lunes, 15 de febrero de 2010

Droga (5) ¿Despenalización del consumo de drogas?

En esta nueva entrada sobre las drogas, ofrecemos algunas visiones de la despenalización del consumo de estupefacientes, tema peliagudo donde los haya pero que creemos debería ser profundo objeto de debate en muchos de los países en las que el tráfico de drogas significa un problema no resuelto, en el mejor de los casos, o un tumor imposible de extirpar de los huesos de su sociedad, como ocurre en México, Afganistán o Colombia, entre otros.

Después de más de una década gastando miles de millones de dólares en combatir el narcotráfico (y a pesar de los masivos decomisos policiales ni siquiera logran subir el precio de la droga), decenas de miles de vidas arruinadas o perdidas por la adicción o por los asesinatos cometidos por los narcotraficantes o las bandas terroristas a ellos asociadas, ya va siendo hora de un nuevo enfoque.

Recientemente el escritor mejicano Carlos Fuentes se acogía a la iniciativa de varios ex-presidentes latinoamericanos para despenalizar el consumo de droga de forma paulatina, empezando por la marihuana. Fuentes aseguraba que la inseguridad, la violencia latente y el crimen siguen presentes en México a pesar de las medidas adoptadas por el gobierno del presidente Felipe Calderón.
"Lo ha demostrado Ciudad Juárez, lo acaba de demostrar hace unos días en el ataque frontal al narcotráfico, el narco las lleva todas de ganar" (...) "si usted mata a un narco surgen dos, si mata dos surgen tres, si mata tres surgen seis, etc. Por eso hay que ver otras maneras, difíciles estoy de acuerdo, pero quizá más efectivas apara acabar con este flagelo". (...) "Yo no tengo soluciones 100% confiables, pero hay que pensar en ir superando este problema del país"
En España también el filósofo y escritor Fernando Savater se ha significado a favor de la legalización del consumo de drogas como forma para combatir el poder del narcotráfico internacional. A finales de 2008 escribía lo siguiente al volver de México:
(...) Por descontado, el problema de la inseguridad en este país o en cualquiera es complejo y alimentado por múltiples ingredientes. Pero uno de ellos destaca por encima de cualquier otro: el fabuloso negocio del tráfico de drogas ilegales. Y tengámoslo claro: el negocio no consiste en las drogas en sí mismas, sino en su ilegalidad. No hay en este momento ninguna democracia institucional en Iberoamérica que pueda hacer frente con esperanzas de victoria a la plutocracia de los narcotraficantes: ni en Colombia, ni en Bolivia, ni en México ni en ninguna parte. Mientras la irracional cruzada contra las drogas, promovida y alentada por Estados Unidos, continúe manteniendo este flujo siempre creciente de ganancias -¡a los narcos la crisis no les afecta!- el peligro para las instituciones democráticas de esos países no hará más que empeorar. 
Lo llevo repitiendo desde hace más de veinte años, pero insisto una vez más: mientras las drogas no se despenalicen, continuará este fabuloso y letal negocio gangsteril. Si se pudieran adquirir y consumir sin más trabas que el alcohol o el tabaco, con la debida información de sus efectos y pagando impuestos como cualquier otra mercancía, cesarían los ingresos del narcotráfico... así como la bien remunerada sinecura de muchos de sus perseguidores, oficiales y oficiosos. Lo que hoy es un problema de toda la sociedad volvería a ser cuestión personal, con abusos y daños lamentables pero estrictamente privados. Ahora bien, es imposible imaginar esta despenalización necesaria sin la anuencia del país que la inventó y la mantiene (del que provienen también, por cierto, el mayor número de consumidores). ¿Sería capaz el presidente Obama de dar este paso definitivo y acabar con el narconegocio del único modo posible?
Aunque la idea de un debate nacional en profundidad y con templanza en un país como España, tan lleno de demagogos integrales y recalcitrantes salvaalmas, es algo que nos causa cierta risa nerviosa.

Les dejamos con el artículo El otro estado, del escritor peruano Mario Vargas Llosa, que el pasado enero escribía al respecto en el diario El País y seguidamente con el gran número musical que se marcan Brian y Stewie en la octava temporada de Padre de familia, cuando Brian emprende una campaña para despenalizar el consumo de marihuana en la ciudad de Quahog.

También algunas actrices como Drew Barrymore, Megan Fox o Cameron Díaz han reconocido consumir marihuana y otra chavala lista como Kirsten Dunst ha dicho en alguna ocasión “me gusta fumar marihuana… creo que si todo el mundo fumara marihuana el mundo sería mejor.” Amén a eso Kirsten. También el presidente norteamericano, Barack Obama, dio orden de no usar recursos federales para perseguir el consumo de marihuana para uso médico en los catorce estados en que está permitido.

Así pues, desde la Redacción de "Vida y Tiempos..." nos unimos a todos ellos, Fuentes, Savater, Cameron, Megan, Kirsten, Vargas Llosa, Obama, Brian y Stewie Griffin, pidiendo un cambio en las políticas antidroga actuales, que sean reemplazadas por serios debates nacionales en los países productores y consumidores, en los que se ofrezca in-for-ma-ción veraz sobre las consecuencias del consumo puntual y el consumo excesivo de dichas sustancias, combatiéndolo desde la prevención y la educación y se estudie la implantación de programas piloto en los que se contemple la legalización de las drogas y el tratamiento de las adicciones a las mismas como cualquier otra enfermedad.

Vargas Llosa - El otro Estado

La experiencia de México lo confirma: no es posible derrotar militarmente al narcotráfico. Habrá cultivo y tráfico de drogas mientras haya consumo. La despenalización es el único remedio. Mario Vargas Llosa. El País. 10/01/2010

Hace algún tiempo escuché al presidente de México, Felipe Calderón, explicar a un grupo reducido de personas, qué lo llevó hace tres años a declarar la guerra total al narcotráfico, involucrando en ella al Ejército. Esta guerra, feroz, ha dejado ya más de quince mil muertos, incontables heridos y daños materiales enormes.

El panorama que el presidente Calderón trazó era espeluznante. Los cárteles se habían infiltrado como una hidra en todos los organismos del Estado y los sofocaban, corrompían, paralizaban o los ponían a su servicio. Contaban para ello con una formidable maquinaria económica, que les permitía pagar a funcionarios, policías y políticos mejores salarios que la administración pública, y una infraestructura de terror capaz de liquidar a cualquiera, no importa cuán protegido estuviera. Dio algunos ejemplos de casos donde se comprobó que los candidatos finalistas de concursos para proveer vacantes en cargos oficiales importantes relativos a la Seguridad habían sido previamente seleccionados por la mafia.

La conclusión era simple: si el gobierno no actuaba de inmediato y con la máxima energía, México corría el riesgo de convertirse en poco tiempo en un narco-estado. La decisión de incorporar al Ejército, explicó, no fue fácil, pero no había alternativa: era un cuerpo preparado para pelear y relativamente intocado por el largo brazo corruptor de los cárteles.

