domingo, 15 de julio de 2012

Animales (10) Animales esclavos I Romper el alma a un elefante

"Romper el alma es un crimen espiritual. La expiación entonces, presumiblemente ha de ser también espiritual. Habrá un castigo y la responsabilidad de este crimen será compartida entre los perpetradores de la captura y los domadores del animal, y también por aquellos que los ayudan y los inducen, zoológicos, dueños de circos y accionistas y todos aquellos que promueven o impulsan la exhibición del "artículo terminado" -y esto incluye a aquellos que pagan por ver a los animales actores-".

Intro

Hace unos años viajé con un amigo por el Norte de la India y recuerdo un monumental atasco saliendo de Delhi en el que, en medio del pandemonium de bocinazos por doquier, calor y contaminación, llegamos con el coche a la altura de un tipo subido encima de un elefante cargado hasta los topes que aguantaba parado a que la fila de vehículos de todo tipo en la que se encontraba se moviera. Sentado encima de su cuello el mahout gobernaba al paquidermo dándole toques en las orejas con un gancho metálico y a mí se me arruinó el día al mirar a esa pobre bestia inmersa en ese medio tan hostil a su naturaleza y la infinita tristeza que traslucía su mirada resignada, derrotada.


Días después volvimos a ver un grupo de estos animales, en la ciudad rajastaní de Jaipur. Estaba prohibido subir con coches o autobuses hasta la puerta misma del fuerte Amber así que los pacíficos gigantes decorados a la hindú se pasaban el día subiendo y bajando sudorosos turistas encantados de vivir la exótica experiencia.

El rato que estuvimos esperando me dediqué a caminar entre ellos, tocar sus pieles apergaminadas y ancestrales, a acariciarles sus delicadas orejas y a preguntarme si yo también debía subir en uno de ellos. Me
daba cuenta de que ello me haría partícipe de su explotación, mi dinero sostendría la cadena que los mantiene esclavizados desde pequeños, pero al menos ello también haría que su dueño cuidara de ellos, aunque sólo fuera por seguir sacándoles provecho. Difícil tesitura.

Al final el sofocante calor reinante y la insistencia de nuestro conductor hicieron que subiéramos en uno de los paquidermos hasta la misma plaza central del magnífico fuerte Amber, pero también que en mi conciencia se grabara otra muesca indeleble, no ya por aquel viaje subidos a su lomo, sino por haber conocido de cerca, aunque fuera un momento, la vida de esos desdichados seres,
lo suficiente para empatizar con ellos y su sufrimiento y grabárseme todo en algún profundo lugar de mi mente, donde se refugian las cosas que duelen.


Primera parte. Amenazas para la especie / El terrible phajaan

Las amenazas principales que pesan sobre el elefante asiático son la destrucción de su hábitat, la caza furtiva, las guerras (y las miles de minas que quedan detrás causan la muerte y mutilación de miles de animales) y la presión de las poblaciones humanas, siempre numerosas y siempre reclamando más tierras. A todo esto hay que sumar las enormes cuotas de captura para la domesticación. Estas circunstancias y el hecho de que los animales domesticados tienen una tasa muy baja de reproducción han situado a la especie al borde de la extinción en estado salvaje. De la subespecie de Sumatra (Elephas maximus sumatrensis) apenas quedan entre 2.400 y 2.800 ejemplares en estado salvaje, la mitad de los que había en 1985, tras perder el 70 por ciento de su hábitat en las últimas dos décadas. La gran mayoría de los al menos 15.000 elefantes que son usados por el hombre en el sudeste asiático tanto para fines turísticos como para acarrear árboles en la tala de bosques han sido capturados en la Naturaleza.

Para lograr el total sometimiento de los paquidermos en Thailandia y otros lugares de Asia se le somete a la práctica del Phajaan, el “adiestramiento” o “domesticación” de elefantes que se lleva a cabo desde hace siglos y que trata, en esencia, de "romper el alma" del animal. Básicamente los pequeños elefantes son separados de sus madres a temprana edad y los atan, los enjaulan y los muelen a golpes durante tres días.

Durante este periodo se les priva de comer y dormir y son sometidos mediante castigos físicos y psicológicos para conseguir esclavizarlos para el hombre.
En este proceso es frecuente ver a los «mahouts» empleando el «ankus», la herramienta tradicional para entrenar a los elefantes y que consiste en un palo largo con puntas de metal afiladas en su extremo, y que se utiliza para controlar a los elefantes. La simple amenaza de su uso, recuerda a los elefantes el dolor y permite que sean entrenados, lo que hace posible el manejo de los animales. Por supuesto, muchos de los pequeños elefantes mueren en el proceso.

Pasado ese tiempo, el animal obedecerá al escuchar la voz de su amo. Y su precio se habrá multiplicado
: hasta 45.000 euros puede valer un elefante domestico en Thailandia. Durante siglos, estos animales fueron símbolo del país. Hoy, explotados por la industria turística dentro o al margen de la ley, se encuentran en peligro de extinción.
En este articulo de Brian O'Biren llamado "Como romper el corazón de un elefante", se relata con detalle este terrible proceso.

Las imágenes del phajaan

La mirada del horror

Este pequeño elefante tiene apenas tres años, la edad perfecta para someterse al phaajaan, un cruel ritual de doma practicado por la tribu karen, del norte de Thailandia.

Adiós, mamá

El pequeño es conducido lejos de su madre, con ayuda de dos elefantes ya crecidos, que hace tiempo atravesaron ese mismo calvario. Cada año cien retoños pierden la vida durante el ritual de doma. Las hembras adultas pueden ser muy agresivas y a menudo son asesinadas.

Elefantes y mazmorras

Tres días sin comida ni bebida. Tres noches sin dormir, inmovilizado y golpeado a cada rato para que no logre conciliar el sueño. Al final obedecerá al hombre, por la cuenta que le trae: conoce el castigo que le espera si no hace caso o comete errores.

Herramientas de trabajo

La imagen muestra a los domadores tratando de encerrar al pequeño paquidermo en su jaula. Muchos de los palos tienen garfios en su extremo para golpear al animal hasta que obedezca. Ellos conocen bien sus puntos débiles: los oídos y la boca.

Magia negra y fuerza bruta

Un chamán participa de todo el proceso. Él es el responsable de aplicar los ritos de magia encargados de doblegar el espíritu del animal. Junto a él, los mahout, como se llaman los domadores de la tribu Karen, se encargan del trabajo físico.

Grita libertad

No importa cuantos decibelios alcance el llanto. Ya nada cambiará el futuro que le espera en circos para turistas o en las calles de las ciudades thailandesas, como gancho para conseguir unas limosnas más generosas. El turismo, sin saberlo, alimenta este negocio cruel.

Artículo de Palani Mohan, publicado el 08/08/04 en el suplemento semanal "Magazine".

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La triste suerte del elefante en Thailandia (video)





Segunda parte. Afortunadamente también existen personas admirables...


...que luchan con todo lo que tienen para salvar de los maltratos a estos animales, tan grandes como indefensos ante la maldad humana. En este enlace conocerán a Tony Nevin, un osteópata que en la Fundación Triángulo de Oro atiende a elefantes que han sufrido maltratos y en este otro conocerán la historia de Lek, una niña que desde que conoció su sufrimiento ha dedicado su vida a protegerlos y darles una existencia digna. 

