jueves, 14 de octubre de 2010

Dolor (1) El dolor en el cuerpo, en el cerebro, en el alma

Da igual que la espalda se desgarre, la cabeza martillee o se pinche la pantorrilla; el dolor nace siempre en el cerebro. El dolor es algo más que una mera experiencia somática. Al tiempo que despierta sensaciones, sucumbe a la fuerza controladora de la mente. Dr. Burkhart Bromm. El origen del dolor

Visto con ojos primitivos, el dolor corporal es la verdad única, irrefutable, no perturbada por nada externo (el martirio, el sacrificio por otra persona). Es curioso que el dios del dolor no fuese la principal divinidad de las primeras religiones (quizá lo haya sido de las posteriores). Franz Kafka. Diario personal

Cuánto sufrí ayer por la noche: el talón y las costillas... qué tormento. No hay palabras que puedan expresarlo, se necesitan gritos. Alphonse Daudet. En la tierra del dolor

Dolor, s. Estado de ánimo ingrato, que puede tener una base física, o ser puramente mental y causado por la felicidad ajena. Ambrose Bierce. Diccionario del diablo


Primera parte. El dolor en el cuerpo y el cerebro

Todas las personas experimentamos dolor. Se trata de uno de los síntomas más frecuentes y difíciles de tratar. Esta sensación es debida a las señales que emiten las terminales nerviosas para el dolor, denominadas nociceptores, y que viajan a través de los nervios periféricos que recorren el cuerpo hacia el sistema nervioso central, el cerebro y la médula espinal. Se reúnen en el cuerno posterior medular, una región que actúa clasificando los mensajes del dolor. 

Las señales se transmiten al tálamo y la corteza cerebral, donde la sensación se hace consciente. El procesamiento psico-físico puede variar según la personalidad, el estado de ánimo y la educación. El dolor provoca también reacciones vegetativas, como la taquicardia, el aumento de la presión arterial, la sudoración y el aumento de la frecuencia respiratoria. El dolor es considerado hoy como una parte del sistema protector, advirtiendo oportunamente al organismo acerca de estímulos nocivos externos. zonamedica.com.ar

Tres 14 - Dolor

El dolor es un mecanismo que nos protege de las agresiones externas. Hay personas que no sienten dolor y mueren pronto porque dañan su propio cuerpo sin darse cuenta. Aguantarlo puede provocar consecuencias graves en las funciones cognitivas cerebrales. 

¿Qué es el dolor? ¿Qué nuevas formas hay para controlarlo? ¿Por qué no todos sentimos por igual el dolor? ¿Cómo influye en el cerebro soportarlo? Tres14 entrevista a Carlos Belmonte, catedrático de fisiología e investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante, que nos explica todo sobre los mecanismos del dolor y las nuevas formas que hay para controlarlo.





Segunda parte. Dictante dolore, el lenguaje del dolor
"Los anocheceres de morfina, el efecto del cloral. El Erebo, el caudal negro, opaco, más el sueño a flor de vida, la nada. ¡Qué inmersión, qué deleite cuando te sumerges ahí! Sentir que te atrapa, que te arrastra. Por la mañana, dolores, dentelladas, pero la cabeza libre, más aguda quizá... o descansada, sin más. Intentos de sueño sin cloral. Párpados cerrados. Se abren abismos a derecha e izquierda. Amodorramientos de cinco minutos, con la angustia de pesadillas en que resbalo, me despeño: el vértigo, el abismo. Dolor, siempre nuevo para el que lo padece y que va pareciendo trivial a quienes lo rodean. Todos se acostumbrarán a él, menos yo. (...) Contractura del pie derecho con reflejos hasta las costillas. Todos los tirones de hilos del hombre orquesta que enarbola sus instrumentos. En la carretera de Draveil, con hilos en los codos y en los pies... El hombre orquesta del dolor, ése soy yo." Alphonse Daudet. En la tierra del dolor


Este redactor cree hablar en nombre de todos cuando afirma que ante un dolor súbito e intenso, verbigracia el producido por un encuentro carnal no deseado a la altura de la tibia con un bolardo de hierro pintadito de gris camuflaje y plantado en la acera de alguna calle madrileña, un buen juramento a juego con el objeto que nos haya dañado o una rotunda blasfemia que nos salga de las tripas es lo más procedente para al menos concedernos cierto desahogo moral ante el percance. 

Sin embargo, cuando el dolor nos invade y se nos instala dentro, perpetuándose en algún área de nuestro cuerpo, maldecirlo con vehemencia se nos queda corto así que además de sufrirlo a machete porque no nos queda otra, podemos reflexionar sobre él, interiorizarlo, ponerle cara, hablar de él con alguien (lo que siempre ayuda) y si sabemos juntar letras con cierto criterio escribirlo.

Alphonse Daudet (1840-1897) fue un escritor francés que a finales del siglo XIX escribió "En la tierra del dolor" (La doulou), cuaderno de notas preclaro y conmovedor sobre los años en los que sufrió los síntomas de una neurosífilis terminal conocida como tabes dorsal (que provoca ataxia, es decir, la progresiva incapacidad para controlar los movimientos propios) que acabaría con su muerte. Daudet contrajo la enfermedad cuando tenía diecisiete años, aunque no notó los primeros síntomas hasta 1884, entrando a formar parte del grupo de escritores sifilíticos como Flaubert, Baudelaire y Guy de Maupassant.


