domingo, 20 de agosto de 2017

Odio (7) La Internacional del odio




La Internacional del odio

InfoLibre - Ramón Lobo 20.08.2017


Los ataques de Las Ramblas y Cambrils impactan y conmueven especialmente, más allá de la empatía con las víctimas, porque consiguen que todos nos sintamos vulnerables. El terror low cost emplea herramientas difíciles de detectar, como el alquiler de vehículos, que reducen casi a cero los espacios de seguridad mental. ¿Quién no ha caminado por un bulevar, la acera de un puente o una calle peatonal?

La mayoría de los atentados yihadistas en Europa los han cometido ciudadanos europeos. Las propuestas de cerrar las fronteras son inútiles. Es un hagamos algo porque no sabemos qué hacer. Son inútiles porque los terroristas no vienen de fuera, están dentro, han nacido aquí. Son belgas, franceses, británicos, españoles. No viajan en patera ni saltan vallas, porque entran por los aeropuertos con su pasaporte, como usted y como yo.


Cuesta manejar la idea de la existencia de un enemigo invisible como los miembros de la célula de Ripoll porque multiplica nuestra vulnerabilidad. Para manejar ese sentimiento, tendemos a acotarlo en una raza, una religión, una nacionalidad. De ahí nacen la islamofobia y el racismoEl objetivo del terror es aterrorizar, generar un pánico indiscriminado que anule la capacidad colectiva de pensar. Toda reacción desde las tripas representa una victoria porque nos iguala. Logra que todos, víctimas y verdugos, estemos juntos en un mismo espacio emocional. De ahí la importancia del No tinc por. No solo es una declaración –no tenemos miedo–, es un grito que refuerza la pertenencia, nos ayuda a sentir que no estamos solos. Somos parte de una comunidad que no se rinde, que está dispuesta a la resistencia.

Antes de seguir, una pregunta: ¿qué es terrorismo?



Despreciar al enemigo, considerarlo bárbaro o tonto, es el camino más fácil hacia la derrota. Para vencer es necesario aceptar que nos enfrentamos a personas inteligentes que tienen un plan y unas razones. Atacan a nuestros civiles porque sienten que nosotros bombardeamos a los suyos. Atentan porque sienten que atentamos contra sus países. Es necesario enfrentar su narrativa con otra narrativa. No bastan las declaraciones pomposas, por lo general, huecas. Nos movemos en una guerra de percepciones. La de la seguridad, la del miedo. La percepción de que todos somos objetivo. Es un campo propenso para la manipulación política.


Les recomiendo el artículo “As Vehicle Attacks Rise, an Ordinary Object Becomes an Instrument of Fear”, de Amanda Taub en The New York Times. Cita el trabajo de Marc Hetherington y Elizabeth Suhay, dos expertos en Ciencia Política. Sostienen que cuando las personas más propensas a confiar en el otro se sienten en riesgo de sufrir un ataque, suelen ser las más dispuestas a sacrificar parte de sus libertades a cambio de seguridad.

Recuerdan que en EEUU mueren entre 30.000 y 40.000 personas al año en accidentes de automóvil, muchos más que los muertos por terrorismo en todo el mundo. Pero nadie se siente amenazado al subirse a un coche. No percibimos el accidente de tráfico como un riesgo inminente. Pero nuestra cabeza no funciona igual con los atentados.



El miedo nos empuja a dividir el mundo entre "ellos" y "nosotros", a levantar muros físicos y muros de prejuicios. La primera victoria de los terroristas es que no sepamos diferenciar entre asesinos y víctimas.


Un estudio del think thank Chatham House, citado por Taub, revela que más de un 50% de los europeos están de acuerdo con prohibir la inmigración procedente de países musulmanes. Igual que Donald Trump. El virus de la intolerancia también está entre nosotros, no solo afecta a los yihadistas.