Cuando Lek denunció la práctica del cruel phajaan en Thailandia recibió agresiones y amenazas de muerte de personas preocupadas por que su labor pudiera dañar la industria turística del país. Ahora regenta el Parque Natural de los Elefantes, a 56 kilómetros al norte de Chiang Mai, en el norte de Thailandia. Bean-recomendable. Asimismo les dejamos el enlace a la muy recomendable web Turismo Responsable, que informa de qué santuarios de elefantes (y otros animales como cocodrilos, tigres, o tortugas) thailandeses pueden llamarse como tales o son simples sacaperras de turistas. 

Muchos falsos refugios permiten tocar a los animales, bajo la supervisión del «mahout» (el entrenador de los elefantes), que espera, claro, una propina por este servicio. En algunos de estos pseudo-santuarios, los visitantes pueden verlos haciendo payasadas, pintando cuadros, ver cómo se alimentan a las crías o incluso hacerlo ellos mismos – pagando un suplemento en la mayor parte de los casos. Sin embargo hay otros como el ya citado Parque Natural de los Elefantes, el Thailand Wildlife Friends Foundation, el Boon Lott's Elephant Sanctuary o el Elephant Transit Home en Sri Lanka que sí se preocupan por la rehabilitación de los elefantes huérfanos, heridos o rescatados de los maltratos y en la medida de lo posible de reintegrarlos a la Naturaleza donde pertenecen.

Así pues si alguno de los que leen este blog es tan afortunado de poder viajar a alguno de estos países y sienten la curiosidad de conocer más sobre estos magníficos y nobles animales intenten si pueden visitar alguno de estos centros y si ven en alguna parte alguno de ellos siendo manipulado o humillado les rogamos no participen de la rueda de codicia que los esclaviza y destruye su alma salvaje.

Memoria (17) "Nuestro primer recuerdo es a los tres años y cuatro meses"

Martin A. Conway, investiga la memoria; ha sido profesor en la UIMP Barcelona

"Nuestro primer recuerdo es a los tres años y cuatro meses"

Tengo 60 años y empiezo a lograr un nivel óptimo para mi bienestar al usar mi memoria: su fidelidad a los hechos es cada vez más irrelevante. Nací en Darlington, Inglaterra. Investigo y enseño en la Universidad de Leeds. Para aprender, el arte y la ciencia son igual de necesarios.

09/07/2012 Lluís Amiguet

Batallitas

¡Cuánto descubro sobre mí mismo -y sobre los 'mí mismos' de todos ustedes- en amena charla con el profesor Conway! Ya no volveré a decir que alguien tiene mala o buena memoria según su fidelidad a los hechos. Porque nuestra memoria no ha evolucionado para ser una mera caja negra de los datos de nuestra existencia, sino para dar coherencia a nuestra identidad en coherencia con la idea que nos formamos de nosotros mismos. Tenemos recuerdos -más o menos ciertos- para construir nuestro yo y desde él poder cooperar con los demás. Por eso a los mayores les encanta contar batallitas, aunque en el fondo no gocen tanto al contarnos su vida como al recontársela a su manera.

¿Cuál es su primer recuerdo?
Juego a fútbol en el jardín.

¿Cómo sabe que sucedió?
No sé. Nadie sabe si lo que recuerda sucedió en realidad. Tal vez sí jugué o tal vez oí un día a mi madre: 'Martin de niño jugaba a fútbol en el jardín', y me imaginé a mí mismo jugando a fútbol. Esa imagen sería falsa; pero el recuerdo, no.

¿Hay algún modo de distinguir en un recuerdo lo real de lo imaginado?
No, porque la verdadera función de la memoria no consiste en recordar lo real.

Entonces, ¿para qué nos sirve?
Para darnos identidad y construir nuestro yo. Si el recuerdo es real o no es secundario.

¿Un recuerdo falso es igual de útil?
Sirve también para forjar esa identidad propia que nos permite interactuar con otros yo y así poder cooperar y sobrevivir.

¿Pero usted se ve a sí mismo jugando?
En nuestro recuerdo evocamos una imagen de nosotros mismos no siempre veraz.

¿Nos recordamos más guapos?
Nuestra imagen en un recuerdo suele ser mejor que la real, pero sobre todo es coherente con lo que creemos ser. Si me creo guapo, en el recuerdo seré más guapo de lo que era; pero si me creo feo, pero listo, me recordaré así más que como era en realidad.

¿Por qué recordamos unas cosas y otras no?
Recordamos los episodios consistentes con el conjunto de nuestro discurso biográfico, que es el que consolida nuestra identidad.

¿Eres lo que recuerdas de ti mismo?
Construimos nuestra memoria e identidad a la vez y al hacerlo también limitamos y enmarcamos lo que llegaremos a ser. Recordamos en el presente nuestro pasado y al hacerlo también prefiguramos nuestro futuro.

¿Cómo?
Si me recuerdo jugando a fútbol ya prefiguro una identidad de fuerza física. Si, en cambio, prefiero evocarme jugando al ajedrez, me construyo una identidad más reflexiva.

¿Cómo sabe todo eso?
Experimentamos. Por eso, sabemos que el primer recuerdo de los individuos de sociedades individualistas es más temprano que el de sociedades más gregarias.

¿El primer recuerdo de los japoneses es más tardío que el nuestro?
En Occidente nuestro primer recuerdo evoca un episodio biográfico sucedido de promedio a los tres años y cuatro meses. En cambio, el primer recuerdo de los asiáticos suele referirse a episodios de los cinco años.

¿De antes no recordamos nada?
Constatamos que un niño de seis años, por ejemplo, recuerda episodios anteriores, pero luego los olvida y, a los 10 años, cuando le preguntas por un primer recuerdo, evoca uno de los tres años y cuatro meses.

Es fascinante.
Asia y Occidente siguen estrategias bioevolutivas de cooperación diferentes. La madre occidental habla a su hijo como individuo -así ya le inicia el yo- antes que la asiática.

¿Cuándo empezamos a tener yo?
A los 24 meses sucede algo en nuestro cerebro que nos permite empezar a reconocernos como yo en el espejo. Así arranca el proceso que nos permitirá distinguir entre el yo sujeto y el mí objeto, Y llegamos a distinguirnos poco a poco en el Yo muerdo, pero también en el A mí me mordían.

¿La memoria varía según la lengua?
Los bilingües, cuando piensan en su primera lengua, tienen un primer recuerdo anterior al que tienen si piensan en la segunda.

¡Es verdad! ¿Y por qué?
Está relacionado con el momento de aprendizaje de las palabras. Porque la palabra es la llave del recuerdo. Le diré una palabra y dígame qué le sugiere: Restaurante. ¡Pero no se lo piense! Diga lo que se le ocurra...¡Ya!

¿Restaurante? Me dormí en una cena.
Si puede evocarlo es porque conoce la palabra restaurante. Un niño no recuerda algo hasta que aprende la palabra llave con la que clasifica ese recuerdo. Antes también almacena recuerdos, pero no podrá evocarlos hasta que no aprenda su palabra llave.

Sólo puedes evocar haber ido en bici desde el día que aprendes a decir bici.
Por mucho que antes ya fueras en bici.