En su libro consignaba los efectos de los distintos dolores de creciente intensidad que su enfermedad le provocaba, así como las dolorosas e inútiles curas a las que sometía la medicina del siglo XIX a los que la padecían, lo que además le convirtió en adicto al alcohol, el láudano y la morfina. Su escritura, que orbitó alrededor del dolor a lo largo de más de diez años, muestra una desasosegante mirada a su sufrimiento, su miedo y su patética humanidad. En el ensayo colectivo El dolor: los nervios culturales del sufrimiento Francisco González reflexiona sobre la obra de Daudet de esta forma:
"Para esta obra tan singular Daudet había encontrado un epígrafe revelador. Dictante dolore. Jubilada la musa, es el dolor el que dicta al escritor las palabras. La empresa que acomete Daudet es un combate desesperado porque las únicas armas de las que dispone son precisamente las palabras y éstas están bajo el imperio del dolor. En efecto, el dolor se resiste a ser expresado ("Cuánto sufrí ayer por la noche: el talón y las costillas... qué tormento. No hay palabras que puedan expresarlo, se necesitan gritos. Y además, ¿de qué sirven las palabras para todo aquello que se siente a fondo en el dolor (y también en la pasión)?").
Incapaz de referir el sufrimiento, el lenguaje deberá entonces recurrir a las metáforas. ("A veces bajo el pie, un corte muy, muy fino: un pelo. O tajos de navaja bajo la uña del dedo gordo. En los tobillos, el tormento de la bota. Dientes de rata agudísimos que roen los dedos del pie"). Pero la mayoría dei tiempo el dolor impide la escritura ("A ratos, imposibilidad de escribir, de tanto como me tiembla la mano"), y cuando le permite al escritor coger la pluma le cambia la letra, condiciona la sintaxis de sus frases o le deja simplemente vacío frente a la página deslumbrante de blancura.
Despojado del lenguaje, el escritor sufre una transformación radical: "me siento como una criatura mitológica cuyo torso estuviera encerrado en una caja de madera o de piedra y, poco a poco, se fuera entumeciendo y solidificando. A medida que la parálisis va apoderándose de él, de abajo a arriba, el enfermo se vuelve un árbol o una roca, igual que una ninfa de Las metamorfosis de Ovidio". O un insecto monstruoso. Porque la metamorfosis que años más tarde escribirá Kafka es una figuración de los efectos que provoca el dolor en un individuo y en su familia. al despertar Gregor Samsa, convertido en un bicho gigantesco, recordará haber imaginado muchas veces tener en la cama un ligero dolor. Ese dolor es en realidad el preludio del sufrimiento moral y físico que le acarreará su nueva naturaleza, porque poco a poco, ningún miembro de su familia querrá ocuparse de él pues, como bien escribe Daudet, a propósito de su propia dolencia, "quienes nos rodean ya se han acostumbrado a ese dolor, que a nosotros nos parece siempre nuevo; no tardaría en convertirse en una lata para todo el mundo, incluso para quienes más nos quieren. La compasión se embota". Presa del dolor, el escritor se ha metamorfoseado en un animal que no sale de su cuarto."
En entradas posteriores dedicadas al dolor seguiremos publicando extractos de este libro para ver cómo la respuesta de Daudet al dolor que se había enseñoreado de su cuerpo, su espíritu y su escritura era, además de intentar ahorrárselo a quienes amaba, procesarlo física y mentalmente, verbalizarlo y transformarlo en lenguaje para ilustrar las sensaciones terribles que este sufrimiento continuo inflingía a su cuerpo y su espíritu.


Tercera parte. Dolor crónico, dolor tóxico


Así pues consideramos como tal aquel dolor que simplemente no te deja nunca, así que, en esta y entradas posteriores intentaremos conocer las diversas causas, calibres y manifestaciones del dolor crónico, patología que puede atormentar la vida de una persona de forma practicamente continua durante años, que pone a prueba caracteres, amistades y trabajos, que martiriza los días y las noches de quienes lo padecen.
 
Cuando el dolor (que es un mecanismo genéricamente necesario y beneficioso para nuestro organismo) se cronifica se convierte en algo pernicioso y torturante, que puede ser más grave para el organismo que la propia enfermedad o traumatismo que lo ha causado. Los estímulos dolorosos que se mantienen en el tiempo exigen una alta atención diaria que agota la energía y el rendimiento cerebral, pudiendo provocar importantes reacciones emocionales que potencien el sufrimiento que lleva asociado, afectando a todas las áreas vitales (laborales, emocionales y sociales) de las personas que lo sufren.

Según datos de Wikipedia, el dolor crónico es el que dura más de seis meses, y puede ser maligno y no maligno. Maligno es el dolor producido por tumores y metástasis óseas al comprimir determinadas estructuras como huesos, plexos, raíces, nervios periféricos o vísceras o los producidos por las propias terapias anti-tumorales como la quimioterapia. No maligno es aquel dolor que sufre una persona cuya patología no compromete la supervivencia a corto o medio plazo. Por su origen puede clasificarse en reumatoideo, vascular, traumatológico, psicológico o neuropático.
 
Profundizamos un poco en este último, el dolor neuropático, uno de los dolores más obcecados e insufribles dentro de la alegre pandilla de los dolores crónicos y que se calcula es sufrido por un 1-1'5% de la población. 

Según la Asociación Internacional para el estudio del Dolor (IASP) se define como "un dolor que se inicia o es causado por una lesión primaria o disfunción en el sistema nervioso debida a alteraciones de los nervios centrales o periféricos". Esta definición conlleva el concepto de que cuando se produce una lesión en un nervio, las alteraciones de las vías nerviosas hacen que se produzca un dolor crónico en ausencia de un estímulo continuo. De esta manera el dolor neuropático difiere totalmente del dolor nociceptivo (el normal, si te pinchas, duele) ya que éste resulta de la activación de los axones sensoriales por estímulos dolorosos que suelen ser finitos y localizados y que desaparecen cuando se eliminan las causas.

Es esta ausencia de relación causa-efecto entre lesión o estímulo y el dolor propiamente dicho, característica del dolor neuropático que emite mensajes sensoriales patológicamente distorsionados, lo que lo hace especialmente imprevisible y desquiciante. Suele producirse a causa de alteraciones crónicas del sistema nociceptivo que conllevan determinadas percepciones anómalas: por un lado, la alodinia (estímulos normales son percibidos como dolorosos) y, por otro, la hiperagelsia (estímulos dolorosos que son percibidos exageradamente).

León Daudet, hijo del escritor Alphonse Daudet supracitado comentaba acerca de cómo puede cambiar el carácter de las personas afectadas de este sufrimiento continuo:
«La enfermedad nerviosa multiplica por dos —eleva al cuadrado, como dicen los algebristas- tanto las cualidades como los defectos de aquellos a quienes toca. Los afila como lápices, como solía decir mi padre. El tacaño se hace avaro [...]. El celoso supera a Ótelo, el amante se vuelve frenético [...]. Por el contrario, las almas nobles, generosas, desinteresadas, enfrentadas a un dolor que no cesa, adquieren un renovado sentido del altruismo; dimana de ellas una bondad casi santa. Tal era el caso de Alphonse Daudet», Dettant la douleur, León Daudet.
Por no hablar del impacto emocional que un dolor crónico puede causar en las personas. Hace dos años un grupo de científicos de la Universidad Northwestern de Illiniois demostraron cómo el dolor crónico, vaya, no sólo duele sino que además puede dañar el cerebro de las personas que lo padecen, demostraron la relación directa entre el hecho de sufrir dolor y trastornos que sufren frecuentemente estos pacientes como la alteración de la atención, el sueño o la depresión.