Por qué nos atacan

Para el universo salafista, del que surgen Al Qaeda y Estado Islámico, España pertenece a la coalición que libra una guerra contra el islam. José María Aznar nos puso en el mapa con su foto en las Azores. Es increíble que el hombrecillo insufrible tenga la indecencia de seguir dando consejos en lugar de pedir perdón e irse de una vez a su casa. España ha tenido tropas en Irak y en Afganistán, y mantiene instructores en Irak. Somos parte de "los cruzados", como nos llaman. 

Las empresas europeas del sector vendieron en 2016 armas por valor de 80.000 millones de euros. De esa cantidad, 25.000 millones proceden de ventas a Arabia Saudí, que apenas tiene 30 millones de habitantes. España vendió a Riad por valor de 116 millones de euros, de los que 34,7 fueron en municiones. Arabia Saudí es uno de nuestros grandes socios no importa quién esté en la Moncloa. Gran parte de esas armas y municiones sirven para matar personas en Yemen y Siria. No somos inocentes.

Francia y Reino Unido participan, junto a EEUU, en misiones de bombardeo en Siria. Por muy inteligentes que sean las bombas que lanzan, mueren civiles.Tan civiles como los nuestros.

Nuestros aliados en Oriente Próximo 

Nuestro principal aliado en la zona es nuestro principal problema: Arabia Saudí. Le compramos petróleo y le vendemos armas sin preguntar demasiado. Parece un buen negocio. Arabia Saudí gasta miles de millones en extender por el mundo su versión rigorista del islam, el wahabismo, que empezó como una corriente herética dentro del islam suní, pero si tienes mucho dinero te puedes comprar que deje de serlo. El año que el ISIS conquistó Raqqa, su ‘capital’ en Siria, utilizó libros de texto saudíes para las escuelas. Están en la misma frecuencia ideológica.



Riad financia a miles de asociaciones políticas y organizaciones religiosas. De ese universo surgen los grupos armados y gran parte del terrorismo actual. Esa red tenía dos objetivos, extender el wahabismo y la hegemonía saudí en la región frente a Irán, el país de referencia de la otra gran corriente del islam, el chiísmo, y alejar lo más posible a los grupos más radicales. No funciona porque la monarquía saudí también es un objetivo de los más radicales.

Durante el mandato de Barack Obama se produjo un importante cambio estratégico. Tras la firma del pacto nuclear con Irán, este país obtuvo de Occidente el reconocimiento indirecto de aliado potencial. No puede ser automático porque aún pesan décadas de odio y animosidad. Pero la tendencia era reconocer que Irán es el país que mejor defiende nuestros intereses en la zona. Es la vanguardia, junto a los kurdos, de la lucha contra el ISIS en Irak y Siria. Irán y Arabia Saudí son enemigos mortales. Si nos acercamos a uno, nos alejamos del otro. Nadie trabaja los puentes.



La llegada de Trump a la Casa Blanca ha devuelto el protagonismo a los saudíes. Y la confianza como para lanzarse contra Qatar, al que ha impuesto sanciones y un embargo. Qatar tampoco es inocente en la financiación del salafismo y de grupos armados en Siria y Libia. El problema no es ese, sino que Doha apoya a los Hermanos Musulmanes, rivales del wahabismo. Además, Qatar comparte una gran reserva de gas con Irán y también algunas ideas sobre el mapa de la región, algo que irrita a Riad. En la partida por la hegemonía en el mundo árabe suní, Doha se mueve según sus propios intereses.

La Internacional del Odio

No es una guerra contra nuestro estilo de vida y nuestras libertades, como dicen algunos políticos especializados en el disparate.



De los 72.000 muertos en atentados yihadistas entre los años 2000 y 2014, más 63.000 son musulmanes. Un tercio de los 86 muertos en el atentado de Niza eran musulmanes. Entre las víctimas de Barcelona, muertos o heridos, hay musulmanes. ¿Contra qué tipo de valores atentan los yihadistas cuando matan musulmanes?