¿Esperaba el presidente Calderón una reacción tan brutal de las mafias? ¿Sospechaba que el narcotráfico estuviera equipado con un armamento tan mortífero y un sistema de comunicaciones tan avanzado que le permitiera contraatacar con tanta eficacia a las Fuerzas Armadas? Respondió que nadie podía haber previsto semejante desarrollo de la capacidad bélica de los narcos. Éstos iban siendo golpeados, pero, había que aceptarlo, la guerra duraría y en el camino quedarían por desgracia muchas víctimas.

Esta política de Felipe Calderón que, al comienzo, fue popular, ha ido perdiendo respaldo a medida que las ciudades mexicanas se llenaban de muertos y heridos y la violencia alcanzaba indescriptibles manifestaciones de horror. Desde entonces, las críticas han aumentado y las encuestas de opinión indican que ahora una mayoría de mexicanos es pesimista sobre el desenlace y condena esta guerra.

Los argumentos de los críticos son, principalmente, los siguientes: no se declaran guerras que no se pueden ganar. El resultado de movilizar al Ejército en un tipo de contienda para la que no ha sido preparado tendrá el efecto perverso de contaminar a las Fuerzas Armadas con la corrupción y dará a los cárteles la posibilidad de instrumentalizar también a los militares para sus fines. Al narcotráfico no se le debe enfrentar de manera abierta y a plena luz, como a un país enemigo: hay que combatirlo como él actúa, en las sombras, con cuerpos de seguridad sigilosos y especializados, lo que es tarea policial.

Muchos de estos críticos no dicen lo que de veras piensan, porque se trata de algo indecible: que es absurdo declarar una guerra que los cárteles de la droga ya ganaron. Que ellos están aquí para quedarse. Que, no importa cuántos capos y forajidos caigan muertos o presos ni cuántos alijos de cocaína se capturen, la situación sólo empeorará. A los narcos caídos los reemplazarán otros, más jóvenes, más poderosos, mejor armados, más numerosos, que mantendrán operativa una industria que no ha hecho más que extenderse por el mundo desde hace décadas, sin que los reveses que recibe la hieran de manera significativa.

Esta verdad vale no sólo para México sino para buena parte de los países latinoamericanos. En algunos, como en Colombia, Bolivia y Perú, avanza a ojos vista y en otros, como Chile y Uruguay, de manera más lenta. Pero se trata de un proceso irresistible que, pese a las vertiginosas sumas de recursos y esfuerzos que se invierten en combatirlo, sigue allí, vigoroso, adaptándose a las nuevas circunstancias, sorteando los obstáculos que se le oponen con una rapidez notable, y sirviéndose de las nuevas tecnologías y de la globalización como lo hacen las más desarrolladas transnacionales del mundo.

El problema no es policial sino económico. Hay un mercado para las drogas que crece de manera imparable, tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados, y la industria del narcotráfico lo alimenta porque le rinde pingües ganancias. Las victorias que la lucha contra las drogas pueden mostrar son insignificantes comparadas con el número de consumidores en los cinco continentes. Y afecta a todas las clases sociales. Los efectos son tan dañinos en la salud como en las instituciones. Y a las democracias del Tercer Mundo, como un cáncer, las va minando.

¿No hay, pues, solución? ¿Estamos condenados a vivir más tarde o más temprano, con narco-Estados como el que ha querido impedir el presidente Felipe Calderón? La hay. Consiste en descriminalizar el consumo de drogas mediante un acuerdo de países consumidores y países productores, tal como vienen sosteniendo The Economist y buen número de juristas, profesores, sociólogos y científicos en muchos países del mundo sin ser escuchados. En febrero de 2009, una Comisión sobre Drogas y Democracia creada por tres ex-presidentes, Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo, propuso la descriminalización de la marihuana y una política que privilegie la prevención sobre la represión. Éstos son indicios alentadores.

La legalización entraña peligros, desde luego. Y, por eso, debe ser acompañada de un redireccionamiento de las enormes sumas que hoy día se invierten en la represión, destinándolas a campañas educativas y políticas de rehabilitación e información como las que, en lo relativo al tabaco, han dado tan buenos resultados.

El argumento según el cual la legalización atizaría el consumo como un incendio, sobre todo entre los jóvenes y niños, es válido, sin duda. Pero lo probable es que se trate de un fenómeno pasajero y contenible si se lo contrarresta con campañas efectivas de prevención. De hecho, en países como Holanda, donde se han dado pasos permisivos en el consumo de las drogas, el incremento ha sido fugaz y luego de un cierto tiempo se ha estabilizado. En Portugal, según un estudio del CATO Institute, el consumo disminuyó después que se descriminalizara la posesión de drogas para uso personal.

¿Por qué los gobiernos, que día a día comprueban lo costosa e inútil que es la política represiva, se niegan a considerar la descriminalización y a hacer estudios con participación de científicos, trabajadores sociales, jueces y agencias especializadas sobre los logros y consecuencias que ella traería? Porque, como lo explicó hace veinte años Milton Friedman, quien se adelantó a advertir la magnitud que alcanzaría el problema si no se lo resolvía a tiempo y a sugerir la legalización, intereses poderosos lo impiden.

No sólo quienes se oponen a ella por razones de principio. El obstáculo mayor son los organismos y personas que viven de la represión de las drogas, y que, como es natural, defienden con uñas y dientes su fuente de trabajo. No son razones éticas, religiosas o políticas, sino el crudo interés el obstáculo mayor para acabar con la arrolladora criminalidad asociada al narcotráfico, la mayor amenaza para la democracia en América Latina, más aún que el populismo autoritario de Hugo Chávez y sus satélites.

Lo que ocurre en México es trágico y anuncia lo que empezarán a vivir tarde o temprano los países que se empeñen en librar una guerra ya perdida contra ese otro Estado que ha ido surgiendo delante de nuestras narices sin que quisiéramos verlo.

Padre de familia - "A bag of weed" (from elotropablito)


Enlaces relacionados:
Vocabulario Fundamental. Droga (I)
Vocabulario Fundamental. Droga (II) Marihuana, el gran amplificador
Vocabulario Fundamental. Droga (III)

martes, 2 de febrero de 2010

Extinción (3) Las tiendas desaparecidas

Llevábamos tiempo queriendo hablar de la crisis del pequeño comercio en España. La ciudad natal de este redactor del Juez RB, Segovia, aunque no la tengo muy controlada últimamente, cuando paseo por sus calles veo muchos antiguos negocios cerrados hace años, pescaderías, tiendas de moda (buff, la moda segoviana...), peluquerías, carnicerías, mercerías etc, aunque, claro, hayan nacido otros.

Negocios producto de la nuevas modas de consumo como franquicias de grandes marcas de moda y otros que hace años parecían sorprendentes en esta ciudad de comida tradicional castellana, como kebabs, restaurantes de costillas americanos u otra
fast food, lo cual suponemos está bien ya que al menos otorga variedad a la tradicional oferta gastronómica local.


Sin embargo y sobre todo desde que se construyó un centro comercial en las afueras de la ciudad, el negocio minorista y autónomo hace tiempo que está en declive, en una ciudad sin tejido industrial, sector servicios a saco, enclave tradicional de tenderos, militares y curas.