Se sabía que aun cuando una persona sana no hace nada, el cerebro sigue activo, aunque funcionando por defecto en equilibrio. Cuando una parte del cerebro se activa más, otra parte se debe desactivar un poco para mantener ese equilibrio. El conjunto de partes que intervienen en ese equilibrio se denomina 'red de estado de reposo cerebral' y es la que se encarga de mantener el cerebro correctamente balanceado. En los casos de personas con dolor crónico, aunque pueda desarrollarse un umbral cierta tolerancia por el dolor basal en cambio, el cerebro no está nunca en reposo, incluso cuando deciden mantener la mente en blanco, porque tienen el dolor manifestándose, permanentemente por lo que tienen muchas menos zonas apagándose, indicando un desequilibrio global de la red.

Los investigadores observaron que había zonas localizadas en la parte frontal del cerebro que seguían trabajando cuando debían estar descansandoPrecisamente, esas zonas del cerebro están involucradas en el procesamiento de emociones, la toma de decisiones y las propiedades cognitivas más elaboradas. La activación continua de las neuronas que se encuentran en esas áreas podría llevar a la muerte de las neuronas o a que se alteren sus conexiones con otras o a cambios en la estructura de redes neuronales.

Como hemos visto, quien padece dolor crónico se encuentra con un atolladero vital del que le será difícil salir, una maldición de carácter casi mítico como la de aquel Prometeo que tras robar el fuego de los dioses para entregárselo a los humanos, aquellos, siempre picajosos con sus cosas de divinidades, le condenan a ser encadenado a una roca donde todos los días será visitado por un águila que le comerá el hígado. Éste volverá a regenerarse para al día siguiente ser devorado de nuevo por la rapaz y así para siempre, a mayor gloria del dolor perpetuo.

martes, 21 de septiembre de 2010

Humor (4) El Coyote y el Correcaminos

Para nuestra nueva entrada sobre el humor recuperamos de nuestra memoria los legendarios dibujos animados de Wile E. Coyote y el Correcaminos o Road runner, creada en el año de 1949 por el animador Chuck Jones para la Warner Bros. y que tantas veces acompañaron las tardes del aquel infante que un día dictaría la ley al Oeste del Pecos, no lejos de los parajes desérticos donde vivían estos grandes personajes del humor de siempre.

Construída sobre cuatro elementos básicos: un coyote eternamente famélico, un correcaminos escurridizo y socarrón, un desierto eterno y una marca mítica, la Corporación ACME, fabricante de los más bizarros y a veces fallidos gadgets de caza y persecución, estructura que mantiene casi invariable durante todos los episodios de la serie. Una enorme prueba de talento e ingenio de sus creadores. Unos datos cogidos de la Wikipedia:
Chuck Jones se inspiró para crear a estos personajes en un libro de Mark Twain, titulado Roughin It, en el que Twain denotaba que los coyotes hambrientos podrían cazar un correcaminos.

En una ocasión, Chuck Jones dijo, refiriéndose a dos de sus personajes más conocidos, que "el Coyote es mi realidad, y Bugs Bunny mi meta". Los dibujos del Coyote y el Correcaminos fueron creados como una parodia de los dibujos tradicionales de "gato y ratón" (como Tom y Jerry), que eran muy populares en la época. La ambientación de la serie en el desierto del sudoeste de Estados Unidos se asemeja a la de la serie de cómics Krazy Kat, de George Herriman.


Estos cartoons convertían sobre todo al Coyote (de forma parecida a nuestro Carpanta) en personaje de tragicomedia griega, eternamente destinado a ver pasar su comida por delante sin ver consumada la captura, como epítome del ingenio convertido en infortunio frente a la explotación en bruto de un recurso físico, en fin, una historia ya antigua. Les ofrecemos uno de los episodios clásicos de la serie (arriba, "Con todo el equipo") y el último de todos ellos, en el que, al final, el Coyote atrapa a su Némesis y obtiene su merecido premio, convitiéndolo por fin, en sabroso asado de ave impertinente.



Entradas relacionadas:

Vocabulario Fundamental. Humor (I) Humor británico
Vocabulario Fundamental. Humor (II) Humor catalán
Vocabulario Fundamental. Humor (III)

Leopardo (2) Leopardo del Amur


Para nuestra segunda entrada sobre el gatazo moteado de nuestros sueños, el leopardo y sus subespecies que aún sobreviven en el mundo, nos ocupamos del leopardo del Amur (Panthera pardus orientalis) con una población en libertad de 30 a 35 ejemplares, el felino más amenazado del mundo, más incluso que nuestro lince ibérico (que sigue muriendo tiroteado por tarados en Doñana y alrededores). Una población agonizante que ni siquiera asegura la necesaria variabilidad genética que garantizara la viabilidad futura de la especie en su hábitat natural pues para ello se necesitarían al menos 100 ejemplares en libertad.

Esta subespecie se extendía por la Península de Corea, nordeste de China y el sureste de Rusia; la mayor parte de su territorio se correspondía con el del tigre de Siberia. En la actualidad sólo se encuentran en las montañas Sikhote-Alin, cerca de Vladivostok, en la Siberia rusa.

La destrucción de su habitat y la caza furtiva para conseguir su bella piel le han condenado a una casi segura extinción en libertad, después de la cual ya sólo podrá existir en el espacio adocenado de algunos parques zoológicos perdiendo para siempre sus ancestrales artes de caza y supervivencia en la Naturaleza.

Afortunadamente y como suele suceder en estos casos y ante la dejación cómplice de los gobiernos existen algunas ONG rusas e internacionales que intentan retrasar la fecha nefasta en que aquellos parajes remotos del mundo pierdan esta joya de la Naturaleza. La ALTA (Amur Leopard and Tiger Alliance) y la Amur Leopard Conservation (también en Facebook) intentan tapar la hemorragia con su esfuerzo desesperado y las contribuciones de sus socios y simpatizantes (si alguien quiere hacer una contribución a través de su Paypal contará con nuestro agradecimiento sincero). De su página publicamos este video:



Hasta aquí nuestro homenaje a este animal maravilloso a quien la codicia y la estupidez humanas, una vez más de la mano, han llevado al borde del colapso lo que parte el alma del Juez Roy Bean. Corre leopardo, corre...