Los delitos no los cometen las religiones, las razas, los sexos o las nacionalidades. Los delitos los cometen las personas. El motor del yihadismo es el odio, como lo es en los supremacistas blancos de EEUU, los neonazis y toda esa caterva de movimientos fascistas que agitan el rechazo del otro.


Lo llamo la Internacional del Odio porque están en la misma frecuencia ideológica y moral. Como lo están muchos de los tuiteros, políticos y periodistas que han tuiteado basura en las redes sociales. ¿Cómo vencer al odio con más odio? Muchos han quedado retratados.

Buscan mezclar terroristas con refugiados sirios, a los que hemos cerrado la puerta. Estos refugiados huyen de atentados como el de Barcelona o los del 11M. Solo existe una diferencia: los suyos son diarios. Más de la mitad de la población siria se ha visto forzada a dejar sus casas por la violencia de una guerra en la que tenemos mucha responsabilidad.


Tres lecturas necesarias:

Siria, el país de las almas rotas, de Mónica García Prieto y Javier Espinosa. 

La semilla de odio, de la invasión de Irak al surgimiento del ISIS, de los mismos autores.

Oriente Medio, Oriente roto, de Mikel Ayestaran.



Cuál puede ser la respuesta


No existen las soluciones mágicas. No existe una solución militar. Haber derrotado al ISIS en Mosul, y estar más o menos cerca de conseguirlo en Raqqa, no garantiza nada. Se trasladará a otra zona de Siria. Por si toda falla han activado el plan B: el ISIS busca la manera de asentarse en Afganistán en competencia con los talibanes.



Una hipotética pérdida total del territorio les dejaría sin una pieza esencial en la construcción de la narrativa del Califato, que es el principal atractivo del ISIS, y la principal diferencia con Al Qaeda. Su alternativa sería potenciar la vía del terrorismo masivo, como el que ya practicó en sus orígenes en Irak.

Puede dar la impresión de que el ISIS está más débil, pero no es lo que dicen los datos. En 2017 llevamos 3.950 muertos en atentados yihadistas: Afganistán (849), Irak (647), Siria (602). A cola de la lista, la Unión Europea (50), sin contar los de Barcelona y Cambrils. No somos el objetivo por mucho que se empeñen los supremacistas españoles.

Es necesaria una respuesta policial, anticiparse como se ha hecho en España desde 2004. Ha tenido éxito hasta el jueves. La seguridad total no existe.




Detenciones de yihadistas en España

Detenciones de yihadistas en España

Es necesario buscar la implicación de las comunidades musulmanas europeas. Los atentados de París y Bruselas pusieron de manifiesto la paupérrima cooperación entre las policías de un mismo país y entre las del resto de la UE. Esa cooperación y la de los servicios secretos es clave. Debería haber una especie de FBI europeo. No puede ser que la gran mayoría de los imanes que predican en Europa estén formados en países extranjeros no democráticos. ¿Qué tipo de valores de tolerancia pueden predicar los que han sido educados en la intolerancia? Arabia Saudí es el principal controlador de esas mezquitas legales, como la de la M30. Hay que pactar con las comunidades musulmanas que los imanes se eduquen en Europa, en nuestros valores, para que puedan enseñar convivencia. La investigación de Ripoll ya tiene su imán salafista en el centro de la radicalización. Estos son los que vienen de fuera. Y están las mezquitas clandestinas.

¿Perseguimos a todos los imanes que predican el odio? ¿Haríamos los mismo con el arzobispo de Alcalá y otros que atacan derechos, leyes y personas?



Hay que trabajar en la educación y en el apoyo de los jóvenes sin empleo ni esperanza de tenerlo. Si nuestro gobierno no se preocupa de los jóvenes blancos, católicos o excatólicos.¿cómo pedir ayudas específicas para vivienda y empleo en las comunidades magrebíes?