Desde entonces Segovia deriva hacia el modelo norteamericano que ya se está imponiendo en otras ciudades y que tiene el mall, el centro comercial, como lugar de peregrinación finisemanal de abastecimiento y ocio en el que echar la tarde y que devora el negocio del comercio minorista. Como ejemplo palmario de este nuevo modelo de ciudad que se impone también en Segovia, hace unos años que ya no existe ningún cine en el centro urbano, hay que irse al centro comercial para darse el placer del séptimo arte.


En Malasaña abundan los locales cerrados. Se abren bastantes negocios precarios (algunos un poco absurdos) que duran apenas unos meses. Los comercios con solera de muchos años se adaptan mal a los cambios y tendencias de la sociedad y languidecen obsoletos, con sus dueños mirando la calle desde la puerta de sus negocios con las manos cruzadas detrás de la espalda. Según estos ven sus ventas reducidas a la mínima expresión, se van cansando o llegando a la ansiada jubilación intentan traspasar sus ya decadentes negocios para intentar sacar algo más de provecho de toda una vida dedicada a ellos, lo que pocos consiguen. Ley de vida, suponemos.

Sin embargo, últimamente en el barrio han abierto algunos lugares interesantes, (algunos bares y restaurantes pequeños que molan, un par de panaderías con buen pan, un japo con unos makis estupendos...) llevados por gente joven, puestos con gusto y modernitos, que parecen ir bien, de lo cuál nos alegramos. Esperemos sean las señales de una lenta aunque firme recuperación del barrio, de la agreste ciudad de Madrid y por extensión España, aunque nos tememos tardará en llegar.

Les dejamos con el artículo de El País La tienda y la amabilidad echan el cierre, con el documental (subido por Bizzentte) Se traspasa, que profundiza en los pequeños dramas que suponen la decadencia y caída de los sueños de muchas personas y con el artículo de Arturo Pérez Reverte Las tiendas desaparecidas, en el que el cartagenero disecciona con contundencia algunas causas y algunos culpables de este y otros lamentables cambios en nuestra sociedad. Con ellos les dejamos.

La tienda y la amabilidad echan el cierre

La crisis ha barrido 40.000 comercios y un modelo que vertebra de forma sostenible la vida en una comunidad. La muerte del negocio de proximidad elimina vitalidad y seguridad en los barrios. La crisis ha destruido 40.000 comercios y avanza a un ritmo de 100 cierres de tiendas cada día. Semejante exterminio no sólo está dejando una estela considerable de paro y dificultades, sino que amenaza también un modelo de vida más social, más integrado con el vecindario y muy valioso sobre todo para los mayores.

La recesión y una planificación urbana que no ha primado los espacios comerciales están cambiando el mapa. La familia de Benita Galindo tenía dos colmados en Guadalajara. Han tenido que cerrar uno de los establecimientos y el otro lo mantienen abierto no porque sea rentable sino para poder pagar las deudas contraídas. "La gente no tiene dinero. Compra lo mínimo y cuando lo hace prefiere las grandes superficies por su mayor oferta", se lamenta. Antonio Huerta tiene un pequeño local dedicado al material de oficina en la localidad sevillana de Marchena. Si las cosas no cambian calcula que su margen de aguante es de tan sólo seis meses más. "El consumidor ha dejado la tienda de barrio para los imprevistos", explica.

Los problemas de Benita y Antonio no son casos aislados. Son dos ejemplos de un sector que atraviesa graves dificultades. Desde que estalló la crisis económica en España echan el cierre cada día 100 tiendas, según cálculos de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA). Consciente de esta situación, el Consejo de Ministros aprobó ayer un real decreto por el que se regula el apoyo financiero a la modernización y mejora del comercio interior, y que tendrá una dotación de 15 millones de euros en 2009 y 2010. Los edificios que se levantan en los nuevos barrios de la periferia adolecen en la mayoría de los casos de espacios reservados en su planta baja para locales comerciales.

Por su parte, en el centro de las ciudades la crisis ha empujado al cierre a establecimientos con gran solera. El comercio minorista todavía goza de una arraigada presencia en España, pero en las últimas décadas ha perdido peso en favor de las grandes superficies, situadas habitualmente en el extrarradio.

Esta tendencia tiene consecuencias que trascienden lo económico y alcanzan aspectos sociológicos, urbanísticos o medioambientales. El pulso entre las tiendas de proximidad y los centros comerciales remite en definitiva a una pregunta de mayor calado: ¿qué modelo de sociedad queremos?

Uno de los impactos más evidentes de las transformaciones que está viviendo el consumo tiene que ver con las relaciones sociales que ha tejido el pequeño comercio en aquellos entornos donde se ha desarrollado. Si la presencia de estas tiendas se debilita se resentiría su capacidad vertebradora. "Estos establecimientos ejercen de lugar de encuentro. La ruta que se hace desde casa a la tienda sirve para encontrarnos con gente y contribuye a extender el concepto de hogar más allá de la propia vivienda", según Paloma Gómez Crespo, profesora de Antropología de la Autónoma de Madrid.

La prolongación de las jornadas de trabajo, el descenso de la natalidad, el aumento de los singles y la incorporación de la mujer al mundo laboral, entre otros aspectos, han obligado a buscar alternativas al concepto tradicional de ir de compras. Si a esto se le añade la proliferación de las grandes superficies y su presión para que los gobiernos y los ayuntamientos flexibilicen los horarios comerciales, el resultado es una transformación en los hábitos de consumo de los ciudadanos. "Lo que sucede con el pequeño comercio es un síntoma de los cambios que se están dando en la sociedad. El ideal para mí sería poder ir a la compra con un mínimo de tranquilidad, que no sea únicamente una mera labor de abastecimiento. No se trata sólo de que los comerciantes se adapten a las nuevas circunstancias, que ya lo hacen, sino de que todos los consumidores reflexionemos acerca de qué tipo de vida preferimos", reflexiona Gómez Crespo. (...) Seguir leyendo el artículo

Documentos TV - Se traspasa



Arturo Pérez-Reverte - Las tiendas desaparecidas



Cada vez que doy un paseo veo más tiendas cerradas. Algunas, las de toda la vida, habían sobrevivido a guerras y conmociones diversas. Eran parte del paisaje. De pronto, el escaparate vacío, el rótulo desapercido de la fachada, me dejan aturdido, como ocurre con las muerte súbitas o las desgracias inesperadas. Es una sensación de pérdida irreparable, aunque sólo haya echado vistazos al escaparate, sin entrar nunca.

Otras de esas tiendas son negocios recientes: comercios abiertos hace un par de años, e incluso pocos meses; primero, los trabajos que precedían a la apertura, y después la inauguración, todo flamante, dueños y dependientes a la expectativa, esperanzados. Ahora paso por delante y advierto que los cristales están cubiertos y la puerta cerrada. Y me estremezco contagiado de la desilusión, la derrota que trasmite ese triste cristal pegado al cristal con las palabras se alquila o se traspasa.

En lo que va de año, la relación es como de una lista de bajas depués de un combate sangriento. Entre las que conozco hay una parafarmacia, dos tiendas de complementos, una de música clásica, una estupenda tienda de vinos, una ferretería, una tienda de historietas, tres de regalos, dos de muebles, cuatro anticuarios, una librería, dos buenas panaderías, una galería de arte, una sombrerería, una mercería e innumerables tiendas de ropa.