Entradas relacionadas: Vocabulario Fundamental. Leopardo (I) Leopardo africano

lunes, 20 de septiembre de 2010

Viajes y Migraciones (2) Benarés en la memoria

Un suelo esponjoso y calcinado jalona nuestros pasos y nos envuelve en un vapor agrio y ceniciento. Subimos la pequeña pendiente cubierta de la escoria resultante del diario quemar de cuerpos: una alfombra de muerte tejida en siglos de tradición con hebras de fúnebre ritual. A la izquierda, pilas de leña que, en solidaria combustión con el cuerpo del finado, le limpiarán de toda cicatriz de pecado y le elevarán a la suprema paz, convertido en humo que se diluirá en la infinitud de los dioses. Es la playa donde todas las olas rompen y agotan su existir.

Por unas escaleras barnizadas de inmundicia accedemos a la parte alta: unos acarrean leña, otros nos miran con pasividad, dos perros se pelean, algunos visitantes – solapadamente - hacen fotos, una escuálida figura masculina duerme sobre una losa, una anciana mira al horizonte con rostro indolente, un hombre sentado sobre sus piernas parece gozar de su voluntario ostracismo, angostos cubiles acogen a moribundos entre sus paredes de mugre esperando el momento de arder en la pira de la redención... La temperatura es alta y la muerte cristaliza en un laberinto de callejuelas y batiborrillo de gente.(...)

Leer resto de la entrada en blog Viaje a la nada.

“Más antigua que la historia, más antigua que la tradición, incluso más antigua que la leyenda, y parece el doble de antigua que todo ello junto.” Mark Twain

Hace ya algunos años que este redactor de Vida y Tiempos escribe viajó al Norte de la India y pasó tres días en Benarés (o Varanasi, en sánscrito) y quedó fascinado por esta ciudad extraordinaria a orillas del Ganges. El viajero que de repente se encuentra caminando por sus callejuelas queda impactado por la increíble mezcolanza de decadencia, de algunos silencios emocionantes y de múltiples ruidos y bocinazos, putrefacción, personajes inverosímiles, calles atestadas, todos los ya míticos olores deliciosos o fétidos que en la India se dan, miseria, animales y humanidad extraña y desbordante.

En esta segunda entrada sobre el viaje y sus enseñanzas recordamos aquel viaje sorprendente a través de unos párrafos del blog
Viaje a la nada y el estupendo espacio Nómadas, de Radio Nacional, que viajan a la ciudad de la vida y la muerte.
Nómadas - Benarés, la vida y la muerte




Benarés es una ciudad incomprensible. Es decadente, sucia, enferma, superpoblada... pero es el destino de peregrinación de millones de hindúes que buscan desesperadamente las sagradas aguas del turbio Ganges. Ese río lleno de cenizas humanas ejerce un misterioso magnetismo que 'Nómadas' intenta comprender (18/09/10)

viernes, 10 de septiembre de 2010

Océanos (1) Océanos de vida

Magnífico documental (subido por Bizzentte) del año 2009 de los franceses Jacques Perrin y Jacques Cluzaud, autores del también excelente "Nómadas del viento" ("Le peuple migrateur", 2003) que ya ofrecimos en nuestro blog en aquel post dedicado al viaje. En este documental, en el que invirtieron ocho años (entre rodaje y producción) de su vida, se superan a sí mismos y nos muestran casi sin palabras algunos emocionantes momentos de intimidad de los océanos y de los seres sorprendentes que los habitan.

Durante ese tiempo los contemplamos como seres individuales (aquí Don Mero) que luchan por sobrevivir en un hábitat a la vez frágil y poderoso, pero también nos muestran el momento en que son arrancados de su ecosistema por redes que devastan todo lo que se encuentran o cómo un agonizante tiburón ve seccionadas en vivo sus aletas es vuelto a arrojar al mar para desplomarse, amputado y agonizante, en el lecho marino. Un documental que debería mostrarse en las escuelas.


Océanos -
Perrin y Jacques Cluzaud

Sumergiéndose a lo largo de todos los mares del planeta, OCÉANOS explora la cara más desconocida de la Tierra. Desde las lagunas tropicales y los témpanos polares, hasta las vastas superficies del mar abierto, este monumental viaje acompaña a las majestuosas criaturas del mar de una forma nunca vista hasta ahora, muestra especies desconocidas, y revela de forma elocuente, didáctica y tremendamente emocionante las relaciones que se establecen entre la
vida salvaje, los ecosistemas oceánicos y los seres humanos.

OCÉANOS es una monumental producción de ocho años de trabajo, de los que cuatro han sido de rodaje. Filmada por todo el planeta con las más innovadoras técnicas de grabación, utilizadas por primera vez en un documental, entre las que destaca la creación de una serie de cámaras especialmente adaptadas para la grabación oceánica introducidas en soportes hidrodinámicos de novedoso diseño preparados para seguir a la misma velocidad a rápidas especies marinas como delfines y atunes. Con más de 50 millones de euros de presupuesto, OCÉANOS no es sólo la producción documental más cara de la historia del cine, sino una fascinante obra que proporciona un nuevo enfoque del océano y sus criaturas, adentrándose en su inmensidad y que alcanza lugares donde el hombre nunca ha llegado anteriormente.

Dirigida por Jacques Perrin y Jacques Cluzaud (nominados al Oscar al del viento.” En OCÉANOS, reconocidas entidades científicas de todo el mundo como el Museo de Historia Natural de París, La Fundación Sloan para el censo de la vida marina (EE.UU.), CNRS, IFREMER o ESA han colaborado estrechamente asesorando al equipo de cineastas.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Olvido (1) Stalin, el desamor y el olvido

Pienso que somos quien somos gracias a nuestros recuerdos, nuestras memorias. Y pienso también que estas se reconstruyen constantemente en conversaciones que mantenemos internamente, conversaciones con nosotros mismos, pensamientos, evocaciones de momentos. Pero también creo que somos quien somos por el recuerdo y la memoria de los otros, de nuestros amigos, de nuestros familiares, de nuestros conocidos. Son los amigos y familiares los que nos recuerdan quienes éramos en algún momento. ¿Te acuerdas cuando? Nos dicen y algo nos pasa, nuestro cerebro recorre sus trillas, hace sus conexiones y… recordamos. Será en este dialogo, en estas reminiscencias que continuaremos construyendo nuestro ser, nuestras memorias. Pero para poder continuar siendo y para poder continuar viviendo también a veces es necesario olvidar.
Iván Izquierdo "El arte de olvidar"


Primera parte. Stalin y el olvido



"Stalin, el hombre que implantó el terror en la URSS no se fiaba ni de su sombra. Estaba condenado a la soledad absoluta. Apenas hablaba con nadie y, si lo hacía, era para mentir o manipular" Josep María Flotats

"En toda mi vida nunca había visto un hombre con personalidad tan repelente como la de Yezhov." Un viejo bolchevique.