Es necesaria un política de integración mutua, que las dos partes recorran la mitad del puente para que el encuentro sea posible. Los minutos de silencio ayudan a vencer el miedo, a sentir la pertenencia de la que hablaba al principio. Pero ayudan más cinco minutos de acción política más allá del postureo, la propaganda y los prejuicios.

sábado, 19 de agosto de 2017

Cambio Climático (8) Realidades extremas

'Realidades extremas' (Extreme Realities) es un documental dirigido en 2014 por los estadounidenses Marilyn y Hal Wiener y presentado por el siempre comprometido Matt Damon, que investiga una de las más críticas cuestiones de nuestro tiempo, la relación entre los eventos metereológicos extremos que sufre el planeta y el calentamiento global antropogénico, lo que se concreta en serias amenazas a la seguridad de nuestro planeta. Miedito. 

Realidades extremas

"Realidades extremas" analiza minuciosamente, la fragilidad y la vulnerabilidad de la población, ante las consecuencias que el cambio climático provoca en el sistema económico, social y sanitario de las naciones afectadas.

La seguridad del planeta se ve comprometida por los efectos del clima errático como las sequías prolongadas, fuertes olas de calor, graves inundaciones. Sus consecuencias son refugiados medioambientales, muertes tribales o conflictos armados.

¿Puede un fenómeno climático extremo, junto con una serie de reivindicaciones económicas y de derechos humanos, contribuir a la caída de regímenes políticos y poner en riesgo la estabilidad de toda una zona?

La realidad actual es un planeta asediado por más catástrofes climáticas extremas, de las registradas hasta ahora en los últimos cien años. Y este cambio climático se ha convertido en uno de los principales problemas de la política exterior del siglo XXI.

Acción de Greenpeace contra plataformas petrolíferas en el Ártico

Realidades extremas

Refugiados medioambientales por sequías o inundaciones, conflictos tribales, causadas por los escasos recursos de agua, levantamientos sociales, provocados por la subida de precios de los alimentos básicos, visibilizan la vulnerabilidad de las personas y comprometen la seguridad de las naciones.

Los riesgos asociados al cambio climático generan una delicada relación entre la población y el mundo que habitamos. La conexión entre los fenómenos meteorológicos extremos y las crisis económicas, sociales y sanitarias se está convirtiendo en uno de los principales problemas de la política exterior

31.05.2017 Documentos TV

El planeta tiene hoy un nuevo y alarmante desafío medioambiental, el cambio climático. Con motivo del Día Mundial del Medioambiente, Documentos Tv emite “Realidades Extremas”, un brillante trabajo de la PBS estadounidense, donde se analiza minuciosamente, la fragilidad y la vulnerabilidad de la población, ante las consecuencias que el cambio climático provoca en el sistema económico, social y sanitario de las naciones afectadas “El cambio climático ya es una causa de la violencia. No va a pasar en el futuro, ya está pasando”, afirma Christian Parenti, un periodista que trabaja en las zonas de guerra más peligrosas del mundo.

Recogida de carbón en África

La seguridad del planeta se ve comprometida por los efectos del clima errático como las sequías prolongadas, fuertes olas de calor, graves inundaciones. Sus consecuencias, refugiados medioambientales, muertes tribales o conflictos armados. “Tenemos que entender, que existe una nueva geopolítica del Ártico, que va a emerger en las próximas décadas”, asegura Sherry Goodman, la exsubsecretaria del Departamento de Defensa de Estados Unidos en el documental.

Moscú, ola de calor y grandes incendios

¿Puede entonces, un fenómeno climático extremo, junto con una serie de reivindicaciones económicas y de derechos humanos contribuir a la caída de regímenes políticos y poner en riesgo la estabilidad de toda una zona? “El cambio climático lleva a la gente al límite y pasa rápidamente de ser un problema económico local a ser un problema político local y entonces se convierte en un problema de seguridad global”, sostiene el vicepresidente de Oxfam en “Realidades Extremas”.