También -ésa fue un golpe duro, por lo simbólico- una juguetería grande y bien surtida. Me gustaba entrar en ella, recobrando la vieja sensación que, quienes fuimos niños cuando no había televisión, ni videoconsola, ni nos habíamos vuelto todos -críos incluidos- completamente cibergilipollas, conservamos del tiempo en que una juguetería con sus muñecas, trenes, soldados, escopetas, cocinitas, caballos de cartón, disfraces de torero y juegos reunidos Geyper, era el lugar más fascinante del mundo.

Ahora hablamos de crisis cada día. Hasta los putos políticos y las putas políticas -que no es lo mismo que políticas putas -ahórrenme las putas cartas- lo hacen con la misma impavidez con que antes afirmaban lo contrario. En todo caso, una cosa es manejar estadísticas; y otra, pisar la calle y haber conocido esas tiendas una por una, recordando los rostros de propietarios y dependientes, su desasosiego en los últimos tiempos, la esperanza, menor cada día, de que alguien se parase ante el escaparate, se animara y entrase a comprar, sabiendo que de ese acto dependían el bienestar, el futuro, la familia. Haber presenciado tanta angustia diaria, la ausencia de clientes, el miedo a que tál o cúal crédito no llegara, o a no tener con qué pagarlo. El saberse condenados y sin esperanza mientras, en las tiendas desiertas que con tanta ilusión abrieron, languidecían su trabajo y sus ahorros. Morían tantos sueños.

Eso es lo peor, a mi juicio. Lo imperdonable. Todas esas ilusiones deshechas, trituradas por políticos golfos y sindicalistas sobornados que todavía hablan de clase empresarial como si todos los empresarios españoles tuvieran yate en Cerdeña y cuenta en las islas Caimán. Ignorando las ilusiones deshechas de tanta gente con ideas y fuerza, que arriegó, peleó para salir adelante, y se vio arrastrada sin remedio por la tragedia económica de los últimos tiempos y también por la irresponsabilidad criminal de quienes tuvieron la obligación de prevenirlo y no quisieron, y ahora tienen el deber de solucionarlo, pero ni pueden ni saben. De esa gentuza encantada consigo misma que no sólo carece de eficacia y voluntad, sino que sigue impasible como don Tancredo, procurando ni parpadear ante los cuernos del toro que corretea llevándose a todo cristo por delante.

Un Gobierno cínico, demagogo, embustero hasta el disparate. Una oposición cutre, patética, tan corrupta y culpable de enjuagues ladrilleros que trajeron estos fangos, que resulta difícil imaginar que unas simples urnas cambien las cosas. Sentenciándonos, entre unos y otros, a ser un país sin tejido industrial ni empresarial, sin clase media, condenado al dinero negro, al subsidio laboral con trabajo paralelo encubierto y a la economía clandestina. Con mucho Berlusconi en el horizonte. Un rebaño analfabeto, sumiso, de albañiles, putas y camareros, donde los únicos que de verdad van a estar a gusto, sinvergüenzas aparte, serán los jubilados guiris, los mafiosos nacionales e importados, y los hooligans de viaje y tres noches de hotel, borrachera y vómito incluidos, por veinticinco euros.

Para entonces, los responsables del desastre se habrán retirado confortablemente al cobijo de sus partidos, de sus varios sueldos oficiales, de sus pingües jubilaciones por los servicios prestados a sí mismos. A dar conferencias a Nueva York sobre cómo nos reventaron a todos, dejando el paisaje lleno de tiendas cerradas y de vidas con el rótulo se traspasa. Así que malditos sean su sangre y todos sus muertos. En otros tiempos, al menos tenías la esperanza de verlos colgados de una farola.

jueves, 28 de enero de 2010

Memoria (7) La sinagoga secreta de los criptojudíos

Del blog Arévaco de nuestro colaborador y amigo Ignacio López Calvo, profesor de Literatura Latinoamericana de la Universidad de California, siempre a la busca de rastros de las otras culturas religiosas que un día habitaron su ciudad y la de quien escribe esto, Segovia, extraemos su entrada La sinagoga secreta de los criptojudíos.

Al igual que en otra de nuestras entradas dedicadas a la memoria, aquella Vocabulario Fundamental. Memoria (3) Aljamiado, en la que ya nos hablaba de la herencia cultural, en aquel caso árabe, de la ciudad castellana, en el post que a continuación les ofrecemos nuestro colaborador indaga en el legado sefardí de nuestra ciudad, condensando otro artículo aparecido en la revista esefarad que habla del hallazgo de una sinagoga secreta en el palacio de Abraham Senior, -quien fue rabino mayor de España y ministro de finanzas con los Reyes Católicos-, parte del cual es ahora un convento franciscano. Parece que en ella el dueño de la casa y otros cripto-judíos segovianos pudieron seguir profesando su fe a escondidas.

Decenas de miles de judíos fueron expulsados de la península ibérica en 1492, tras dictar los monarcas el Edicto de Granada. Los judíos que se convirtieron real o fingidamente al catolicismo para escapar de estas expulsiones masivas fueron despectivamente llamados marranos, aunque también fueron denominados judaizantes o cripto-judíos pues muchos siguieron practicando su fe a escondidas, como es este caso.

En la actualidad muchos de los descendientes de aquellos que se vieron obligados a adoptar una religión y una cultura que no eran las suyas y de quienes se vieron expulsados y obligados a emprender la diáspora judía por el mundo, indagan en la memoria histórica de sus ancestros para conocer mejor los orígenes de su cultura. Y luego está nuestro amigo Ignacio que hace lo propio desde Estados Unidos para ayudar a conservar la memoria histórica de nuestra ciudad, Segovia.


La sinagoga secreta de los criptojudíos

Acaba de aparecer en la revista de internet eSefarad. Noticias del mundo sefardí un artículo traducido del hebreo al castellano en el que se detalla el descubrimiento de una sinagoga secreta (puede que fuera la única) que utilizaban los criptojudíos o “marranos” segovianos. Fue precisamente una descendiente de la decimoséptima generación de Abraham Señor, rabino mayor de España y ministro de finanzas de los Reyes Católicos, la que la descubrió.

Según cuenta Odaya Bend, que lleva años jubilada, viajó a Segovia con la intención de visitar el lugar secreto, del que tenía noticias gracias a varios documentos en su posesión que fueron escritos por el propio Abraham Señor.

