacientes diagnosticados con demencia, Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. El realizador estadounidense Michael Rossato-Bennett acompañó durante tres años a Cohen en sus visitas, hablando con los cuidadores y los familiares de los enfermos, que pudieron presenciar el efecto milagroso que tenía la música personalizada en sus seres queridos. Esto es así porque la música estimula zonas del cerebro que no ven afectadas por la demencia, lo que devuelve a los pacientes un sentido de identidad.

Este documental (Premio del Público al Mejor Documental en el Festival de Sundance 2014) es un análisis jubiloso que indaga en lo más esencial de la condición humana, explorando la poderosa relación con un vector emocional como es la música. Y lo hace a través de aquellos individuos despojados de sus recuerdos biográficos, de su capacidad de pensar, de razonar, de nombrar o hablar, pero no de esta emoción primordial y única para cada persona, capaz de despertar recuerdos dormidos guardados en lo más profundo de la psique de cada individuo. Como el propio director dice:

"Alive Inside no es una película solo sobre el Alzheimer, sino que va, sobre todo, de la forma de conectarnos unos con otros, sobre el poder sanador de la música, sobre su valor para cada uno, como sociedad, como seres humanos de este planeta. Cuando ponemos a una persona en una institución y la tratas como una cosa, se marchita. Pero cuando le das música, le devuelves el alma. Puedes llevarlo de vuelta a quien era. La música es, sin duda, y aparte del fuego, nuestra primera tecnología masiva." 


 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Individualismo y libre albedrío (6) 'El juego de la muerte', el individuo puesto a prueba

"El juego de la muerte" es un documental de producción francesa del año 2010 que sigue a 80 personas que se presentan voluntarias para participar en el piloto de un nuevo concurso de televisión y que, sin saberlo, están participando en un experimento similar a los que Stanley Milgram realizó en Yale en los años sesenta para estudiar el impacto de la autoridad en la obediencia de la población. Con ellos, Milgram pretendía encontrar una explicación al sometimiento de la sociedad civil alemana bajo el mandato de Adolf Hitler.

 

En el concurso que plantea "El juego de la muerte", una conocida presentadora ordena a los concursantes que realicen descargas eléctricas a su compañero de juego cada vez que éste falle las preguntas de un cuestionario. El concurso comienza y, mientras tanto, un grupo de psicólogos va analizando las reacciones psicológicas de los participantes. Aunque el concurso es una farsa y las descargas eléctricas no son reales, ni el público en el plató ni los participantes lo saben. Parte del juego les obliga a convertirse en torturadores que pueden llegar a ocasionar descargas eléctricas de hasta 360 voltios, potencialmente letales. 

Según el concurso va avanzando y los errores del concursante produciéndose también va aumentando la intensidad de las supuestas descargas eléctricas y los gritos del doliente, al igual que crece la presión del público y de la presentadora sobre el concursante ejecutor, que entra en el llamado "estado agéntico" que le hace estar en situación de actuar en contra de los valores propios si una autoridad lo ordena. Se encuentra atrapado al verse confrontados su propio sistema moral y el sistema legal impuesto por las normas del programa y la figura de autoridad que representa la presentadora y es cuando llegan las dudas, la tensión, las risas nerviosas y en muchos casos la obediencia a unas órdenes perversas e intimidatorias. Y surgen las preguntas, ¿cuántos concursantes llegarán a ocasionar descargas a pesar de los gritos de dolor de su compañero? ¿hasta qué nivel llegarán algunos? ¿habrá quien cuestione a la autoridad con la firmeza que le otorga su propio sistema ético? ¿cuántos conseguirán superar la tensión y las presiones desobedeciendo las reglas para reafirmarse en sus valores individuales y en su negación de seguir ocasionando dolor a un semejante?