¿Por qué contamos nuestra vida?
Porque disfrutamos contándola: la naturaleza nos gratifica con oxitocinas cuando explicamos -y nos explicamos otra vez- nuestra vida a alguien y de ese modo también haremos que los demás nos cuenten la suya. Es una estrategia de cooperación.

Si es que te dejan meter baza.
...Por eso, la cultura -escuchar es educado- refuerza esa tendencia cooperativa.

Leí que hablar de uno mismo activa los mismos circuitos de placer que el sexo.
Cierto, pero, además, ese placer para el ego dura más que el del sexo.

¿Por qué los viejos pierden memoria?
En realidad no es que la pierdan. Lo que sucede es que, con los años, aprenden a disfrutarla más y mejor que los jóvenes.

¿En qué sentido?
Son expertos en utilizar su memoria para maximizar su bienestar. Han aprendido a seleccionar qué prefieren recordar y a reinterpretarlo eliminando las incongruencias de lo sucedido con la imagen que se han construido de sí mismos. No es que se mientan: es que saben cómo contarse qué pasó.

A veces la memoria de los mayores también coincide con los hechos.
Sólo a veces y sólo en parte, afortunadamente. Por eso, cuantos más años tienes, más disfrutas contando tu -y subraye ese tu- vida. Y cada vez más a tu manera.

viernes, 13 de julio de 2012

Fundamentalismo (7) Blancos de la ira

"Eran tres. Entraron en la choza y empezaron a golpearnos a todos. Uno llevaba una botella de queroseno. Me agarraron entre los tres. Me inmovilizaron y empezaron a cortarme el brazo a machetazos. Cuando acabaron salieron corriendo con mi brazo y gritaron a mi madre que me echara el queroseno en la herida hasta que cauterizara y dejara de sangrar. Yo ya estaba desmayada..."

De la mano de Jon Sistiaga y "Blancos de la ira" conocemos la dramática realidad de la población albina en Tanzania, país en el que, por absurdas supersticiones, los albinos son considerados fantasmas o gente de mal fario y son mutilados o asesinados para utilizar sus órganos en conjuros de magia negra. Jon Sisitaga se introduce en este mundo de brujos y hechiceros para revelar una realidad desoladora de creencias ancestrales donde el ser humano aún puede ser sacrificado. Estremece bastante la escena en la que Sistiaga y un albino caminan por las calles de Dar Es-Salaam y la gente se gira a mirarle con desprecio y le insultan o dicen "dili, dili...", de "deal" en inglés, negocio. Citando al propio Sistiaga, "dicen los grupos que mutilar a un albino trae buena suerte o que violar a una mujer albina cura el SIDA... Estoy el en peor lugar del mundo para nacer albino y ellos son los seres más desprotegidos de África".



















Animales (9) Los animales y su ausencia 3 Pitusquiño y yo


Este simpático plumífero es Pitusquiño. Encontramos este vencejito en nuestra misma calle a finales de junio del año pasado, apretado contra el muro de una casa en instintivo gesto de protección, con toda la pinta de haberse caído del nido o haber calculado mal sus fuerzas en su primer vuelo. Tenía el plumaje ya desarrollado pero le faltaba un hervor de energía en las alas por lo que recogimos su cuerpecillo frágil y palpitante, lo subimos a casa y decidimos cuidarle hasta que pudiera emprender su primer vuelo con garantías.

Estuvo en casa un par de semanas, mientras se fortalecía a base de croquetas de pienso de los gatos empapadas en agua, desdeñando el propio de pájaros insectívoros que le había comprado. Porque ese detalle, lo del pienso gatuno, fue el que dio a su periodo de entrenamiento un toque de suspense, pues en mi casa vivían dos felinillos en ese momento. Y claro, lo fliparon un poco cuando lo vieron

Se le acercaban al principio con pasmo y curiosidad, pero tras entender mis advertencias de que con ese pequeño ser no se podía jugar, lo miraban con resignación y cierta indiferencia.

Le improvisamos su vivienda en una caja que normalmente tenía en mi mesa de trabajo o lo dejaba en el balcón para que se familiarizara con los sonidos de los otros vencejos sobre el cielo de Madrid, chillando como niños, alegres de vivir y de volar, aunque por las noches era mejor evitar felinas tentaciones y las pasaba en un transportin dentro de una habitación cerrada.

Cuando lo llevaba a la plaza a entrenar las alas, al veterinario o cuando se convirtió en el primer vencejo en viajar en Metro, se agarraba con determinación al cuello de mi camisa y cuando le acariciaba la cabeza él entrecerraba sus negros ojillos y yo me moría de amor.. y así yo iba con mi lindo brochecito pajaril por la calle, más contento que nada.

Al final lo soltamos en el cielo lleno de pájaros del chalet de mis padres. La primera vez en la que lo eché al aire se enganchó en una rama y cayó al suelo, pero en el segundo intento, tras remontar aleteando con algo de suspense la valla de la finca y realizar un quiebro en el aire, desapareció volando por encima de unos árboles, comenzando su sempiterna vida de volador pluscuamperfecto

Me acuerdo de él a menudo y 
cuando los vencejos vuelven en primavera a sobrevolar el cielo sobre Malasaña para anidar en sus tejados siempre espero que ese dulce animalito pudiera salir adelante y sea uno de ellos. Compartió su pequeña vida conmigo sólo dos semanas pero se hizo un hueco con forma de flecha plumada en mi corazón y seguro que aparecerá en los grandes momentos de la vida del Juez Roy Bean, esos que dicen se nos cruzan por la mente cuando vamos a morir.

Droga (10) La marihuana sale del armario

La marihuana sale del armario

La prohibición de la droga sólo ha servido para convertir al narcotráfico en un poder económico y criminal vertiginoso que ha multiplicado la inseguridad y la violencia

Mario Vargas Llosa - El País 1 Jul 2012

Poco a poco, la batalla por la legalización de las drogas va abriéndose camino y haciendo retroceder a quienes, contra la evidencia misma de los hechos, creen que la represión de la producción y el consumo es la mejor manera de combatir el uso de estupefacientes y las cataclísmicas consecuencias que tiene el narcotráfico en la vida de las naciones.

Hay que aplaudir la valerosa decisión del gobierno de Uruguay y de su presidente, José Mújica, de proponer al Parlamento una ley legalizando el cultivo y la venta de cannabis. De ser aprobada —lo que parece seguro pues el Frente Amplio tiene mayoría en ambas cámaras y, además, hay diputados y senadores de los partidos de oposición, Blanco y Colorado, que aprueban la medida—, ésta infligirá un duro revés a las mafias que, de un tiempo a esta parte, utilizan a ese país no sólo como mercado de la droga sino como una plataforma para exportarla a Europa y Asia. Esta ley forma parte de una serie de disposiciones encaminadas a combatir la “inseguridad ciudadana”, agravada de un tiempo a esta parte en Uruguay, al igual que en toda América Latina, por la criminalidad asociada al narcotráfico.