En 1940 fotografiaron de esta forma al dictador soviético Iósif Stalin junto a su colaborador Nikolai Ivánovic Yezhov en la inauguración del canal Moscú-Volga. Por aquel entonces Yezhov era Comisario para el Transporte del Agua, cargo al que accedió tras caer en desgracia en su anterior puesto de director del NKVD, -la temible policía secreta soviética, precursora del tristemente célebre KGB-.

Ya desde antes de afiliarse al partido bolchevique en 1917, Yezhov admiraba profundamente a Stalin a quien tuvo oportunidad de conocer en 1928 durante un viaje de este a Siberia donde Yezhov se encontraba. En este viaje el padrecito Stalin se quedó impresionado por las cualidades del joven Nikolai, audaz e implacable cumpliendo órdenes, por muy despiadadas que estas fueran. Estas cualidades fueron las que le impulsaron dentro del Partido Comunista y el Servicio Secreto hasta alcanzar la cumbre de su carrera cuando fue nombrado responsable del servicio secreto o Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) por orden directa de Stalin.

Yezhov estuvo al frente de la NKVD desde septiembre de 1936 a agosto de 1938, durante el periodo llamado la Gran Purga o Yezhovshchina (era de Yezhov), uno de los más tristes episodios de la siempre convulsa historia rusa. Durante esos dos años Yezhov ejerció de eficiente correa de transmisión y brazo ejecutor de los dementes deseos de su admirado Stalin, tiempo suficiente para purgar, torturar, desterrar a los Gulags siberianos y/o ejecutar a millones de personas. Le gustaba decir que "es mejor que sufran diez inocentes que dejar que un enemigo del pueblo escape".



Uno de los principales objetivos del delirio paranoico y homicida de Stalin en este periodo fueron casi todos los bolcheviques que habían tenido un rol importante en la Revolución de octubre o en el anterior gobierno de Lenin y con quienes Stalin hubiera tenido discrepancias políticas o simplemente no simpatizara. Stalin se ensañó con sus antiguos camaradas de partido, los que le habían visto ascender en él a base de brutalidad e intimidación, con el fin de eliminar físicamente a cualquier dirigente de la vieja guardia que representará una amenaza real o imaginaria para su liderazgo, así como a miles de cuadros medios del partido con alguna relación, real o inventada, con los dirigentes fusilados.

Sin embargo Stalin no se conformaba con la tortura y/o asesinato de sus enemigos políticos, para los más significativos y cercanos procuraba no sólo su aniquilación física sino también la de sus colaboradores y sus familiares, así como la eliminación de cualquier referencia a ellos en documentos y fotografías oficiales, más aún si en ellas aparecían cerca de Stalin.

Buscaba negar sus evidencias físicas y sentimentales, extirpar de raíz toda señal de ellos donde trabajaran, donde vivieran, amenazar e intimidar a quien aún admitiera conocerlos para borrar completamente no ya su existencia o las pruebas de ella sino hasta su evocación y recuerdo, lo que Stalin ansiaba era condenarlos al olvido absoluto. Y de lograr todo esto se ocupó durante dos años su fiel verdugo Nikolai Yezhov, por lo que era conocido como "el enano sangriento", por su baja estatura y su gustosa diligencia en extirpar contrarrevolucionarios.

Sin embargo, y como comentamos al principio, era sólo cuestión de tiempo que también este cayera en desgracia. La maldad intrínseca y efectividad matarife de Yezhov no fueron suficientes para salvarlo del castigo que tarde o temprano todos los altos cargos políticos de la Unión Soviética recibían como irónica recompensa de su trabajo. En agosto de 1938 Yezhov fue sustituido en la dirección de la NKVD por otro renombrado carnicero, Lauretii Beria, rebajándole al cargo de Comisario para el Transporte del Agua, periodo que duró apenas unos meses. En abril de 1939 fue detenido y nunca más visto. De él, como era el procedimiento habitual, se intentaron eliminar las evidencias de su cerrada colaboración con Stalin en los libros y hemerotecas soviéticas, siendo removido de aquella crepuscular foto junto al agua al lado de quien fue su maestro en la suerte de asesinar, de quien fue su líder y su verdugo, de quien le condenó a muerte y a olvido.


Segunda parte. Deformidades y olvidos

Del magnífico blog Un tren sobre la tierra traemos este texto preclaro sobre la llegada sigilosa, sin aspavientos ni declaraciones solemnes, del olvido a nuestro corazón, un día cualquiera, sin darnos cuenta.


Un tren sobre la tierra. Deformidades

A menudo una fractura ósea produce una deformidad manifiesta en el miembro afectado. Esta deformidad es mayor o menor en función del mayor o menor desplazamiento de los fragmentos. Al principio, después de la inmovilización o de la cirugía, la zona presenta a menudo un aspecto terrible: hinchada, con una angulación variable, la piel roja, brillante, macilenta. Por no hablar de las cicatrices.Muchos pacientes preguntan si eso se les va a quedar así. Si su brazo, o su pierna quedarán con ese aspecto, tan maltrechos, para siempre. Si seguirá doliendo. Para siempre. Yo les suelo decir lo mismo: que están en lo peor, que hay que tener paciencia. Que llegará el momento en que dejará de doler. Y que un día, pasado el tiempo, de repente se mirarán la zona donde tuvieron la fractura, la compararán con la otra y verán que no hay gran diferencia. Y se darán cuenta de que ya han olvidado siquiera cómo dolía.

Al principio me dolía respirar como si el aire estuviera hecho de arena. Después de que él se fuera, mis piernas iban buscando sentarse en todos los bancos de todas las calles, se dejaban olvidados los músculos en cada paso. Y sentía el corazón claramente deforme: mil fragmentos desplazados a años luz unos de otros, formando una constelación de llanto, exangüe, ingrávida, extendida por dentro de mi pecho, en las sábanas, en el espejo, y hasta en la suela de los zapatos.