En fin, un documental controvertido e interesantísimo que es una llamada de atención sobre la obediencia ciega a la autoridad y nos muestra el poder de manipulación de la televisión y el peligro de reproducción de este modelo en regímenes totalitarios o en políticas dogmáticas o segregacionistas.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Individualismo y libre albedrío (5) El individuo adolescente


Redes 137 - La adolescencia nos hizo humanos


Eduard Punset 12.12.2012 

Los adolescentes son una mezcla explosiva de curiosidad y despreocupación; en pocos años descubren la autoconciencia, la responsabilidad, el sexo, las drogas, las relaciones adultas, la independencia… ¿Para qué sirve la adolescencia? ¿Ha existido siempre? Redes se introduce en esta exclusiva etapa del desarrollo humano que, por incómoda y conflictiva que parezca, es la pista de despegue del pensamiento adulto. Y en la Mirada de Elsa, los propios adolescentes nos ayudarán a ver qué les ofrece la sociedad de hoy, y cómo se les puede ayudar a recorrer esta etapa crucial en su camino a la madurez. 


sábado, 16 de febrero de 2013

Individualismo y libre albedrío (4) 'La trampa', de Adam Curtis

Para nuestra cuarta entrada sobre la libertad del individuo les ofrecemos "La trampa - ¿Qué sucedió con nuestro sueño de libertad?", otra de las series documentales del británico Adam Curtis, autor de la implacable radiografía del ascenso y consolidación del capitalismo (y su variante perversa, el neoliberalismo) en las sociedades occidentales que fue "El siglo del individualismo (que ya publicamos hace tiempo en este blog). 

Los tres documentales que lo componen explican los orígenes de la actual y limitada idea de la libertad en nuestras sociedades. La serie fue emitida en la BBC en marzo del 2007 y consta de 3 episodios en los que se muestra cómo la creación de un modelo simplificado de los seres humanos como criaturas egoístas, casi robóticas, condujo al concepto moderno de libertad. 

Este modelo derivaba de ideas y técnicas desarrolladas por los estrategas nucleares durante la Guerra Fría y está en la base de las ideas liberales, que rigen las democracias occidentales reguladas por las fuerzas del mercado.

Posteriormente este modelo fue desarrollado por biólogos genetistas, antropólogos, psiquiatras radicales y economistas del mercado libre, y ha llegado a dominar no solo el pensamiento político desde los años 70, sino la forma en que nos vemos a nosotros mismos como seres humanos. Porque, como una terrible profecía autocumplida, esa suposición conceptual de los humanos como seres calculadores y racionales que sólo buscan su propio beneficio creó un sistema que ha favorecido las desigualdades, la depredación del bien común y el ascenso social de los corruptos y codiciosos. El resultado, según Curtis, es este paradójico, convulso y extraño mundo en que vivimos, en la línea de las peores distopías imaginadas por Orwell y Huxley, un mundo dominado por la cultura del miedo, el dinero y el consumo compulsivo, desbordado por la burocracia y el mercantilismo desenfrenado, en el que se cercenan las libertades individuales precisamente en nombre de esa libertad impuesta y donde la felicidad puede, supuestamente, ser alcanzada a través de medios artificiales, con una simple píldora. Por todo ello, los tres capítulos de The Trap resultan imprescindibles para descifrar la retorcida realidad en la que vivimos inmersos sin percatarnos de sus paradojas.

La Trampa - Qué sucedió con nuestro sueño de Libertad?

The Trap - What Happened to our Dream of Freedom

“La libertad individual es el sueño de nuestra era y es lo que nuestros líderes prometen darnos. Los Gobiernos comprometidos por la libertad de elección han llevado a un aumento en la desigualdad.”

Emitido por la BBC en Marzo de 2007, consta de tres capítulos:

1 - Jódete, compañero
2 - El robot solitario
3 - Te forzaremos a ser libre

En ellos se muestra cómo la creación de un modelo simplificado de los seres humanos como criaturas egoístas, casi robóticas, condujo a la idea actual de libertad. Este modelo derivaba de ideas y técnicas desarrolladas por los estrategas nucleares durante la Guerra Fría para controlar el comportamiento del enemigo soviético. Matemáticos como John Nash (Una Mente Maravillosa) desarrollaron la paranoica Teoría de juegos, cuyas ecuaciones solo funcionaban si los seres humanos se comportaban como criaturas egoístas y aisladas, constantemente sospechando y vigilándose entre sí, siempre tratando de sacar beneficio.

La Teoría de juegos asume que todos los jugadores actúan de una forma egoísta. Si uno de ellos no lo hiciera e intentará cooperar con los demás de una forma desinteresada, el equilibrio se rompería, produciendo resultados impredecibles. Este mismo modelo fue entonces desarrollado por biólogos genéticos, antropólogos, psiquiatras radicales y economistas del libre mercado, y ha llegado a dominar tanto el modo de pensar político desde los años setenta como el modo en que piensan las personas acerca de ellos mismos como seres humanos.