“Alguien tiene que ser el primero”, declaró el presidente Mújica a O’Globo, de Brasil. “Alguien tiene que empezar en América del Sur. Porque estamos perdiendo la batalla contra las drogas y el crimen en el continente”. Y el ministro de Defensa de Uruguay, Eleuterio Fernández Huidobro, señaló, como razón central de este paso audaz, que “la prohibición de ciertas drogas le está generando al país más problemas que la droga misma”. No se puede decir de manera más lúcida y concisa una verdad de la que tenemos pruebas todos los días, en el mundo entero, con las noticias de los asesinatos, secuestros, torturas, atentados terroristas, guerras gansteriles, que están sembrando de cadáveres inocentes las ciudades del mundo, y el deterioro sistemático de las instituciones democráticas de los países, cada día más numerosos, donde los poderosos cárteles de la droga corrompen funcionarios, jueces, policías, periodistas y a veces deciden los resultados de las justas electorales. La prohibición de la droga sólo ha servido para convertir al narcotráfico en un poder económico y criminal vertiginoso que ha multiplicado la inseguridad y la violencia y que podría muy pronto llenar el Tercer Mundo de narcoestados.

Según las primeras informaciones, este proyecto de ley pondrá en manos del Estado uruguayo el control de la calidad, cantidad y precio de la marihuana y los compradores deberán registrarse y tener cumplidos 18 años de edad. Cada comprador podrá adquirir un máximo de 40 porros al mes y los impuestos que graven la venta se emplearán en tratamientos de rehabilitación y de prevención y en la creación de un centro de control de calidad del producto. En un comentario a la iniciativa uruguaya que leo en Time Magazine, por lo demás muy favorable a la medida, se recuerda el mal administrador que suele ser el sector público, y con buen juicio se deplora que no se deje en libertad al sector privado de llevar a cabo esta tarea, eso sí, bajo una estricta regulación.

En ese mismo ensayo se examina lo ocurrido en Portugal, donde desde hace una decena de años se legalizó de manera parcial la marihuana sin que ello haya traído consigo el aumento del consumo de drogas más fuertes, que es lo que suelen alegar que ocurrirá los que se oponen de manera irreductible a la legalización de las llamadas drogas blandas. Time Magazine recuerda además que, según las últimas encuestas, un 50% de los ciudadanos de Estados Unidos se declaran a favor de la legalización del cannabis. Extraordinaria evolución cuando uno recuerda la tempestad de críticas, y hasta de injurias, que recibió hace algunas décadas Milton Friedman cuando defendió la legalización de las drogas y predijo el absoluto fracaso de la política de represión en las que los gobiernos de Estados Unidos han gastado ya muchos billones de dólares.

El Gobierno del Uruguay, al atreverse a legalizar la marihuana, hace suyos muchos de los argumentos y estudios que viene difundiendo la Comisión Latinoamericana de Drogas y Democracia, que encabezan los expresidentes Fernando Henrique Cardoso de Brasil, César Gaviria de Colombia y Ernesto Zedillo de México, y de la que yo mismo formo parte con otras 18 personas, de distintas profesiones y quehaceres, de la región. Recibida al principio con reticencias y preocupación, y a veces duras críticas, esta Comisión ha ido ganando audiencia y respetabilidad por la seriedad de sus trabajos, en los que han participado siempre especialistas destacados, por su espíritu dialogante y la clara vocación democrática que la inspira.

El problema de la droga ya no sólo concierne a la salud pública, al descarrío de tantos niños y jóvenes a que muchas veces conduce, y ni siquiera a los terribles índices del aumento de la criminalidad que provoca, sino a la misma supervivencia de la democracia. La política represiva no ha restringido el consumo en país alguno, pues en todos, desarrollados o subdesarrollados, ha seguido creciendo de manera paulatina, y sí ha tenido en cambio la perversa consecuencia de encarecer cada vez más los precios de las drogas. Esto ha transformado a los cárteles que controlan su producción y comercialización en verdaderos imperios económicos, armados hasta los dientes con las armas más modernas y mortíferas, con recursos que les permiten infiltrarse en todos los rodajes del Estado y una capacidad de intimidación y corrupción prácticamente ilimitada.

Lo ocurrido en México es sumamente instructivo. El presidente Calderón, consciente del enorme riesgo para el funcionamiento de las instituciones que representaba el narcotráfico, decidió combatirlo de manera frontal, incorporando al Ejército a esta lucha. Los 50.000 muertos que esta guerra lleva ya en su haber no parece haber hecho mayor mella en las actividades criminales de los mafiosos, ni haber disminuido para nada el consumo de drogas blandas o duras en la sociedad mexicana, y sí, en cambio, ha desatado una creciente desesperanza y decepción hacia el gobierno, al que se reprocha incluso, con dureza, “haber declarado una guerra que no se podía ganar”. ¡Fantástica conclusión! ¿Había, pues, que bajar los brazos, rendirse, mirar para otro lado, y dejar que los pistoleros y traficantes de la droga se fueran apoderando poco a poco de todas las instituciones de México, que pasaran a ser ellos los verdaderos gobernantes de ese país?

Evidentemente, ésa no podía ser la solución. ¿Cuál entonces? La que, con gran mérito, está emprendiendo el gobierno uruguayo. Cambiar de táctica, pues la puramente represiva no sirve y es contraproducente, ya que beneficia a la mafia, a la que enriquece y confiere más poder. En las actuales circunstancias, la primera prioridad no es poner fin a la producción y al consumo de drogas, sino acabar con la criminalidad que depende íntimamente de estas actividades. Y para ello no hay otro camino que la legalización.

Desde luego que legalizar las drogas implica riesgos. Deben ser tomados en cuenta y combatidos. Por ello, quienes defendemos la legalización siempre subrayamos que esta medida debe ir acompañada de un esfuerzo paralelo para informar, rehabilitar y prevenir el consumo de estupefacientes perjudiciales para la salud. Se ha hecho en el caso del tabaco y con bastante éxito, en el mundo entero. El consumo de cigarrillos ha disminuido y hoy día quedan pocos lugares donde los ciudadanos no sepan los riesgos a los que se exponen fumando. Si quieren correrlos, sabiendo muy bien lo que hacen, ¿no es su derecho hacerlo? Yo creo que sí y que no está entre las funciones del Estado impedir a un ciudadano que goza de sus facultades llenarse los pulmones de nicotina si le da su real gana.

Siempre he tenido una gran simpatía por el Uruguay, desde el año 1966, en que fui a Montevideo por primera vez y descubrí que América Latina no era sólo una tierra de gorilas y terroristas, de revolucionarios y fanáticos, de explotadores y explotados, que podía ser también tierra de tolerancia, coexistencia, democracia, cultura y libertad. Es verdad que Uruguay pasó a vivir luego la atroz experiencia de una dictadura militar. Pero la vieja tradición democrática le ha permitido recuperarse más pronto que otros países y hoy, quién lo hubiera dicho, bajo un gobierno de un Frente Amplio que parecía tan radical, y un presidente de 77 años que fue guerrillero, es otra vez un modelo de legalidad, libertad, progreso y creatividad, un ejemplo que los demás países latinoamericanos deberían seguir

© Mario Vargas Llosa, 2012.

viernes, 6 de julio de 2012

Memoria (16) Siempre días azules




Las decenas de miles represaliados por el bando fascista durante y después de nuestra Guerra Civil fueron siendo olvidados poco a poco. Primero porque el régimen franquista lo impedía, después la transición española pidió paciencia y después, los herederos de aquellos que cometieron los crímenes argumentaron que ya era tiempo de olvidar y perdonar y que el resto era guerracivilismo.