Pero de repente me he dado cuenta: ya no duele. Sigue ahí, debajo de las costillas. Es uno solo, robusto, sano. Ha empezado a latir tan fuerte que se me escapa la risa por debajo de las uñas. He palpado con cuidado, me he tomado el pulso. He comprobado, efectivamente, que no hay gran diferencia. Sigue siendo el de antes, el mío. Sólo necesitaba tiempo, amor (y unas cañitas). Y cuando las circunstancias lo requieren, se vuelve igual de loco. Cualquiera diría que se ha olvidado incluso de cómo dolía.


Tercera parte. El desamor y el olvido

Un día llega la ruptura. Y esa persona que agitaba tu existencia, que hacía que tu cuerpo crujiera de felicidad como un barco de madera mecido por el mar ya no está a tu lado y los mundos que creasteis en tu interior colapsan y de ti no queda nada sino una carcasa de huesos, músculos y piel que trabaja y se alimenta mecánicamente, que recurre a automatismos mentales para apenas relacionarse con el mundo extramuros de su desolación.

Existen amores que marcan indeleblemente tu vida, anillos concéntricos de felicidad absoluta sedimentada en tus huesos que identificarán para siempre en tu alma esos tiempos gozosos de orgasmos feroces y miradas arrebatadas. Sin embargo, en la misma naturaleza de esos amores a quemarropa está sembrada la semilla de su final y un día algo desnivela el sutil equilibrio de vasos comunicantes de amor y poder que fluye entre cada pareja de amantes y algo se rompe y cambia el modo en que te mira y luego llega la lejanía y sin que tu cuerpo quiera reconocer ninguna de las evidentes señales del desplome, comienza el desamor.

Después llega ese periodo hiriente y superfluo que es el amor agónico -y sus estertores- y después llega el final y entonces, tarde ya, recuerdas aquello que escribió hace dos mil años aquel romano preclaro, todo amante es un soldado en guerra, mientras contemplas estupefacto cómo, tras la escabechina de la ruptura, regresan los jirones derrotados de tus ejércitos de una guerra que no sabían estar librando.



El desamor se extiende indiscriminadamente por tu cuerpo y tu mente como una toxina que todo lo invade y la ansiedad interfiere tus actos, distorsionando tus emociones y tu pensamiento, que orbita obsesivo alrededor de su nombre y del olor perdido de su piel y su sexo. Cuando esto sucede, simplemente puedes darte por jodido, jodida, y prepararte para lo que se te viene encima. Es ese tiempo después del abandono en que el desamor da su golpe de estado en tu espíritu, meses de estrés post-traumático y compulsivas revisiones de mail y móvil,

un sms suyo bastaría para sanarte,

es ese tiempo fatal en el que, como decía Byron, el recuerdo de la felicidad ya no trae la felicidad pero el recuerdo del dolor sigue trayendo dolor. Es entonces cuando el sufriente debe ser consciente de su condición y adoptar algunas precauciones básicas que atenúen su caída en picado, quedando especialmente contraindicado cualquier intento de contacto con la persona amada que invariablemente traerá otro revolcón emocional.Cuando el amor está en su apogeo y dos personas se aman con pasión y se follan con pasión y se intercambian, desde sus respectivas carpetitas mentales, papeles que vuelan coquetamente entre ambos, llenos de instrucciones técnicas e informaciones emocionales, cuando el amor nos ilumina con su esplendor, cada amante vuela con él según sean las formas de su mente y su corazón, hay millones de formas de amar, pero cuando el desamor llega, nos iguala a todos en los mismos desatinos, las mismas faltas de autorrespeto, las mismas patéticas maniobras de acercamiento que buscan reactivar aquella conexión una vez mágica pero ya definitivamente perdida.


Hay que eludir concienzudamente las tentadoras añoranzas que nos convertirán en estatuas de sal si miramos a la cara su recuerdo cegador, hay que esquivarlo, desterrarlo con la determinación de un dictador soviético, exiliarlo a remotos gulags mentales para impedir que siga encogiéndonos el corazón e inoculando generosas dosis de dolor en estado puro en nuestro espíritu.

Según algunos estudios científicos que corroboran la experiencia personal de muchos, el cerebro humano necesita una media de seis meses para digerir y asimilar los grandes desastres emocionales. O no hacerlo, es en esos terribles seis primeros meses cuando se registran la inmensa mayoría de los crímenes pasionales.

De esta forma,
si pasado ese medio año aún no nos ha rescatado del naufragio otra piel que nos hipnotice, si hemos conseguido esquivar con diligencia aquellos recuerdos aún perniciosos, nuestra mente activa sus protocolos de supervivencia y nuestro corazón comienza su desfibrilación automática para ayudarnos a recuperar nuestras emociones y nuestra personalidad, para evitar que seamos prisioneros de un pasado que disloca nuestro presente, que lastra nuestra creatividad y nuestro raciocinio, que nos hace menos libres

Entonces un día -cómo hemos visto, sin anunciarse-, comienza el olvido. El presente que nos sucede y el futuro que se prepara toman el relevo en la ocupación de nuestro pensamiento y aquel dolor mineral y obstinado que parecía nunca acabaría comienza a desvanecerse. Y otro día cualquiera, mientras nos damos cuenta de que el amor comienza a realizar con nosotros otro de sus trucos de ilusionismo, sentiremos que otra mirada nos ha hechizado, que otra piel se ha pegado a la nuestra y que la llave de los mejores momentos y de los mejores polvos de nuestra vida la seguimos teniendo nosotros.

Podremos entonces mirar con perspectiva aquella relación para recordar los hitos que la definieron y los puntos de giro que provocaron su final, podremos realizarle la autopsia, para verificar que sí, de todos aquellos momentos maravillosos vivió, y de eso y de eso otro murió. Y
si somos listos, sabremos fagocitar las impagables enseñanzas de estas experiencias emocionales extremas -el amor y el desamor locos, "fou" que dirían los franceses-, aprovechar todos aquellos mundos descubiertos juntos, los aprendizajes y revelaciones de aquella época tan especial e incorporar todo ello a la estructura de nuestra personalidad. Y de paso refundarnos un poquito.


Tras el reseteo, el tiempo seguirá pasando imperturbable y sanador y sus evocaciones se irán espaciando cada vez más, mientras constatamos la naturaleza efímera y quebradiza de los recuerdos y aquellas palabras de Neruda, es tan corto el amor y es tan largo el olvido. 