Esta es la nueva normalidad. La realidad actual es un planeta, asediado por más catástrofes climáticas extremas, de las registradas hasta ahora en los últimos cien años. Y este cambio climático se ha convertido en uno de los principales problemas de la política exterior del siglo XXI.

domingo, 6 de agosto de 2017

Olvido (13) Los lugares olvidados según Geppe Monrós y Julia Clay



¿Realmente abandonados?


Cada sitio tiene una historia, cada rincón guarda un secreto pero ¿qué pasa con ellos cuando la vida deja, aparentemente, de existir allí? Hoy presentamos un documental que busca dar sentido a aquello que a simple viste parece ya no existir dentro de las paredes. '¿Abandonado?' es un film dirigido por Julia Clay y Geppe Monrós que nos invita a la reflexión sobre lugares y edificios europeos que han caído en desuso.

Este documental propone un viaje por 24 países de Europa para explorar la belleza y la transformación que experimentan los lugares abandonados, la necesidad de utilizarlos y las diferentes maneras de hacerlo. Un repaso a su historia, sus cambios, su relación con el hombre o con el medio ambiente a través de vídeos, fotografías e imágenes de archivo.

Europa está llena de sitios y edificios supuestamente "abandonados" que en realidad no lo están, pues viven en un constante estado de transformación. Son lugares que esconden belleza, evocación y carga histórica. Los seres humanos tienen la capacidad para conservar, transformar y reutilizar estos lugares, reduciendo la presión del crecimiento urbano sobre el medio ambiente y preservando su patrimonio y dotándolos de una función nueva que les permita recuperar su identidad. 

'¿Abandonado?' refleja un viaje de 13 meses en una caravana por lugares abandonados, incluyendo diferentes momentos en el tiempo y diferentes culturas: desde unos búnquers y una central eléctrica abandonados en Albania; hasta palacios y una antigua base militar soviética de misiles nucleares en Ucrania; un hospital subterráneo abandonado y una base secreta de submarinos militares en la isla de Vis en Croacia; colegios, hoteles, discotecas y centros de ocio abandonados en la antigua República Democrática Alemana y así hasta alrededor de 1.000 espacios abandonados que visitaron en esta aventura.

Este film les enseña ilustrados con vídeo y fotografías actuales junto con algunas imágenes de archivo para mostrar su evolución. Una forma de descubrir su capacidad de evocación y belleza, que actúan de punto de partida y como marco visual para contemplar, maravillarse y reflexionar sobre sus transformaciones.

Además, expone situaciones de ocupación, conservación, adquisición y recuperación, reciclado y reutilización de los mismos. Muestra la relación dinámica entre el hombre y esos lugares, junto con sus repercusiones medioambientales y socioculturales. Además, presenta las opiniones, reflexiones y resultados del trabajo de diferentes personas y expertos implicados en la conservación o en la transformación de estos lugares olvidados pero en los que aún existe vida. Una invitación a redescubrir los vestigios del pasado. 

jueves, 3 de agosto de 2017

Océanos (17) El monopolio de los océanos

El monopolio de los océanos 

El documental 'El monopolio del océano' es una producción alemana de 2016 dirigida por Max Mönch y Alexander Lahl que indaga en cómo los países costeros han ido reclamando la propiedad de los océanos para ampliar el control sobre los recursos pesqueros, energéticos u estratégicos de sus costas o islas. 



Actualmente se reconocen 200 millas náuticas de soberanía y aprovechamiento económico exclusivo, lo que lleva a países como China a emprender una disputa que implica a otros cinco países vecinos, ya que el país asiático se atribuye la soberanía de cerca del 90% del mar de China, por el que pasa anualmente un tráfico marítimo de 5 billones de euros en bienes y que se sospecha rico en recursos naturales. En los últimos dos años ha acelerado la construcción y equipamiento de siete islotes artificiales, dotados ya de pistas de aterrizaje y sistemas de defensa. Con los países pujando por sus propios intereses la polémica está servida y así lo demuestra este documental.