En 1937, los hermanos de Isabel González y Asunción Álvarez fueron asesinados y arrojados a una cuneta en un pueblo de León, uno más de los innumerables casos que tristemente ocurrieron en aquellos días. Sin embargo ellas hicieron una promesa a sus familiares: recordar a sus hermanos asesinados. Setenta años después, a sus noventa y tantos años, a Isabel y Asunción no les quedaba mucho tiempo para cumplir su compromiso, hasta que, por fin, en el año 2002, consiguen abrir las fosas de los suyos.

Israel Sánchez Prieto dirige y escribe en el 2005 el guión de "Siempre días felices", una mirada al pasado, una mirada a aquellos que murieron durante la Guerra Civil en esas terribles circunstancias, a aquellos a los que la dictadura de Franco, la transición y la democracia exigieron obediencia y silencio. Les dejamos con la conmovedora historia de Asunción e Isabel mientras buscan cerrar su doloroso pasado antes de morir (Isabel falleció pocos años después) y así cumplir la promesa hecha a sus padres de honrar la memoria de sus hijos desaparecidos en la noche de aquella España tan negra, tan triste.

jueves, 5 de julio de 2012

Leopardo (5) El leopardo invisible

En este documental el naturalista Jonathan Scott nos muestra, tras una vida profesional volcada al seguimiento y estudio de los leopardos, por qué esta obra maestra de la Naturaleza es el felino salvaje más extendido y adaptable del mundo. Leopardo, esquivo y siempre solitario, el depredador total.


sábado, 30 de junio de 2012

Cerebro e Inteligencia (10) Ética y cerebro

Otra interesante entrevista de la Contra, esta vez a la investigadora sueca Kathinka Evers, que nos habla del cerebro y el lóbulo frontal, donde se construyen los procesos mentales relacionados con la construcción de los procesos morales según se va desarrollando nuestro lóbulos frontales, proceso que no acaba hasta los 25 años aproximadamente. Este desarrollo depende de factores biológicos pero también del tiempo y la experiencia, de la interacción del individuo con su ambiente, su familia, la sociedad, su educación y cultura.

Fue el célebre caso de Phineas Gage el que proporcionó a la ciencia una de las primeras evidencias científicas que sugería que una lesión del lóbulo frontal podía alterar aspectos de la personalidad, la emoción y la interacción social. Este obrero de ferrocarriles estadounidense sufrió en 1848 un accidente laboral que provocó que una barra de acero (de un metro de largo y 3 cm de diámetro) entrara por su cráneo por la mejilla izquierda y saliera por la parte superior del cráneo, atravesando su cortex cerebral anterior y cortando las conexiones de la región prefrontal con el resto del cerebro.

Phineas no sólo sobrevivió sino que se mantuvo consciente en todo momento. Tampoco tuvo secuelas físicas perceptibles a primera vista (bueno, perdió el ojo izquierdo) pero sí sufrió cambios radicales en su personalidad y temperamento. Al contrario de cómo era antes, Gage perdió la consideración con sus compañeros, se volvió caprichoso y irreverente, impaciente cuando se le contrariaban sus deseos, pergeñando un plan de acción tras otro que nunca llevaba a cabo, ofensivo en sus palabras y burlándose de los demás de manera cruel. Los que le conocían dijeron que "Gage ya no era Gage".

T
ras trabajar en varios lugares de los que siempre terminaban echándole por su conflictividad, Gage fue exhibido en el circo, en el que enseñaba orgulloso su herida y la barra de hierro que la provocó. Tras varios años de vida errante, Gage vio su salud deteriorarse rápidamente y murió
con 38 años, probablemente debido a crisis epilépticas.

Lo que después del accidente le faltó a Gage fueron precisamente aquellas facultades con sede en el lóbulo frontal, la capacidad para anticipar y planificar el futuro, la organización temporal de la conducta, el sentido de la responsabilidad hacia sí mismo y hacia los demás, la posibilidad de adaptarse a un entorno social complejo a costa de reprimir las propias tendencias instintivas, lo que podría resumirse por juicio ético y conducta social.

Posteriormente, en 1935, el neurólogo portugués Egas Moniz introdujo el procedimiento quirúrgico de la lobotomía, una ablación de los lóbulos frontales del cerebro para tratar trastornos mentales como la depresión by algunas demencias. Sin embargo, y aunque esta práctica le supuso la concesión del premio Nobel en 1949, la realidad era que los pacientes lobotomizados sufrían fuertes cambios de personalidad que les incapacitaban para la vida en sociedad.

"La emocionalidad aumenta nuestra inteligencia"

Ima Sanchís 23/06/2012 La Contra

Kathinka Evers, experta en neuroética

Tengo 52 años. Soy sueca, doctora en Filosofía e investigadora principal en el Centro de Ética y Bioética de la Universidad de Uppsala. Vivo en pareja y no tengo hijos, ¿también se lo pregunta a los hombres? Pese a todos los problemas sociales, evolucionamos. Soy agnóstica.

Ética y cerebro

Lleva las cejas pintadas a lo Groucho Marx, lo que da a su mirada una profundidad inusual mientras me habla, muy despacio, de bioética. Para esta investigadora el cerebro es dinámico y variable y su arquitectura está sujeta al impacto social. Otros, como Gazzaniga, padre de la neurociencia cognitiva, afirman que nuestro cerebro se rige por leyes físicas y que son estas las que dominan nuestra conducta. Evers ha sido investigadora en Oxford y en el departamento de Filosofía y Derechos Humanos de la Universidad de Essex. Tiene varios libros publicados. En Neuroética, cuando la materia se despierta (Kats) habla sobre cerebro y moralidad, y sobre eso ha dado una conferencia en el CCCB.

El cerebro es moral?
Si hablamos de un cerebro adulto y sano, sí.

La moral se aprende.
Casi todo el cerebro es aprendido. Los humanos, a diferencia del resto de los mamíferos, nacemos con un cerebro no acabado y utilizamos gran parte de nuestra vida para desarrollarlo.

Unos más y otros menos.
El hombre de neandertal utilizaba más de la mitad de su vida para desarrollar su cerebro. La evolución ha favorecido el dominio de un animal cuyo cerebro responde al aprendizaje. La educación influye en el cerebro, y este descubrimiento ha sido crucial.

¿Qué más sabemos?
Que las distintas capacidades utilizan distintas zonas del cerebro; las capacidades morales se desarrollan sobre todo en el lóbulo frontal, y este se desarrolla con la edad.

¿Cuando nacemos, el lóbulo frontal está en pañales?
Sí, y eso significa que los niños y adolescentes no tienen capacidad para entender algún tipo de pensamiento moral y nociones de riesgo. Por tanto, en la educación debemos tener en cuenta su nivel de desarrollo.

Y procurar no dañar esa zona.
Cierto, porque la persona que a raíz de un accidente tiene dañado el lóbulo frontal puede convertirse en moralmente incapaz: no es que no quiera, sino que no puede: biológicamente, ha perdido la base del comportamiento moral.

¿La sociedad es el resultado del tipo de cerebro que tenemos o viceversa?
Las sociedades están creadas por cerebros, pero a la vez el tipo de cerebro que tenemos es el resultado de nuestra sociedad. Hay una gran cantidad de influencias que van en contra de la arquitectura cerebral, y ese es un descubrimiento reciente muy importante y que tendrá un gran impacto en la sociedad y los seres humanos del futuro.