En dichos textos, el insigne judío segoviano describe la sala de rezos y cómo solía bajar a ella por una escalera desde el segundo piso del palacio.
Además, el peregrinaje a la ciudad de sus ancestros formaba parte de la investigación previa a la escritura de una novela que llevará el título de ¨Dos mujeres y un amor prohibido¨ y que tiene lugar en nuestra ciudad.
Con ello, Bend esperaba recrear mejor el ambiente y los espacios narrativos. Cuál no fue su sorpresa cuando los guías de la casa museo le aseguraron que no tenían noticia de que existiera allí ninguna sinagoga escondida. Pero al enterarse de que parte del palacio se había transformado en un convento franciscano, Bend tuvo la corazonada de que allí podía hallarse la sala de rezos. Y su perseverancia dio los frutos esperados: ¡encontró por fin la sala de rezos!
Parece ser que tras fingir que su conversión al cristianismo, Abraham Señor mantuvo sus excelentes relaciones con los reyes Isabel y Fernando, quienes seguramente nunca llegaran a sospechar que entre las sombras, su ministro seguía practicando la ley de Moisés. Su sinagoga secreta debió de servir de sala de culto a los valientes “marranos” de la judería segoviana que se jugaban la vida manteniendo su fe. Varios investigadores ya habían mencionado que su conversión al cristianismo nunca fue sincera. Por ejemplo, en el capítulo quinto del libro Sefarad de Pablo A. Chami, se asegura que, en su lecho de muerte, se oyó a Abraham Señor rezar el Shemá Israel (Escucha, Oh Israel), la oración judía:
“¡Murió Abraham Señor —que el Nombre lo tenga en su gloria! Algunos de los nuestros, que estuvieron cerca de su lecho, dicen que murió recitando una plegaria: el Shemá.
Eso dicen los que acercaron sus oídos a los labios temblorosos de Abraham Señor para escuchar sus últimas palabras. Murió afligido porque no pudo convencer a los reyes que derogaran el Edicto de expulsión. Hasta en los últimos días rogó a los influyentes del reino para hacer tornar el parecer de Fernando e Isabel. Pero fue todo inútil: tenían endurecida el alma.”
Cinco siglos y medio después, la sala de rezos ha vuelto a ser visitada por una persona judía: nada menos que su descendiente. Según cuenta Bend, la noticia de que era descendiente de Abraham Señor fue motivo de júbilo para la encargada del negocio de souvenirs de la casa museo, quien la llevó personalmente al departamento de cultura de la municipalidad.
El intendente les consiguió a la escritora y a su esposo un guía para que les permitiera visitar todos los lugares deseados, pero este no tenía noticia de la existencia de ninguna sinagoga. No obstante, ante la insistencia de la investigadora israelí, quien aseguraba haber leído en textos del propio Abraham Señor que existía tal sala secreta, prometió hacer averiguaciones. Al principio, el guía se topó con el obstáculo de que no se les permitía el acceso al convento pero, contagiado por el entusiasmo de la escritora, usó sus contactos personales con los clérigos y tras varias súplicas, logró que se les permitiera ingresar al convento a primera hora de la mañana.
Acompañados esta vez por dos guías, Bend y su marido ingresaron por una puerta lateral. Al preguntar por la sala de rezos, el portero los condujo por unos pasillos hasta llegar a una sala amplia en el lado derecho del convento donde hallaron, por fin, el salón para las mujeres con la estrella de David y en frente, la tarima y el aron kodesh o arca sagrada donde se guardaba la Torá, en donde ahora se halla con altar con una figura de Jesucristo. “Parecía como si recién hubiera salido el último judío de rezar”, cuenta la israelí. Los allí presentes, explica, quedaron anonadados por el descubrimiento.

Como explicó el portero, la sala había quedado según la dejó Abraham Señor, con la única diferencia de que ahora se habían abierto ventanas. Entre lágrimas, Bend descubrió también unas angostas aperturas en el piso por donde pasaba el aire, así como las escaleras descritas por su antepasado. Allí habían practicado en secreto su fe Abraham Señor y sus otros antepasados.

Aparte de lo interesante que pueda parecer esta historia casi detectivesca, creo que sería interesante que se permitiera pronto disfrutar de este importante hallazgo tanto a los segovianos como a los turistas interesados, que podrían ser muchos. Ojalá que el descubrimiento sirva para continuar y mejorar la recuperación de la judería nueva y de nuestra memoria histórica.

martes, 19 de enero de 2010

Leopardo (1) Leopardo africano



He aquí a mi animal favorito de siempre, vislumbrado en un instante memorable en un precioso lugar del vasto desierto del Kalahari llamado Thuli, para pasmo del Juez Roy Bean y sus secuaces. El leopardo, el gran felino moteado del que siempre anduve rebuscando rastros por decenas de libros y documentales desde mi infancia y durante muchos años más. Algunos guías locales con los que he recorrido ciertos parajes salvajes africanos saben de mi insistencia en intentar localizar entre las ramas de una acacia o detrás de unas rocas rojizas al gran gato manchado y fascinarme ante su elegancia depredadora.

El gran superviviente, el más versátil de los grandes felinos, el que tiene más amplia distribución geográfica a lo largo del mundo, desde las sabanas del este de África hasta los menguantes bosques indios, de las impenetrables selvas lluviosas centroafricanas hasta las grandes montañas de Asia Central o áreas semidesérticas del sur de ÁfricaSu capacidad para cazar presas de muy diversas especies y tamaños le proporciona una gran adaptación al medio en toda clase de hábitats. Las distintas subespecies de leopardo depredan reptiles (desde ranas a cocodrilos), roedores, aves, jabalíes, ungulados y antílopes desde el diminuto dik-dik hasta el enorme eland. El leopardo es un gran oportunista y puede estar activo para cazar en cualquier momento del día o la noche.

En los ecosistemas en los que el leopardo compite con otros depredadores mayores o más numerosos como es el caso del león y las hienas en África y el tigre en Asia, esta especie desarrolla formas para evadirlos, sin competir directamente con ellos por las mismas presas para lograr prosperar en estos hábitats. Realmente, el único factor que en algunos hábitats limita el despliegue del leopardo son las personas, aunque la presencia del leopardo pueda darse en los arrabales de algunas ciudades como Nairobi o Bombay, donde se alimentan de perros, gatos, cabras, ovejas, ratones, carroña o cualquier cosa que se pueden encontrar.

Es este un felino solitario, pues vive sólo toda su vida salvo en época de reproducción y la primera parte de la crianza, donde los adultos pueden asociarse por parejas. Los pequeños grupos que algunas veces se encuentran están formados por una hembra y varias crías más o menos crecidas. Las crías, nacidas tras algo más de tres meses de gestación, maman durante tres meses, pero ya desde antes del destete, a partir del segundo mes, intentan dar caza a pequeños animales como ranas y saltamontes.

Su agresividad, agilidad y rapidez (puede correr a una velocidad de hasta 65 km/h en distancias cortas, pudiendo saltar hasta seis metros en horizontal y tres en vertical) le convierten en un gran cazador y su fuerza y capacidad para trepar por árboles prácticamente verticales les permite utilizar estos como dormitorio, como despensa para poder devorar los cadáveres de sus presas fuera del alcance de los carroñeros y como plataforma para acechar y poder saltar sobre sus infortunadas víctimas.

En sucesivos posts vamos a mostrar algunos aspectos de la vida y costumbres de las 9 subespecies de leopardos que habitan en el mundo. Este que ven -o adivinan- en las fotos es el leopardo africano (Panthera pardus pardus). La belleza negra de aquí al lado es la variedad melánica del leopardo (de hecho, en su piel azabache pueden adivinarse los rosetones característicos de la especie), comúnmente llamado "pantera negra" y que se da con más frecuencia en los ejemplares que viven en las grandes selvas africanas o asiáticas, donde es más útil convertirse en sombra.