Sin embargo, esta idea simplista contiene las semillas de nuevas formas de control. Y lo que las personas han olvidado es que hay otras ideas de libertad. Estamos, según Curtis, en una trampa de nuestra creación que nos controla, priva de significado y causa caos y muerte en el extranjero. Un sistema que básicamente nos considera como una masa de individuos egoístas, motivados principalmente por intereses personales, que no son capaces ni merecedores de otra forma de Gobierno que la imperante en el Occidente "democrático". Somos etiquetados como seres de naturaleza egoísta, cuya única forma factible de convivencia se basa en la competición por bienes materiales. Al asumir que no somos más que predadores de nuestros propios congéneres, nos estamos forzando a adaptarnos a un Darwinismo social ficticio.

La colaboración, incluso la del tipo altruista, no es algo que sea ajeno a nuestra esencia como humanos. De hecho ha sido practicada en numerosas periodos históricos, notablemente en las guerras. Pero al no tener ningún objetivo ni ideal por el cual luchar, la gente se abandona a la búsqueda del interés personal. La libertad queda entendida como una adaptación a valores simplistas y a nada más. Somos libres para seguir la moda, para ir al futbol, para comprarnos un coche, para emborracharnos, etc. Todo el mundo está condicionado por la búsqueda de esos valores materiales. Es lo "acordado" y lo que todo el mundo espera que hagamos. Tampoco podemos hablar libremente. Nadie habla con libertad. Todo el mundo se calla lo que realmente piensa porque atentaría contra esa manera estúpida y limitada de ver el Mundo y la Vida. No sería socialmente correcto.La libertad que el sistema capitalista nos vende como la única posible, la libertad para satisfacer nuestros instintos primarios o hacer lo que queramos, es en realidad una visión muy limitada de la Libertad, que en realidad nos limita y nos encierra. De ahi la trampa.

1. Jódete, compañero



2. El robot solitario





3. Te obligaremos a ser libre


viernes, 10 de junio de 2011

Individualismo y libre albedrío (2) 'El siglo del individualismo', de Adam Curtis


Para nuestra segunda entrada sobre el individuo y su libertad de conciencia y decisión, les ofrecemos la imprescindible serie documental El siglo del individualismo (Century of Self) producida por la BBC en el año 2002, en la que el prestigioso documentalista británico Adam Curtis muestra la influencia de la psicología de masas y la propaganda en la creación de la sociedad de consumo estadounidense (y por extensión al resto de las sociedades "occidentales").

El siglo XX fue decisivo en la conquista de la prosperidad y las libertades individual y colectiva por parte de los hombres y mujeres de las sociedades occidentales y en teoría es en este contexto de (relativas) prosperidad y democracia donde el individuo mejor puede desarrollarse y expresarse como tal. Sin embargo, tal y como nos narra esta lúcida serie documental, las grandes corporaciones y la clase política utilizaron el desarrollo de la publicidad, la propaganda y las relaciones públicas para leer e interpretar las mareas cambiantes de la sociedad, ejercer el poder sobre las masas y manipularlas como consumidores y votantes.

Esta historia social secreta del siglo XX transcurre en los Estados Unidos pero la forja de la sociedad norteamericana en torno al capitalismo ha ido exportándose al resto de sociedades occidentales. En Europa se supone que teníamos el estado del bienestar que atemperaba los rigores ultraliberales de la sociedad estadounidense, pero de eso cada vez va quedando menos. Comenzamos.

1. Máquinas de felicidad

Todo comienza en los años 20, en Estados Unidos cuando Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud, supo aplicar para las grandes corporaciones las teorías psicoanalíticas de su tío respecto a la parte irracional del comportamiento humano dirigido por los impulsos inconscientes, sexuales y agresivos de nuestra mente.


Este avispado individuo logró cambiar la Historia de su país con su torticera interpretación de la psicología de masas y la propaganda, manipulando y canalizando esos deseos inconscientes que Freud había identificado. 

Fue el primero que a través de la publicidad y las relaciones públicas supo hacer el que el consumidor se vinculara emocionalmente con el producto, para que no solo comprara llevado por necesidad sino también para satisfacer esos deseos ocultos sublimando el mero acto de consumo.