¿Cómo influye la ilusión en la construcción del cerebro?
Las ilusiones existenciales son necesarias. Por ejemplo, no queremos ver el sufrimiento que nos rodea, ser plenamente consciente de él lastraría en exceso nuestra vida.

¿Nuestro cerebro necesita la trascendencia?
Sí, somos animales dominados por el miedo, queremos trascender y eso es una ilusión, porque somos seres biológicos pero seguimos disociándonos de la naturaleza.

¿Es cultural o cerebral?
Es el resultado de ambas. La neuroteología dice que hay diferencias en el cerebro entre las personas religiosas y no religiosas.

Somos menos lógicos de lo que creemos.
Y perdemos la lógica con la edad. Los niños son más lógicos que los adultos, por eso debería estudiarse lógica en la infancia. Dígame: si creamos un robot extremadamente sofisticado, ¿se convertirá en una persona?

Según Philip K. Dick, autor de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, no.
Exacto. Durante el siglo XX se ha analizado al ser humano como un robot intelectual. Hoy sabemos que la emocionalidad aumenta nuestra inteligencia y nuestra capacidad para comportarnos de manera compleja.

No podía ser sólo cosa de niñas.
Los androides de Dick no podían prever las acciones humanas porque no tenían emociones para entender cómo nos comportamos. Pero si conseguimos que las aprendan, tendrán autoconciencia.

¿Los otros animales también tienen emociones?
No se dónde está el límite, supongo que es un tema de complejidad del sistema nervioso. Pero yo no como mamíferos porque tienen inteligencia y emociones.

¿Por qué el 99% de nuestra comunicación es inconsciente?
Tiene que ser así porque la conciencia es algo muy lento y no sobreviviríamos. De hecho, comunicamos menos de lo que creemos. La mayoría de las veces nos comunicamos únicamente con nosotros mismos.

¿Y los otros?
Cada cual interpreta las cosas de manera distinta, por eso es ridículo intentar identificar comportamientos de grandes grupos; decir por ejemplo "los hombres son así o las mujeres asá" no es correcto, las diferencias individuales son mayores que las de sexo.

¿Cómo se aplica la neuroética a temas concretos como el coma?
Hay estudios recientes sobre las funciones cerebrales realizados con personas que están en coma o en estado vegetativo. En algunos casos se ha visto que tienen capacidad de pensamiento, de comunicación y de autoconciencia, y esto nos pone frente a cuestiones éticas muy difíciles.

Pin van Lommel, cardiólogo, nos contó que muchas personas, al despertar de un coma, recuerdan lo acontecido.
Es cierto. En Suecia se dio el caso de una persona que dijo al despertar: "Me poníais una música horrible". En Bélgica, Steven Laureys ha intentado establecer comunicación con personas en coma utilizando la neurotecnología, midiendo la actividad cerebral que se genera en cada pensamiento.

¿Pueden preguntarles cosas?
Sí. Los resultados son muy interesantes porque se puede establecer comunicación sin hablar y sin comportamiento externo. Las mismas investigaciones realizadas con personas sanas demuestran que podemos llegar a leer la mente, aunque los resultados hasta ahora son limitados.

viernes, 29 de junio de 2012

Periodismo y Periodistas (12) Adiós a Fran Llorente, ¿adiós a la independencia en RTVE?

El nuevo presidente de la corporación de RTVE, Leopoldo González-Echenique, como nos temíamos no ha tardado en cortar cabezas. En su primera reunión del nuevo Consejo de Administración ha destituido a Fran Llorente, como director de Informativos sustituyéndolo por Julio Somoano, hasta ahora director y presentador de los informativos matutinos de Telemadrid. Somoano (que en 2005 redactó una tesis llamada "Estrategia de comunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales") ha contado con siete votos favorables de los consejeros propuestos por el PP y CiU y dos abstenciones de IU y PSOE. Asimismo Manuel Ventero, director de informativos con Aznar, dirigirá RNE.

Bajo su dirección desde 2004, los Servicios Informativos de RTVE han recibido más de 200 premios, entre ellos el premio internacional al mejor informativo en los TV News Awards por su rigor, independencia y objetividad en su labor periodística, y sin embargo (o precisamente por ello), han sido perseguidos con saña por el aparato propangandístico del PP, que ha consumado un golpe de estado dentro de la televisión pública que no por esperado resulta menos traumático. En estos ocho años los españoles hemos podido disfrutar de la mejor información sobre la realidad de nuestro país y del mundo gracias a un impagable grupo de profesionales (Pepa Bueno, Mara Torres, Ana Pastor etc) a los que suponemos el nuevo director no tardará en barrer, para volver a instaurar una RTVE presta a las más burdas manipulaciones al servicio del poder conservador. Recordemos la tenebrosa época Urdaci.

Nos unimos pues al aplauso de despedida que los profesionales de los servicios informativos de RTVE le han dedicado a Fran Llorente esta mañana y les dejamos con la semblanza
hecha por sus propios ex-compañeros de Telemadrid del nuevo comisario político de Esperanza Aguirre en Televisión Española. Adiós también al mejor, más independiente y veraz medio de información de nuestro país. Es un día muy triste para el periodismo en nuestro país.



"Es un soldado de Ana Botella"

Tabajadores de Telemadrid, excompañeros de Julio Somoano, califican al periodista como un “perfecto cumplidor de órdenes de la familia Aznar”

Alejandro Torrús - Público Madrid 29/06/2012

Julio Somoano empezó su carrera profesional en RNE, donde trabajó en el informativo 'España a las 6, 7 y 8'. Pero sobre todo, Somoano es conocido por su última etapa profesional, la que desarrolló en Telemadrid. En la televisión pública madrileña ejerció de director y presentador del informativo de Telemadrid de las 21 horas durante cinco años.
Ni independiente, ni neutral. El flamante nuevo director de informativos de Televisión Española, Julio Somoano, no cumple ninguno de los valores a los que se comprometió el presidente de la Corporación, Leopoldo González-Echenique. Sus ya excompañeros de Telemadrid le califican como una “persona al servicio de la familia Aznar” que no merece siquiera el adjetivo de periodista. “Es un agitador más del equipo de propaganda del Partido Popular”, señala Ángel García, miembro del comité de empresa de Telemadrid.
Julio Somoano llegó a la televisión pública de la Comunidad de Madrid en agosto de 2005 de la mano de Esperanza Aguirre coincidiendo con el asalto ideológico que la presidenta ejecutó en Telemadrid. Su primera tarea fue presentar el informativo de noche, la joya de la corona de los servicios informativos de la televisión pública. Los resultados en audiencia no fueron los esperados y Somoano pasó a presentar los informativos de la mañana. “Eso demuestra que no es un gran comunicador”, sentencia Maite Trevinho, trabajadora de Telemadrid.
“Somoano llegó a Telemadrid cuando Esperanza Aguirre necesitaba implantar su ideología en la cadena. Ahora, repetirá misión en TVE”, adelanta Ángel García, quien no duda en señalar que el periodista es una persona muy cercana a la familia Aznar. “Siempre ha estado muy ligado a Ana Botella. Es un hombre del Partido Popular y de la rama de los Aznar”, añade García.
Su también hasta hoy compañera en Telemadrid Teresa García afirma que el nombramiento de Somoano es una noticia “muy triste para la democracia”. “Es una persona de la escuela de Agustín Delgado (actual director de informativos de Telemadrid), así que nos podemos hacer una idea de qué idea tiene de periodismo. Ni objetividad ni dignidad”, sentencia la periodista de Telemadrid.

martes, 26 de junio de 2012

Droga (9) Antropología de las Drogas

Dime qué droga tomas y te diré quién eres: Antropología de las Drogas

13/nov/2011 Una antropóloga en la Luna


Joseph M. Fericgla es antropólogo, etnomusicólogo, etnopsicólogo y psicoterapeuta. Ha realizado estudios de campo en Europa, el Kurdistan turco, en el Magreb y en la Alta Amazonia, es el fundador y director de La Societat d’Etnopsicologia Aplicada i Estudis Cognitius y experto en drogas y enteógenos.