Porque si de ocultarse se trata, el leopardo es maestro del escapismo visual, su bello pelaje fragmenta su silueta para hacerlo pasar desapercibido incluso para los ojos más expertos, siendo la distribución y forma de las rosetas de su pelaje únicas para cada ejemplar, como si de sus huellas dactilares se tratase. Ha sido sin embargo la belleza de su piel la que le ha llevado a que las poblaciones de leopardos a lo largo del mundo estén en constante declive desde hace décadas y varias subespecies estén en grave peligro de extinción, al ser cazado desde antiguo pocas veces para calmar muchas vanidades humanas que intentan atrapar, despellejándola, su belleza salvaje.

Las causas de su declive incluyen la caza furtiva, para que su piel decore el salón de algunos psicópatas, la degradación y pérdida de su hábitat, así como su fragmentación en las especies más amenazadas, como el leopardo de Amur, lo que provoca la consanguinidad de los ejemplares supervivientes, que crecen más débiles y vulnerables; también interviene la abrupta disminución de sus presas salvajes en muchos de sus ecosistemas salvajes. Esto provoca que en ocasiones se acerquen a áreas poblados y se vean obligados a cazar reses domésticas, siendo entonces perseguidos y cazados por los ganaderos.

Estas son las nueve subespecies de leopardo que aún existen en el mundo, cinco de las cuales están catalogadas por la IUCN (International Union for Conservation of Nature) en peligro de extinción:

  • Leopardo de Amur (Panthera pardus orientalis), vive en el Lejano Oriente ruso, península de Corea y nordeste de China y está en peligro crítico de extinción.
  • Leopardo de Java (Panthera pardus melas), vive en la isla de Java y está en peligro crítico de extinción.
  • Leopardo de Arabia (Panthera pardus nimr), vive en la península Arábiga y está en peligro crítico de extinción.
  • Leopardo de Persia (Panthera pardus saxicolor), Asia Central;en peligro de extinción.
  • Leopardo de Ceilán (Panthera pardus kotiya), en peligro de extinción.
  • Leopardo chino del norte (Panthera pardus japonensis), vive en el norte de China.
  • Leopardo africano (Panthera pardus pardus), permanece con poblaciones estimables sólo en los países por debajo del cinturón del Sahel.
  • Leopardo de la India (Panthera pardus fusca), vive en el subcontinente indio.
  • Leopardo de Indochina (Panthera pardus delacouri), vive en el sudeste asiático y el sur de China.
Los esforzados chicos de Documentación han logrado subir el estupendo documental Leopardo, el rey de la noche, de nuestro admirado Sir David Attenborough sobre los hábitos nocturnos de este animal maravilloso. La noche africana, y algunos de nuestros sueños, pertenecen al leopardo.

Fundamentalismo (4) En París, Somalia y Granada


Esta vez nuestro recorrido por los tenebrismos religiosos de todo tipo alrededor del mundo nos lleva sorpresivamente hasta el controvertido barrio parisino de Belleville, donde la escritora de origen argelino Rayhana fue agredida por dos hombres que la intentaron quemar viva por hacer una obra de teatro en la que nueve mujeres argelinas intentan buscar un reducto de libertad en un hammam. También conoceremos las intolerantes e intolerables cláusulas que impone el grupo islamista radical Al-Shabab a quien quiera hacer labores de reconstrucción en el sur de Somalia y las querellables palabras del arzobispo de Granada, Javier Martínez, afirmando, entre otras lindezas, que si una mujer aborta el varón puede abusar de ella. Con dos cojones. Cuántos miserables de este pelo siguen parasitando la sociedad española. Por último recogemos la patada en la boca a la libertad de expresión que supone la nueva ley contra la blasfemia que pretende imponer el gobierno irlandés.

Agresión islamista contra una dramaturga en París
Unos desconocidos intentan quemar a la autora y actriz Rayhana | El teatro donde se representa la obra de la escritora está frente a una mezquita integrista

LLUÍS URÍA | París. Corresponsal | 16/01/2010

Primero llegaron los insultos y las amenazas. "Puta", "infiel", le lanzaron el pasado 5 de enero dos individuos que hablaban en árabe. Luego, han pasado a la acción. La actriz y dramaturga de origen argelino Rayhana fue agredida el pasado martes en plena calle, en un barrio popular de París, cuando se dirigía hacia el teatro de la Maison des Métallos, donde se representa hasta hoy su obra A mi edad, todavía me escondo para fumar. De nuevo dos individuos, no está claro si los mismos, le lanzaron un líquido inflamable a la cara –gasolina o disolvente– y luego una colilla encendida, con el objetivo de quemarle el rostro. Afortunadamente, el cigarrillo no llegó a prender y la escritora pudo huir y refugiarse en el teatro.

El Gobierno francés ha reaccionado con una gran indignación contra lo que ha calificado de "agresión odiosa" y ha expresado su solidaridad con la artista, que desde ese día ha contado con protección. Rayhana, de 45 años, que en el año 2000 abandonó Argelia ante el acoso islamista para refugiarse en Francia, subió al escenario el mismo día de la agresión y expresó su determinación de seguir con las representaciones –que en principio acaban hoy– para mostrar a sus agresores que no tiene miedo.

La sección antiterrorista de la policía ha abierto una investigación ante la hipótesis, más que probable, de que el ataque haya sido obra de militantes integristas. La policía sospecha que las amenazas y el posterior ataque están ligados al contenido de la obra de teatro de Rayhana –donde también actúa–, en la que nueve mujeres argelinas aprovechan la intimidad de un hammam para explicar sus historias personales y hablar libremente de moral, religión o sexo.

Al hilo de sus vivencias, sale a la luz la violencia política y religiosa, así como la opresión machista, en la Argelia de los años negros. Se da la circunstancia de que el teatro de la Maison des Métallos, situado en la calle Jean- Pierre Timbaud (en el multicultural barrio de Belleville), está justamente enfrente de la mezquita de Omar Ibn al Khattab, un centro de oración reputado por su integrismo. La misma calle, invadida recurrentemente por los fieles durante la plegaria de los viernes, es un reflejo del avance islamista en este sector del barrio, con tiendas donde se venden burkas y velos islámicos completos (niqab).

En octubre del 2005, la mezquita fue escenario de un escabroso crimen. Un joven de 29 años, presumiblemente víctima de un ataque de epilepsia, fue conducido al sótano del edificio por un grupo de fieles y sometido a una improvisada sesión de exorcismo que acabó con su muerte por asfixia. La autopsia reveló que la víctima tenía golpes por todo el cuerpo, así como varias costillas y la laringe fracturadas.


Los mandamientos del hambre
Once cláusulas "inaceptables" para la ONU del grupo radical Shabab dejan sin alimentos a un millón de somalíes | Exige que el personal de la ONU no celebre los domingos o Fin de Año ni vaya al cine
Xavier Aldekoa. Johannesburgo. La Vanguardia 07/01/2010
Nada de películas ni alcohol. Ni mujeres trabajando. Tampoco celebrar Fin de Año o descansar el domingo. Y a pagar cada seis meses. O eso o un millón de hambrientos. La Vanguardia ha tenido acceso al documento completo de la milicia islamista radical, Shabab, en el que exigía once cláusulas a las Naciones Unidas para que ésta pudiera seguir distribuyendo alimentos en el sur de Somalia.