Podremos entonces reunir los mails y las fotografías, sus reminiscencias mentales más tenaces, todas las hemerotecas emocionales supervivientes de aquel gran amor que nos sacudió la vida y depositarlas en una caja camino de algún lugar profundo dentro de nuestra corteza cerebral, esperando el momento en que su carga emocional sea definitivamente desactivada por el óxido del tiempo, hasta el día en que decidas volver a encontrarte durante un rato con el recuerdo de su mirada y de los placeres que un día intercambiasteis, pero esta vez sin dolor, sin encogimiento de pericardio sino con una sonrisa, recordando, recordándote, como hago ahora para decirte que te he olvidado.


Cerrando.

Para despedir esta entrada sobre este indispensable proceso mental que nos niega el cargador de la cámara en los viajes pero cuyas maniobras difuminadoras en nuestra mente son vitales para nuestra supervivencia, dejamos que sea el gran Ambrose Bierce y su Diccionario del diablo quien haga los honores.

Olvido, s. Estado en que los malos cesan de luchar y los tristes reposan. Eterno basurero de la fama. Cámara fría de las más altas esperanzas. Lugar donde los autores ambiciosos reencuentran sus obras sin orgullo, y a sus superiores sin envidia. Dormitorio desprovisto de reloj despertador.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Caídas (2) Muerte de un motociclista

Tragedia en el Gran Premio de San Marino. Con sólo 19 años, pobre chaval. Sayonara Shoya Tomizawa.

Tigre (2) Los tigres que quedan


Hará un año de aquella primera entrada que dedicábamos al tigre, en la que hablábamos del legendario felino rayado que hace no mucho tiempo ocupaba las junglas de casi toda Asia, de su fatal relación con el ser humano que lo ha perseguido y cazado con saña hasta empujarlo hasta casi la extinción, de su influencia como animal mítico en todas las culturas con las que tuvo contacto, pero también de cómo había pintado la mente de naranja rayado de muchas personas que nunca tuvieron la oportunidad de acercarse a uno de ellos, por ejemplo Borges, William Blake o el mismo redactor del post (a pesar de aquel infructuoso día buscando en un reseco Ranthambore...).Hoy publicamos nuestra segunda entrada sobre este magnífico animal para hacernos eco de, para variar, una buena noticia sobre conservación de la vida salvaje. Parece que ha habido que esperar a que los chinos celebren su Año del Tigre, hay que joderse, pero a finales del pasado noviembre se celebró la Cumbre del Tigre en la ciudad rusa de San Petersburgo auspiciada por WWF en la que tomaron parte todos los países en los que el tigre aún susbsiste y en la que fue aprobado el Programa Global de Recuperación del Tigre, que se proponer duplicar la población mundial de tigres salvajes de 3.200 a 6.400 hasta cuando vuelva a celebrarse el próximo Año del Tigre en el calendario chino.
El tigre ha sido perseguido y cazado por diversión, por agasajar invitados, por su piel, por sus huesos, por sus genitales, para intentar patéticamente poseer su fuerza y su alma de sumo depredador y su habitat se ha visto reducido en casi todos los lugares en los que se encontraba, hasta sobrevivir actualmente en tan sólo el 7% de su territorio histórico, descendiendo desde una población de 100.000 ejemplares a principios del siglo XX, hasta los 3.200 de hoy en día. De la web de WWF extraemos un video en el que hablan de este acuerdo

Un felino en peligro

Tres subespecies de tigre se extinguieron por causa del hombre durante el siglo pasado: el tigre del Caspio, el tigre de Java y el tigre de Bali. Otro de ellos el tigre del Sur de China, o tigre de Xiamén, se considera extinto y tan sólo sobrevive en parques zoológicos y reservas.
El número de tigres en libertad en todo el mundo se estima alrededor de 3.200. La meta de WWF es doblar esta cifra para 2022, el próximo Año del Tigre en el calendario chino. Gobiernos, sociedades científicas, organismos internacionales y ONG se han sumado a la lucha por la supervivencia del Tigre. El compromiso global del Banco Mundial con la Iniciativa del Tigre ha conseguido despertar el interés y el apoyo de la comunidad científica y conservacionista mundial. El proyecto tiene como anfitriones al Instituto Smithsonian y a la Coalición Internacional del Tigre, un grupo formado por 39 ONG en representación de millones de miembros que trabajan en todo el planeta, incluyendo los países de distribución del tigre.

Los tigres que nos quedan:
Tigre Siberiano (P.t. altaica), 450 ejemplares. También llamado Tigre de Amur. Su hábitat está restringido a dos provincias del noreste ruso y quizá queden algunos ejemplares en las zonas fronterizas con China.Tigre de Bengala (P.t. tigris), 1.850 ejemplares. La más numerosa de las subespecies. Se distribuye por los bosques y manglares de la India, China, Bután, Myanmar, Bangladesh y Nepal.Tigre de Indochina (P.t. corbetti), 350 ejemplares. Disperso en pequeños grupos por Cambodia, China, Laos, Malasia, Myanmar, Tailandia y Vietnam, siempre en zonas tropicales.

Tigre de Malasia (P.t jackson), 500 ejemplares. Sólo vive en la zona sur de Tailandia y en la península de Malasia. Se considera muy amenazado.

Tigre del Sur de China (P.t. amoyensis), 0 ejemplares. También llamado tigre de Xiamén o de Amoy. Se cree extinto, no se han visto en libertad desde hace 25 años.

Tigre de Sumatra (P.t sumatrae), 400 ejemplares. Sólo se encuentra en la isla indonesia de Sumatra, y en su mayoría, dentro de reservas de fauna protegidas (Tres de ellos en este pequeño video):

lunes, 26 de julio de 2010

Humor (3) El humor en el cerebro

Para la tercera entrada sobre las cosas del reír nos adentramos en los mecanismos del humor en nuestro cerebro, les ofrecemos uno de los estupendos programas del espacio de divulgación científica Tres14, de La2 de TVE, dedicado al humor y sus alrededores, para terminar con otro ejemplo de humor patrio, el de los genialoides chicos de Muchachada Nui.

El humor desempeña un complejo papel en el proceso del pensamiento, la comunicación y la interacción social del ser humano. Entre amigos o entre parejas, compartir causas y tipos de humor revela una forma similar de pensar, sentir e interpretar el mundo. El humor desbloquea tensiones y equilibra emocionalmente, desarrolla nuestra imaginación, intuición y creatividad.