El monopolio del océano

¿A quién pertenecen los océanos? Jurídicamente a todos los estados costeros se les concede una plataforma continental que alcanza las 200 millas náuticas como zona económica exclusiva pero un estado puede reclamar su plataforma continental geológica además de la jurídica, siempre y cuando pueda aportar datos que lo demuestren en un plazo de diez años. Este límite de tiempo desencadenó una auténtica carrera por los océanos del planeta y la mayor adjudicación de tierras de la historia. Es aquí donde entraron en juego la ciencia y los geólogos, que son ellos los que determinan dónde terminan el lecho marino o la plataforma continental, hasta dónde llega la soberanía de un estado en el océano.

Francia es uno de los países que encabeza estas reclamaciones. Gracias a su pasado colonial, controla islas en casi cada océano del mundo. Todas y cada una de las islas pueden crear su propia zona económica. Por ejemplo, la Polinesia Francesa, en el Pacífico, solo este grupo de islas le reporta a Francia 4 millones de kilómetros cuadrados.

Las islas son una carta triunfal en la partida por controlar los océanos del mundo. En los años 80, Gran Bretaña quería declarar el peñón Rockall, en el Atlántico Norte, como isla. Para reclamar el territorio marítimo circundante, debía demostrar que era habitable. El desembarco de Rockall casi le costó la vida al aventurero Tom McClean, que terminó poniéndose a salvo y permaneció en la roca 40 días. Consiguió convertir el peñón en isla para su país.



Okinotorishima, es la isla más meridional de Japón. Es una motita en la inmensidad del océano. Pero la zona marítima que aporta es más grande que el propio Japón. Una enorme expansión territorial, que conlleva derechos soberanos sobre la pesca y otros recursos naturales. Pero este territorio se perderá si desaparece el arrecife. Kayanne, es especialista en coral, y ha hallado un método para criarlos a gran escala y mantener con vida el atolón. Este hombre es la gran esperanza de Japón en la carrera por reclamar los océanos del mundo.

Cinco naciones que limitan con el océano Glacial Ártico se encuentran en plena pugna por ampliar sus derechos soberanos respecto al Polo Norte: Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, Noruega y Rusia. Todos quieren tanto territorio como sea posible. Se calcula que la zona contiene el 10% de las reservas petrolíferas del mundo.

La Comisión de Límites de la Plataforma Continental de Naciones Unidas, formada por 21 geólogos, decidirá quién será el propietario de los océanos. Pero, de sus 21 miembros, 19 provienen de países que han solicitado expansiones territoriales. ¿Cómo pueden ser objetivos cuando los intereses económicos y estratégicos están en juego? ¿Influyen los intereses nacionales en las decisiones de sus miembros?

martes, 18 de julio de 2017

Infancia (36) Infancia en guerra 11 'Aquel no era yo', de Esteban Crespo

"Ser un soldado no es difícil: o te acostumbras o te matan. Lo más duro es conseguir vivir con tus recuerdos y volver a ser tú mismo después de hacer lo que has hecho"

Si ayer presentábamos 'Voice Over' y la retahíla de premios y nominaciones que ha cosechado desde su publicación hoy lo hacemos con "Aquel no era yo", otro de los cortos que compiten con éste en la nominación de los premios Goya, además de haber recibido 45 premios en 38 festivales que están en este enlace.

El cortometraje 'Aquel no era yo', escrito y dirigido por Esteban Crespo, cuenta la historia de un cruce en una carretera perdida en un país africano  indefinido en el que dos cooperantes médicos españoles y unos niños soldado africanos se encuentran, bajo los designios irracionales de las putas guerras. 

Kaney es un niño soldado de un país africano. Con él viven muchos otros niños soldado, acatando las órdenes del hombre que se ha convertido en su padre, el General del Ejército Rebelde (Babou Cham). Paula (Alejandra Lorente) es una cooperante española llegada a África siguiendo a su pareja, Juanjo (Gustavo Salmerón) con el objetivo de ayudar y de rescatar a los niños soldado que allí viven. En un puesto fronterizo, Paula y Kaney se encuentran y ése será el punto de partida de esta dramática historia, en un escenario de miedo, violencia, terror y redención. Dos de estos personajes, Paula y Kaney, cuyas vidas en principio no tendrían nada en común, llegarán a unirse irremediablemente tras un disparo. Un disparo que quita una vida pero proporciona otra.