Sumados al incremento de la violencia e inseguridad de la zona, estos once "mandamientos" salpicados de fanatismo religioso han forzado al Programa Mundial para los Alimentos (PMA) a suspender la distribución de sus proyectos en la zona. Aunque la ONU mantendrá sus proyectos en el norte y centro del país, la decisión condena al hambre a cerca de un millón de somalíes.
En conversación telefónica desde Kenia, el representante del programa Peter Smerdon, denunció ayer un incremento de los ataques y tildó las condiciones impuestas de "inaceptables". Y señaló especialmente a dos: el pago de 20.000 dólares cada seis meses y sustituir a todas las mujeres de la organización que trabajan en la zona. El documento de Shabab es intransigente en este aspecto: "(La organización) deberá retirar a las mujeres de sus puestos y emplear a hombres en su lugar. No se permite trabajar a las mujeres excepto en hospitales, centros médicos infantiles y de salud", se lee en el quinto punto. La carta da un plazo de tres meses para el relevo.
Aunque se intentó negociar con la banda desde que hicieron llegar las exigencias en noviembre, la ONU se ha visto obligada a parar sus proyectos en el sur del país africano después de que los líderes de Shabab no hayan cedido un milímetro en sus reivindicaciones y la inseguridad haya aumentado.
"El tiempo límite para aceptar los once puntos era enero y ya no podemos garantizar nuestra seguridad, por eso paramos", señaló Smerdon, que se negó en redondo a proveer de fondos a los radicales más adelante. "Si lo hiciéramos entraríamos en una espiral muy peligrosa, habría que pagar aquí y en cualquier otro lugar del mundo donde trabajamos; definitivamente no vamos a pagar", añadió.
Las otras cláusulas exigidas por las fuerzas rebeldes, vinculadas a la red terrorista Al Qaeda por Washington, certifican el extremismo religioso de la banda y la sensación de impunidad de sus líderes. Además de reservarse el derecho de decidir dónde y cuando deben llevarse a cabo los proyectos de distribución de alimentos y exigir su ampliación a otras zonas, instan a la organización a alejarse de todo aquello que interfiera en la religión del islam como "el cristianismo, el secularismo o la democracia".
En otro de los puntos, Shabab prohíbe a los trabajadores de la organización lo que consideran agresiones a la "buena cultura islámica" como tener o consumir alcohol, ver películas de cualquier tipo o promover el adulterio. En su cuarto "mandamiento", la organización rebelde da una vuelta de tuerca a sus peticiones y veta el uso del sábado y domingo como festivos, la celebración de fiestas como "el Día de Fin de Año, el Día Mundial de la mujer (...) y aquello que signifique que mujeres y hombres de la asociación deban estar en el mismo lugar".
Por último, la lista, que conmina a la ONU a no ondear su bandera, esconder sus símbolos de oficinas y vehículos y a no compartir empleados con otras organizaciones, impone la obligación de detener la distribución de alimentos durante la recogida de las cosechas de los granjeros locales. Sobre este punto, el PMA aseguró anteayer en un comunicado que en los últimos cinco años, la producción local ha cubierto de media sólo el 30% de las necesidades de alimentos en Somalia. Uno de los portavoces de Shabab no escondía su alegría por la renuncia de la ONU. "Es un placer ver al PMA y otras organizaciones espías suspender su relación con Somalia... Nunca les permitiremos volver", señaló a la agencia Reuters.
Pero no toda Somalia celebra la retirada. El viceprimer ministro del parlamento de transición somalí se mostró "afligido" por una decisión que agravará la situación de un país con 3,8 millones de personas necesitadas de ayuda para vivir. El periodista local Hasan Admin fue más duro en su análisis para este diario desde Mogadiscio y recordó que otras organizaciones no se han marchado. "Muchos somalíes están preocupados y lamentan que les hayan abandonado. Es una decisión equivocada", zanjó.

"Si la mujer aborta, el varón puede abusar de ella"
D. Cela 22/12/2009 El Correoweb.es

El arzobispo de Granada, Javier Martínez, pronunció el pasado domingo una homilía en la Catedral en la que comparó la reforma de la Ley del Aborto con el régimen de Hitler, alegando que los crímenes nazis no eran tan "repugnantes" como los que permite cometer dicha ley. Acto seguido, Martínez dio a entender que la mujer que aborta "mata a un niño indefenso" y, por tanto, "da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar" de su cuerpo.

Martínez considera el aborto "un genocidio silencioso", y cree que la humanidad está involucionando al aprobarse los últimos cambios a la ley que permite interrumpir el embarazo. "Matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella", dijo el obispo.
La oficina de información de los Obispos del Sur, que distribuyó ayer su homilía del domingo, explicaron que esta frase de Martínez apunta primero "al abuso que la mujer comete primero con su cuerpo y con su hijo", y que la deslegitima para negarse a que el hombre abuse de ella "como si fuera un objeto". "El arzobispo se refería a que si la madre es capaz de matar a su propio hijo, el varón tiene entonces autoridad absoluta para hacer lo que quiera con ella y con su cuerpo".
Además, Martínez asegura que "es de cobardes matar al débil", dijo Martínez, que se refirió a la Edad Media, esa época "que nadie se atreve a recordar porque tampoco es políticamente correcto", para señalar que hubo una orden militar cristiana en la que los caballeros hacían el juramento de no combatir nunca con menos de dos enemigos a la vez porque para ellos era "indigno combatir de igual a igual" con quien no era cristiano.

Para el prelado, esta "licencia para matar no es más que un primer paso de la pérdida de libertad" de la sociedad y el primer paso, "gravísimo, que anuncia que estamos ya en una nueva y terrible dictadura".
Para Martínez, es la humanidad "la que retrocede con este genocidio silencioso al que se nos invita y que ahora se promueve", genocidio que se impone, dijo, a ciertos profesionales "como si fuera una obligación, el mismo tipo de obligación que las que tenían los oficiales en los campos de concentración".


Hasta 25.000 euros de multa en Irlanda por blasfemar
Grupos de ateos lanzan una compaña contra la nueva ley que ha entrado en vigor con el nuevo año