Su golpe más notorio fue romper los tabúes de la mujer y el tabaco, inventando el mito de que los cigarrillos son un símbolo de independencia y libertad, generalizando su consumo masivo. Pero Bernays estaba convencido de que se trataba de algo más que una forma de venta de bienes de consumo para convertirse en una nueva forma de política, de control de masas. En el intento de satisfacer los deseos irracionales que su tío había identificado, la gente podría ser feliz y, por tanto, dócil. Fue el comienzo del consumismo que ha llegado a dominar el mundo de hoy.



2. La ingenieria del consentimiento

Sigmund Freud murió en 1939 pero su hija Anna continuó su labor como transmisora de las teorías y prácticas psicoanalistas para conocer y controlar el subconsciente. Tras la segunda guerra mundial, los gobiernos vencedores comenzaron a utilizar las ideas de Freud sobre el inconsciente para manipular y controlar a las masas. Los políticos y planificadores sociales creyeron la premisa subyacente de Freud de que todos los seres humanos son muchas veces dominados por peligrosos e irracionales deseos y temores. Estaban convencidos de que era el desencadenamiento de esos instintos lo que condujo a la barbarie de la Alemania nazi.

Durante la década de los cincuenta el gobierno de los EE.UU., la CIA y las grandes corporaciones utilizaron estas ideas para desarrollar técnicas de gestión y control de las mentes del pueblo estadounidense. Pensaban que era la única forma de crear una democracia que funcionara, con una sociedad estable poblada de consumidores eternamente necesitados de bienes de consumo, pero también de una sociedad temerosa ante los enemigos, reales o inventados, de la Guerra Fría.




3. Hay un policia en nuestras cabezas que debe ser destruido

En la década de 1960, un grupo radical de psicoterapeutas pone en tela de juicio las ideas freudianas en los Estados Unidos. Se inspiraron en las ideas de Wilhelm Reich, un alumno de Freud, convertido en el máximo adversario de éste y de su hija Anna. Reich pensaba que el ser interior no debe ser reprimido y controlado, sino que, al contrario, debe ser alentado a expresarse. Ello devino un nuevo movimiento social que trataba de crear nuevos seres libres de la conformidad psicológica que se había implantado en los negocios y la política.




Sin embargo las empresas y los políticos estadounidenses aprendieron pronto a transformar este movimiento de amenaza en su mayor oportunidad, alentando a las personas que se sentían "individuos únicos" para venderles maneras y productos para expresar esa individualidad. De esta forma, si bien quienes durante los sesenta y setenta habían participado de los experimentos sociales que habían ayudado a millones de personas a desarrollar y expresar su individualidad se asociaron con movimientos de izquierda como pacifistas, beatnik, hippies y demás contraculturas, fueron paradójicamente dos políticos conservadores, Ronald Reagan y Margaret Thatcher, quienes a principios de los ochenta lograron capitalizar su voto para alcanzar el poder y mantenerlo durante toda la década. Ellos hicieron de la economía de libre mercado la base de sus políticas, lo que dejaría una profunda huella en sus sociedades. Serían las empresas, no el Estado, quienes satisficieran los deseos del nuevo individuo.




4. Ocho personas bebiendo vino en Kettering

De esta forma, en la conservadora década de los ochenta, Ronald Reagan y Margaret Thatcher lograron pervertir ese individualismo recién nacido, minimizando el papel del estado y dejando que el egoísmo y la codicia del individuo se expresara mediante políticas ultraliberales sin barreras ni regulaciones que impidieran las desigualdades sociales. El nuevo individuo tenía como prioridad la satisfacción de sus propios deseos y sentimientos, rechazando empatizar con quienes no eran tan afortunados como él.


Este episodio explica cómo dos políticos de izquierdas en la década de los noventa como Bill Clinton y Tony Blair recobraron el poder recurriendo a las técnicas desarrolladas por empresas, como los "grupos de opinión" y los "estilos de vida", para leer las nuevas corrientes de sus sociedades y conectar con el nuevo individuo, que conformaba la nueva clase media y que sólo quería pagar impuestos por algo que le beneficiara, no por el bienestar de los que se iban quedando en los margenes de esa nueva sociedad.

Ellos aprendieron a amoldar sus políticas a los deseos y sentimientos de los votantes, al igual que el capitalismo había aprendido a hacerlo con los productos. Los políticos creían que estaban creando una nueva y mejor forma de democracia que respondiese a la libertad interna de cada individuo, olvidando que el objetivo de quienes crearon estas técnicas no fue liberar a las personas, sino desarrollar una nueva forma de controlarlos.