Como dicen sus creadores: "'Aquel no era yo' nació por el deseo de mostrar la dureza de la realidad de los niños y niñas soldado y lo que muy pocas veces vemos, sus secuelas. Y por otro lado, por el deseo de homenajear la labor altruista y llena de ideales de las personas que arriesgan su vida por mejorar la de los demás."

Cómo dice un niño ex-soldado del conflicto de Sierra Leona: “Ser un soldado no es difícil: o te acostumbras o te matan. Lo más duro es conseguir vivir con tus recuerdos y volver a ser tú mismo después de haber hecho las cosas que has hecho”. Un corto claramente Bean-recomendable al que deseamos suerte y el reconocimiento que merece en los Goya. 

Si quieres firmar para pedir que España no venda armas a países en los que se utilizan niños soldado, este es el enlace

Memoria (27) Laurie Anderson y 'Heart of a dog': vida, muerte y memoria en un hocico húmedo


"Conmovedora, dura y desasosegada (...) La directora no sólo compone una bellísima radiografía de la existencia (de cualquier existencia imaginable) sino que acierta a describir con una precisión que asusta el tacto del tiempo" Luis Martínez: Diario El Mundo

Nuestro documental de hoy es de los que honorizan cualquier web en la que se alojen. 'Heart of a dog' es un multipremiado y cautivador trabajo de la artista Laurie Anderson (una de las figuras icónicas del underground en la Nueva York de los años setenta), un intimista diario narrado con su mesmerizante voz mientras va desgranando las memorias de su vida tras la muerte de su marido (Lou Reed, apenas mencionado pero sí presente en su desgarro), de su madre y de la auténtica protagonista junto a ella misma del filme, su perra Lolabelle.

Anderson utiliza, muy a lo Chris Marker, distintas herramientas formales como vídeos caseros, montajes de animación, grabaciones de la New York post-11S o incluso una cámara colocada en la cabeza de Lolabelle para mostrar la perspectiva perruna, además de una excelente soundtrack, medios que utiliza para reflexionar sobre la vida y la muerte, la superación de la pérdida, la soledad, la memoria, el amor y sus fantasmas, el lenguaje y por supuesto sobre su relación con Lolabelle, en otro 'human meets animal' de los que inspiran una de nuestras etiquetas.

Sueños, fantasías de la infancia o teorías filosóficas y políticas se despliegan poéticamente 'en la armonía de una canción constante' para conformar una obra de arte trascendental en el mejor sentido de la palabra, 75 hipnóticos minutos para ser vistos en repetidas ocasiones pues siempre se sale de su visionado impregnado de emoción, lirismo y sabiduría, siendo un poco mejor persona, así en general. Advertidos quedan.


Los fantasmas de Laurie Anderson

El País Milena Fernández - Venecia 11 Sep 2015

Ahí está la artista Laurie Anderson (Glen Ellyn, EE UU, 1947), sentada en la terraza con vista al mar, en el Lido veneciano, bebiendo un té con leche. El viento helado del norte vuelve tímidos los rayos del sol. Toma la taza con la dos manos, como para calentarse. Ahí está Laurie Anderson, en vaqueros y camisa a cuadros de franela, serena y liberada del dolor, tras la muerte de su marido, Lou Reed, ocurrida en 2013. Ahí está Laurie Anderson, compitiendo por el León de Oro con su nueva incursión cinematográfica: Heart of a Dog, dedicada al fallecimiento de su perra, Lolabelle.