Sin embargo, aunque antes se pensaba que el humor era un don único de nuestra especie, diversos experimentos demuestran cierto desarrollo del sentido del humor en algunos animales como chimpancés, perros, ratas y algunas aves, lo que será tema en otro post de esta serie.Sirva todo esto para homenajear la recomendadísima costumbre de tomarse la vida con un sentido del humor que la desdramatice, reivindicando la risa y la sonrisa como deber diario y derecho fundamental de todas las personas. Excepción hecha de la risa de hiena de Esperanza Aguirre.

Primera parte - El humor en el cerebro


El humor es una de las funciones más sofisticadas del cerebro humano y aunque sus recorridos dentro del mismo pueden variar dependiendo del tipo de humor que se utilice, éstos siempre confluyen en el córtex prefrontal medial (detrás de la frente). Las personas con lesiones en el córtex prefrontal suelen ser emocionalmente planos. Sin embargo, cognitivamente están intactos. Comprenden los chistes pero no les hacen gracia. Del artículo "Psicología de la risa", aparecido en el número 36 de Mente y Cerebro, nuestra revista de neurociencias de cabecera, extraemos la esclarecedora explicación de los circuitos del humor en nuestra mente:
Ni existe el centro cerebral del humor ni era de esperar en una capacidad tan compleja. El que entendamos un chiste, nos haga gracia y nos provoque reacciones involuntarias como la sonrisa y la risa son cosas que se deben a un conjunto de regiones de la corteza y de áreas profundas del cerebro.En el humor hay que considerar tres aspectos: el cognitivo, el emocional y el motor. El reconocimiento de una incongruencia y su desenlace en el punto central del chiste van parejos a una activación intensa del lóbulo temporal superior o del córtex prefrontal (marcado en amarillo en la figura). La activación del sistema mesolímbico, donde se incluyen la amígdala y el nucleus accumbens, desencadena la sensación de alegría (en rojo). Esta emoción libera, a su vez, la risa mediante los estímulos motores que parten del nucleus fazialis y llegan al tallo cerebral (en azul). La orden para la risa o la sonrisa arbitraria sin estímulo jocoso arranca del córtex somato-motor. Los movimientos de la musculatura facial estimulados suelen reconocerese fácilmente como fingidos. En la risa simulada, la musculatura permanece distendida, sobre todo la orbicular de los ojos. Quien por cortesía quiera causar buena impresión riéndose con los demás debiera procurarse unas gafas de sol.


Trás ver los circuitos cerebrales del humor, nos ocupamos de sus aledaños y curiosidades, los distintos tipos de humor, lo que nos hace reir a los españoles, qué es la risa nerviosa, y la relación directa entre el sentido de humor de las personas según el ambiente social en el que viven, la cultura e incluso la ideología de cada uno.

Los científicos llevan tiempo grabando risas para comprender por qué reímos. Y es que esos sonidos extraños que emitimos los humanos y algunos animales son todo un misterio. Todavía no sabemos por qué soñamos, por qué nos besamos, ni tampoco por qué reímos. Tres de las mejores cosas de la vida siguen sin tener una explicación definitiva.

Sabemos que uno se puede morir de risa y que la risa activa en nuestro cerebro los mismos circuitos que el amor. T
res14 entrevista a Pedro Marijuan, investigador del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud de Zaragoza, que nos explica por qué a veces dejamos de lado las palabras para expresarnos con una carcajada. El contexto y la ideología influyen en que la gente se ría con un determinado tipo de humor. Por ejemplo, a las personas que buscan nuevas sensaciones, que prefieren cambiar sus hábitos y huyen de la rutina, les gusta el humor complejo, en el que la interpretación no está clara. El humor actual está centrado en la diversión y al español le gusta, sobre todo, el humor de denigración, reírse de las desventajas ajenas. El humor español es socarrón.


jueves, 1 de julio de 2010

Humor (2) El humor catalán de Crackovia

A principios de este blog hacíamos nuestra primera entrada sobre este rasgo tan indispensable de la cosa humana, el sentido del humor. En aquella ocasión nos ocupábamos del humor británico recogiendo una estupenda entrevista a Eric Idle, integrante del célebre grupo Monty Pithon, uno de los más grandes representantes del mismo. En ella nos hablaba de cómo había utilizado el humor como argumento vital y herramienta emocional para superar las adversidades de su vida. Y de paso, incluíamos la mítica película La vida de Brian.

Hoy nos ocupa el humor patrio. En este país de envidias y extremos que siempre ha sido España, una de las cosas que nunca ha faltado es el sentido del humor. Y tampoco la mala hostia, prometedora combinación. Así, el irreverente carácter hispano ha parido, mezclando costumbrismo, surrealismo y crueldad, un humor iconoclasta y muchas veces despiadado que no respeta tragedias ni instituciones, sumerjiendo en sosa caústica las turbulentas realidades de la sociedad y la política nacionales, para desmitificarlas y hacerlas más digeribles. Posiblemente, cuando los vascos empezaron a hacer chistes sobre ETA fue cuando le fueron perdiendo el miedo a la banda terrorista.

España ha dado humoristas míticos como Martes y Trece, Miguel Gila, Chiquito de la Calzada, Faemino y Cansado, o actualmente El Gran Wyoming o Muchachada Nui. Entre otros. Y de algunos de ellos iremos colgando algunas de sus memorables actuaciones.

Aunque claro, no todo el humor hecho en España es bueno, de hecho la chabacanería, la caspa y el trazo grueso, el humor hecho por y para cretinos contumaces sigue siendo fácil de encontrar en la parrilla de algunas cadenas privadas y televisiones autonómicas. En este post nos ocupamos de uno de los representantes del humor hecho en Cataluña, tierra que siempre ha dado grandes humoristas como Tricicle, Carlos Latre, Buenafuente etc. El secular victimismo hacia el resto de España con preferencia hacia el "centralismo" de Madrid, esa cosa más mítica que real que es el seny, el tópico de la tacañería del catalán, las absurdeces de la política catalana y nacional...son algunos de los ingredientes que el programa Polónia de TV3, utiliza para reirse un poco de sí mismos y de los que con ellos compartimos país e ideosincrasía.

De este programa surgió su hermano menor, Crackovia, centrado en el mundo del fútbol que orbita alrededor del Barça, en el que se realizan hilarantes parodias principalmente de jugadores y directivos del Barça y el Real Madrid, aprovechando estos tiempos de incontestable dominio blaugrana para hacer un poco de sangre en las jugosas heridas abiertas de su mayor anticristo. Con ellos les dejamos.

Crackovia - Iniesta es lo puto Gusiluz

Crackovia - Los mejores momentos de Guti