M.A - El País - 02/01/2010

Desde las 0.00 horas del 1 de enero de 2010 blasfemar en Irlanda puede salir muy caro: de acuerdo con la nueva ley, una persona puede ser multada con hasta 25.000 euros. La nueva "Ley de Defimación" define como blasfema una expresión "tremendamente abusiva o insultante en relación a una materia tenida como sagrada por cualquier religión, que cause indignación en un substancioso numero de seguidores de esa religión".
Los ateos irlandeses se han unido contra esta ley, y han encontrado en Internet la mejor arma para extender su protesta. Desde la página blasphemy.ie califican la ley "tan ridícula como peligrosa", en palabras de Michael Nugent, uno de los líderes de la campaña. "Es absurda porque las leyes religiosas medievales no tienen sitio en una moderna república secular donde las leyes criminales deben de proteger a la gente y no a las ideas. Y es peligroso porque incentiva la indignación religiosa, y porque estados islámicos encabezados por Paquistan están ya usando la redacción de la ley irlandesa para promover nuevas leyes contra la blasfemia a nivel de la ONU", asegura Nugent. Irlanda es un país de mayoría católica, en cuya Constitución "el Estado reconoce la especial posición de la sagrada Iglesia Católica, Apostólica y Romana".
Una de las primeras medidas de este grupo ha sido la divulgación de 25 frases consideradas como blasfemas , que se atribuyen a personalidades nada sospechosos de injurias contra religiones, como Jesús o Mahoma, escritores como Mark Twain o las polémicas declaraciones del Papa Benedicto XVI en 2006 sobre el islam, y que a juicio de los promotores habrían sido sancionados bajo los criterios de esta nueva ley. En la red social Facebook el grupo contra la ley con más número de seguidores reúne ya a cerca de 5.000 personas.
Varios países europeos mantienen en leyes que castigan la blasfemia. En algunos países como Finlandia la blasfemia puede acarrear pena de cárcel, como en el caso del ultraizquierdista Seppo Lehto, condenado a dos años de prisión por blasfemia e incitación al odio contra el islam. En España el delito de blasfemia fue retirado del código penal en 1988.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Muros (2) Muros de silencio


Queremos la anexión, un grito silencioso

En Vida y Tiempos... nos queremos unir a la campaña "Queremos la anexión" que la agencia de publicidad Contrapunto realiza para la Confederación Estatal de Personas Sordas, CNSE, con el objeto de sensibilizar a la sociedad española sobre la exclusión que, dentro de su propio país, sienten más el más de un millón de personas sordas y con discapacidad auditiva que existen en España.

Según sus propios datos, en España hay un total de 2.781 intérpretes de lengua de signos española acreditados, de los cuales sólo un 25% está trabajando. Teniendo en cuenta que deben atender a unos 100.000 usuarias y usuarios de este idioma, la realidad muestra que hay 1 intérprete por cada 143 personas sordas y con discapacidad auditiva, mientras que en otros países europeos el ratio es de 1 intérprete por cada 10 personas sordas. El objetivo de esta iniciativa es dar a conocer la realidad del colectivo y desmantelar todas las fronteras que lo separan del resto de la sociedad.

Les ofrecemos el documental El país de los sordos (Le pays des sourds, 1992) del director francés Nicolas Philibert. En él, un grupo de actores sordos, una escuela de niños sordos, un profesor de Lengua de Signos Francesa (LSF) así como otros sordos nos introducirán, contándonos sus sensaciones y sus experiencias en su extraño y a veces solitario mundo de silencio casi absoluto. ¿Cómo es su vida? ¿Cómo les tratan los oyentes?

En palabras del propio director, cuando descubría el fascinante universo del lenguaje de signos francés
«Al descubrir la belleza del lenguaje de signos, el sorprendente arco de sus posibilidades, y la importancia de los detalles visuales para los sordos, la agudeza de su observación, la increíble memoria visual que poseen, comencé a pensar que un film sobre las personas sordas sería como trabajar con la esencia misma del cine»
Extractamos algunos de los párrafos de la estupenda crítica que el blog Tren de sombras ha escrito sobre este emotivo y necesario documental.

(...) En el país de los sordos invierte calladamente nuestro concepto de normalidad”, descubriéndose a golpe de revelación y sembrando un delicado clima de empatía con la comunidad sorda. Para ello, Philibert se sirve —al igual que haría diez años después en de la figura central de un enseñante, el gran Jean-Claude Poulian, un profesor sordo de lenguaje de signos, que actuará de interlocutor pertinaz a lo largo del filme. Frente a la tradicional figura del contador de historias, en el material promocional del ciclo se define a Poulian como un “gesticulador de historias”, una denominación certera dada la capacidad comunicativa —y la pasión— del maduro profesor, que nos inunda con su gesticulante locuacidad. Poulian, que sufrió las consecuencias de una educación anquilosada y brutal que le ataba las manos a la espalda para obligarle a hablar, se ha convertido en un ferviente defensor de la enseñanza bilingüe de los lenguajes sonoros y los de signos.

Para entender la importancia de esta normalización, Philibert elige una clase de niños sordos que, con gran dificultad, dan los primeros pasos en su aprendizaje y entrevista a un amplio espectro de personas que nos transmiten, con desarmante naturalidad, parte de los problemas que han de afrontar por su condición a lo largo de su vida.

Muchas de ellas viven, según nos dicen, una vida tan plena (o tan vacua) como puede ser la nuestra, pero lo hacen inmersos en un mundo silencioso, estanco e impermeable, en el que los sordos se casan con sordos y los padres desean que sus hijos nazcan privados del sentido del oído, pues no consideran su ausencia como una tara sino todo lo contrario. Como nos cuenta Poulian al respecto de su hija oyente: «Había soñado con tener una hija sorda, la comunicación hubiera sido más fácil. Pero la quiero igualmente».

Otro de los entrevistados nos explica la situación de su familia donde todos los miembros son sordos de nacimiento menos una “pobrecita” que tuvo la desgracia de nacer con su sentido del oído intacto y que se siente desplazada en medio de su familia. A pesar del cálido humor con el que están filmadas, estas declaraciones no dejan de provocar extrañeza y cierta tristeza, pues la deseada normalización nunca podrá realizarse si los sordos continúan desarrollando una existencia paralela y, en cierto modo, aislada a la del mundo exterior. Aunque, ¿quién puede culparles? Un aparte tranquilo siempre nos parecerá romo y acogedor frente a un mundo demasiado afilado. Vive la différence!… qué utópico grito.

Pero no nos dejemos llevar por el pesimismo; nada más lejos de la intención de Philibert que el amarillismo o la zafia acumulación de anécdotas más o menos emotivas, más o menos tópicas, a los que nos tienen acostumbrados los reportajes televisivos “de investigación”.

Casi sin darnos cuenta, el cineasta francés ha volteado con gesto decidido su tortilla de nitratos y su vivaz narración nos sitúa ante un grupo de amigos que recibe a unos estudiantes extranjeros de intercambio. Todos ellos son sordos. Poco a poco, comienzan a conocerse y a enlazar complicidades. En sus manos descubriremos que, al contrario de lo que se suele pensar, el lenguaje de signos no es internacional y existen diferencias entre los distintos países, variantes que en seguida se ven superadas por la ductilidad mimética de los signos. Llegado el momento, asistiremos a la emotiva despedida cuando los visitantes hayan de partir, pero Philibert se mantiene muy lejos de cualquier sentimentalismo. La sobriedad y la distancia del punto de vista elegido provocan una limpia pureza en la mirada que los espectadores dirigimos hacia estas personas, muy de agradecer ante la impudicia audiovisual que nos rodea en la actualidad (...)

En definitiva, una excelente oportunidad para conocer y valorar la lengua y la cultura de una comunidad que vive entre nosotros y merece ser respetada y comprendida por todos, para diluir las fronteras de la exclusión que la incomunicación ha construido en algunos de sus alrededores, para saber qué sienten mientras sus manos coreógrafas dibujan en el aire palabras, ideas, comunicación entre ellos y nosotros.



Nota: En los subtítulos no hay eñes ni tildes.