Un diario muy íntimo para superar un tema duro de digerir, como suele ser la pérdida de quienes amanos y que cuando ya no están entre los vivos se convierten en fantasmas. La dirección de Anderson es inimitable: abundan las metáforas y evita caer en formulaciones simplistas: mezcla animación, imágenes, efectos visuales y vídeos caseros de la infancia con su voz omnipresente en off y su música, del violín a la electrónica. El material reunido por Anderson fluye en una estructura visual y sonora muy estimulante. La cinta fue muy bien acogida entre quienes madrugaron el miércoles para verla.



La película debió ser el medio para explicar el sentido de la vida. Sin embargo, Anderson quiso cambiar de registro y más bien ha contado la experiencia personal tras el fallecimiento de su querida Lolabelle, su madre y, por último, su marido, Lou Reed. “Finalmente he podido llevar al cine una idea que rondaba en mi cabeza desde hace mucho tiempo: he querido contar por qué la muerte puede ser hermosa, dolorosa y al mismo tiempo espectacular. He llegado a creer que la muerte es la realización del amor”. 

Anderson se inspira en el Libro tibetano de los muertos, según el cual la muerte dura 43 días y después de tal periodo surge la reencarnación. El resultado es el diario más complicado de su vida. “Es un filme íntimo y difícil. Quiero dejar claro que, no hay por qué estar triste si no hay un verdadero motivo para estarlo. Hay gente que sí tiene motivos para estar triste, como los prófugos que están llegando a Europa. Pero si no reconoces la tristeza no puedes superarla. No es bueno estar siempre triste y con la cara larga. Es por eso que también utilizo el humor para hablar de un tema que te toca tan fuerte”.


Laurie Anderson había conocido el rumor de la muerte cuando era una chiquilla de 12 años. En una de las escenas, el filme retrata una adolescente vivaz, que intentaba ser siempre el centro de la atención. En esas estaba, haciendo piruetas en una piscina, cuando algo salió mal. Despertó en el hospital. Los médicos le dijeron que no volvería a caminar nunca más. “De noche, me ponía muy triste al escuchar el llanto de los niños agonizantes. Y las enfermeras no les consolaban”, narra la voz en off de Anderson. La cinta está llena de reflexiones filosóficas y frases lapidarias. “El poder de la palabra es tan importante como el de las imágenes. Trato de crear imágenes através de las palabras y representaciones. Quiero provocar una reacción más que explicar algo”.



Hay mucha poesía visiva en Heart of a Dog, un proyecto muy coherente con la producción artística de Anderson, que inició tocando el violín, para más adelante graduarse en escultura en la Columbia University de Nueva York, la ciudad donde se convirtió en una figura pionera de la escena artística, a partir de los setenta y ochenta.



La cinta inicia con una secuencia de un sueño recreado, en el cual Anderson describe su apego casi maternal con la peluda Lolabelle. Todo aparece ilustrado con dibujos creados por la pionera del performance art. Y conforme avanza la narración, confiesa los extraños conflictos que probó tras la muerte de su madre. “No sabía cómo decirle que la quería. Hay que pensar muy bien lo que decimos antes de que un ser querido nos deje, a pesar de los remordimientos. La despedida de mi madre fue durísima: era una persona muy formal” ¿Y qué le dijo a Reed antes de que falleciera? Por un momento la conversación se ve casi saboteada por el silencio. Luego responde: “Mientras moría, lo tenía entre mis brazos. Logré caminar con él hasta el fin de sus días. Y pensé que la muerte es la realización del amor”.



Anderson y Reed se conocieron cuando ambos eran ya mayores y artistas reconocidos. El flechazo fue instáneo: sucedió en un concierto, en Alemania, en 1992. Desde entonces no se separaron más, hasta la muerte de Reed, 21 años más tarde. Fueron amigos, amantes, colegas… La “liberación del amor” de la que Anderson habla en el filme es un homenaje a su querido Lou. Cuando aparecen los créditos finales se escucha de fondo Time Turing Around, un modo sútil de reafirmar la historia personal y que el fantasma de Lou Reed está más vivo que nunca.