- ¿Qué drogas has consumido?

Pues... Mira, vamos a ver, como estimulantes, café, té, cocaína, teobromina (o sea el principio activo del chocolate, del cacao), hojas de coca en bruto, diversos tipos de metamfetaminas, de síntesis naturales también. Luego, como estupefacientes he consumido pues opiáceos, varios tipos: morfina, apomorfina, codeína, opio natural. Alcohol, hachís, en varias formas, fumado, cocinado en pastelitos... Como sustancias visionarias o enteógenos. pues LSD, psilocibina, mezcalina, 2CB, ayahuasca, dimetiltriptamina pura, ergot, Amanita muscaria...

- ¿Cuál es tu posición en el debate en torno a la despenalización de las drogas?

Los políticos las prohíben porque es un magnífico negocio que estén prohibidas. Y es mucho más negocio todavía que estén prohibidas precisamente porque el ser humano las seguirá consumiendo de todas formas, entonces el precio puede multiplicarse y prácticamente todos los políticos de un cierto nivel para arriba reciben beneficios del narcotráfico, de una forma o de otra, con lo cual, cómo la van a legalizar ¿no? Para mí éste fue uno de los descubrimientos más duros de mi vida, descubrir de pronto que la mayor parte de políticos consumen drogas, y drogas ilegales además, no sólo drogas legales, que no hay mucha diferencia químicamente, entre codeína que es legal y morfina que es ilegal por ejemplo. La clasificación es una arbitrariedad, es como decir, las pizzas de pimiento son legales y las pizzas de gambas son ilegales. Es una estupidez arbitraria como tantas otras.


Yo hago lo que tengo qué hacer y a veces he tenido discusiones con políticos de aquí y les he dicho, "mirad vosotros haced vuestro trabajo y hacedlo lo mejor que podáis, yo he de hacer mi trabajo, yo soy científico; entonces yo no me meto en lo vuestro y vosotros no me molestéis a mí, y yo como científico voy a seguir haciendo mis investigaciones porque tienen que ver con el bien de la humanidad y no voy a haceros caso por más tonterías". Yo sé que puedo terminar en la cárcel, pero es mi vida, es mi integridad y de todas formas pienso que mientras estén prohibidas vamos a tener que aguantar este negocio de unos pocos en detrimento de todo el resto de la sociedad.
- ¿Cómo surgió tu interés por los enteógenos y la etnopsicología?

Desde que era adolescente me ha interesado la mente humana, cómo funciona mi mente, cómo construyo yo el mundo, mi mundo de valores, de referencias perceptuales, en todo su enorme abanico. Entonces primero estudié psicología, luego me di cuenta de que no servía prácticamente para nada. Estudié neurología y luego antropología. Y mientras estudiaba antropología sucedieron dos cosas en mi vida que la cambiaron. Una, que probé una dosis de LSD en la época de los jipis, digamos, en los años 70. Y luego descubrí algo en antropología que nunca se dice pero es capital la importancia que tiene, es el hecho de que 89% de sociedades no occidentales consumen sustancias psicoactivas, las que están prohibidas precisamente, y que se las acusa de ser fuente de marginación, de delincuencia, de psicopatologías, de trastornos sociales y personales... Resulta que estas 89% de sociedades, yo he hecho los cálculos, y son todo contrario, son fuente de virtuosismo, digamos, son origen de aglutinamiento social, se celebran ritos de cohesión social en torno al consumo de estas sustancias; se usan en ámbitos médicos, religiosos, chamánicos, de procesos de educación y socialización...
Entonces esto a mí me dejó extrañamente sorprendido, el que estas sustancias que para nosotros desde hace poco más de treinta años, o sea desde el año 60 aproximadamente, se han convertido en la propia imagen del diablo, que en otras sociedades resulta que son Dios en la tierra, literalmente, son sustancias sagradas.
Cuando probé LSD por primera vez, entonces entendí exactamente a raíz de qué era todo. O sea, que realmente estas sustancias producen estados que se pueden comparar con la máxima beatitud o divinidad. Entonces decidí que iba a dedicar mi vida a estudiar esto. Y lo primero que tuve que entender y hacer entender a los demás en mi entorno, es que estas sustancias no son un problema, sino que pueden ser tratadas como tema, no como problema. Así fue como surgió mi interés y a medida que fui leyendo más y más, me fui dando cuenta de que no se puede hablar en absoluto de evolución de la especie humana sin tener en cuenta estas sustancias.
El 89% de los pueblos de la Tierra toma sustancias psicoactivas potentísimas., y en el 11% restante ahí estamos nosotros, los occidentales. Somos la excepción. Y agresiva, pues la imponemos a los demás pueblos. Nosotros tomamos drogas de esclavos: son drogas para trabajar mucho y pensar poco. La cafeína estimula los músculos, pero no el cerebro, y el alcohol embota la mente. Carajillo y cubata: perfecto combinado para esclavos.
”Dime qué droga tomas y te diré quién eres”

Cada sociedad ha crecido en función de una droga que la impregna. Occidente, por el alcohol (desde hace dos mil años) :el alcohol genera agresividad y egocentrismo. El islam, por el cannabis: Se sientan a la puerta de casa a esperar ver pasar por delante el cadáver de su enemigo. El budismo oriental está impregnado de opio, la droga del extatismo, de la estupefacción ante el universo. Los indios norteamericanos tabaco virgen, con mucha nicotina, neuroestimulante: guerreros y visionarios. Al chocar con el blanco agresivo, guerra segura. ¡Sólo exterminándolos los dominaron! Sobre los indios sudamericanos, conozco muy bien a los amazónicos. Hace nueve años que convivo largas temporadas con los “shuar”, conocidos aquí como jíbaros. Es la cultura de la ayahuasca, al tomarla, ven la selva llena de espíritus, de vida. Por ejemplo, toman ayahuasca para “visitar” a parientes lejanos. Es en lo que creen, porque los jíbaros sólo creen en aquello que ven, en nada más. Por eso dicen a los misioneros cristianos: “¿Cómo queréis hacernos creer en cosas que ni vosotros mismos veis?” ¡Y se burlan de ellos!

Las creencias, o sea, las religiones, derivan de las drogas. Ciertas drogas han sido y son sustancias sagradas para muchas culturas. Las que llamamos “enteógenos”, que significa “generadoras de Dios dentro de uno”. No me refiero a los narcóticos, ni estimulantes, ni hipnóticos. No tienen nada qué ver un estimulante con un narcótico, sea legal o ilegal. Enteógenos son la ayahuasca, el hongo peyote, los hongos psilocíbicos, la seta “Amanita muscaria”, la datura, el LSD… ¡Hay muchas! Son drogas liberadoras de la mente. Tomarlas supone hacer una excursión por la psique. La conciencia se modifica, se abre el inconsciente. Los pueblos que ingieren enteógenos lo hacen en rituales muy serios. Si les dices que en Occidente hay quien los toma como diversión de fin de semana, ¡no lo entienden! En el cristianismo, es herencia de ritos griegos, de los Misterios de Eleusis. Allí se ingería cornezuelo (un enteógeno tipo LSD), y eso pasó al cristianismo…, pero como placebo: es la hostia. Nuestra cultura contemporánea ha pasado por el LSD: la iconografía del pop es efecto de esa droga. Y las discotecas intentan reproducir mecánicamente sus efectos. Y del arte. Las visiones incluyen iconografías -espirales, curvas, líneas, cruces…- que encontramos luego en los estampados de los tejidos, en los grabados de las vasijas…

- ¿Desde tu perspectiva cuál es la diferencia entre una experiencia mística a través de los enteógenos y una experiencia mística sin ellos?

Estoy en contacto con un gran maestro de budismo zen. Una persona que ya es mayor y es un maestro reconocido dentro del budismo zen y el tiene su propia comunidad y dirige un templo de budismo zen. Y alguna vez que hemos tomado enteógenos juntos él me ha dicho que efectivamente, era lo mismo, pero que le era incluso más fácil entrar en mundos que él ya conocía. Y que a él le ha costado mucho entrar a estos mundos, mucho entrenamiento de muchas horas diarias, durante meses y años de su vida...

-Es una vía más corta y por tanto es más peligrosa también.
Yo no quiero decir que no tengan peligro los enteógenos. Tampoco quiero decir que el budismo o la meditación estén exentos de peligros, pero
todas estas técnicas de meditación siempre están dentro de escuelas. Lo que ocurre es que con los enteógenos lo que éstos hacen es darnos mucha más información de nosotros mismos, como que de pronto abren las compuertas del inconsciente, dicho en términos de psicología analítica, y la persona que lo está tomando dispone de mucha más información emocional, biográfica y de otros tipos de sí misma. La palabra éxtasis tiene etimología griega y significa literalmente "verse a uno mismo desde afuera". Entonces, la experiencia extática profunda, buscada por todo ser humano con más o menos conciencia de ello, es la posibilidad que tenemos de vernos a nosotros desde afuera, y, por tanto, de observar nuestros condicionamientos y los límites de nuestro propio ego. Los budistas hablan del testigo, esa conciencia exterior que uno busca para poderse observar. Los sufís hablan de estar en el mundo sin ser del mundo para referirse a la capacidad de verse. Los mayas precolombinos hablaban del ojo desencarnado. Y cualquier técnica psicoterapéutica contemporánea occidental seria lo primero que busca es que el paciente se pueda ver a sí mismo en sus conductas compulsivas para que vaya tomando conciencia de dónde nacen.
- Pero entonces hay que saber qué hacer con esta información.

Y esto no es fácil, esto depende de lo maduro que sea la persona, depende de la prestancia que tenga, de su propia sabiduría vital, digamos, y esto no se improvisa, porque a veces tanta información de pronto en la mente, de la parte oscura de la mente, produce estados de ansiedad o de angustia o de trastorno de diversos tipos... Pero esto también es lo que también tiene de bueno, el abrir estas compuertas que es lo que llaman el mundo místico, como que de pronto en el mundo interior desaparece la guerra civil habitual que todo el mundo lleva. La neurosis de pelearse unas pulsiones internas con otras, y esto es hacia lo que van llevando las técnicas religiosas de meditación y el éxtasis o la sensación de trance extático. Uno se siente dentro de una nube de inmensa paz y de gran trascendencia de su propia vida.
Entonces éste es el problema que hay con los enteógenos, que hay que saberlos tomar. El problema es que son ilegales, pero yo estoy empeñado en crear una escuela para esto.

- ¿Cómo defines tú la adicción?

Para mí no existe la adicción. Bueno, existe una adicción física, pero esto se sabe que la persona más adicta en diez días su cuerpo está limpio. Y luego está lo que se llama adicción psicológica, que todas las personas que tratan toxicómanos dicen: “no, esto es el problema, la adicción psicológica”. Pero para mí la adicción no existe. Lo que realmente hay, en términos más estrictos desde el punto de vista descriptivo, son comportamientos compulsivos. O sea, comportamientos que a la persona algo le obliga a hacerlos incluso dándose cuenta de que van en contra de sus propios intereses.Y todo comportamiento compulsivo es lo mismo, en el fondo da igual si es al sexo, a las máquinas de echar monedas, alguna sustancia psicoactiva, el trabajo, una secta… Lo importante es el comportamiento compulsivo, no a la cosa a la que está enganchada la persona. Entonces todo comportamiento compulsivo lo que hace es estar llenando algún vacío interior de la persona, emocional, existencial, depende, algún vacío interior. La adicción lo que hace es llenar el espacio de este vacío interior, y lo que hay que hacer no es cortar con la adicción, sino que lo importante es descubrir qué es el vacío de cada persona, de dónde surgió el vacío. Entonces en cuanto la persona lo pueda llenar, automáticamente dejan el comportamiento compulsivo porque ya no tiene espacio.
La ayahuasca es apropiada en este sentido, porque nos hace viajar hacia el pasado. Sirve para ver lo que está pasando dentro de uno. Es como coger el inconsciente y darle la vuelta para que salga todo lo que está ahí encerrado. También he aprendido a hacer análisis de sueños entre los indios de la amazonía que tienen un complejo sistema de analizar sueños, y con ancianos kurdos también, y por supuesto de acuerdo a nuestra psicología analítica.Yo les ayudo a que construyan su propio sistema de autoconocimiento, les explico muy a menudo cómo funciona nuestro inconsciente, cómo funciona nuestra psique, cómo funciona nuestro sistema nervioso…
Es fantástico porque en unos meses las personas pasan de vivir de forma desordenada a descubrir, de pronto, que su existencia tiene un sentido profundo. Conocen el vacío interior en el que estaban viviendo y han sido capaces de descubrir el origen de sus problemas. Se atreven a mirar a su abismo cara a cara y muchos de ellos consiguen llenarlo porque encuentran su lugar en el mundo. Entonces, el problema de conducta compulsivo desaparece.
A las personas nos cortan la vida las promesas que nos hemos hecho cuando éramos pequeños. Si alguien nos humilla de niños prometemos que nunca más vamos a permitirlo; si sentimos que nos abandona alguien querido prometemos que nunca más nos van a abandonar y, por lo tanto, nunca más queremos a nadie para no volver a sentimos en manos de otra persona. Esas son las cosas que nos cierran a la vida. Por eso es delicado tomar enteógenos. Tampoco puede uno ir rompiendo su sistema cada dos por tres. Yo diría que son substancias mucho menos delicadas de lo que los prohibicionistas nos quieren hacer creer y un poco más delicadas de lo que creen los jóvenes que las toman en discotecas para divertirse. Las drogas son poderosas. Por eso hay que enseñar a usarlas, como hoy hacemos con el alcohol o los fármacos, o nuestros abuelos con la adormidera. ¡Seamos adultos! Debería haber escuelas para aprender a tomar drogas.

Fuentes: